Prambanan

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Prambanan fue la última de las visitas del día, después de Borobudur y el templo de Mendut.

Situado muy cerca de Yogyakarta, a poco más de 20 km, es un conjunto de 200 templos hindúes dedicados a la Trimurti (Trinidad hindú), formada por Brahma (el Creador), Shiva (el Transformador) y Vishnu (el Dios que preserva el Universo). Es bastante probable que el inicio de su construcción fuese en el 856, como atestigua una inscripción.

Al igual que el conjunto de Borobudur, Prambanan entró a formar parte del Patrimonio de la Humanidad desde 1991.

Prambanan.
Prambanan.

El templo de Prambanan es el templo hindú más grande de la antigua Java. Parece ser que su construcción fue en “respuesta” al levantamiento, por parte de la dinastía budista de Sailendra, de Borobudur y Sewa, templos cercanos. Como una manera de marcar la vuelta de la dinastía hindú Sanjaya al poder en Java Central, después de un siglo de dominación budista.

Una inscripción que está vinculada a este templo es la de Shivagrha de 856, que describía un complejo del templo de Shiva que se asemeja a Prambanan, y que fue inagurado el 12 noviembre de 856. Según esta inscripción, el templo fue construido para honrar al Señor Shiva. Su nombre original era Shiva-grha (la Casa de Shiva) o Shiva- laya (el Reino de Shiva).​ Según la inscripción, durante la construcción del templo hubo un proyecto con el que se desvió el curso del río Opak para protegerlo de posibles desbordamiento de material volcánico lahar del cercano volcán Merapi

Hay una estatua de Shiva Mahadeva dentro de la cámara central en el templo principal, que parece ser que se hizo después del rey Balitung, como una forma de deificarlo tras su muerte. El recinto del templo fue ampliado por sucesivos reyes de Mataram, como Daksa y Tulodong , con la adición de cientos de templos perwara alrededor del templo principal.

En total, el complejo de templos consta de 240 estructuras, y es el templo hindú más grande que jamás haya existido en Java. El Reino de Mataram lo usó como Templo Real. Prambanan es donde hacían casi todas las ceremonias religiosas y los sacrificios del estado. En el momento de máximo esplendor del reino, se cree que cientos de brahmanes con sus discípulos vivían dentro del muro exterior del recinto del templo. El centro urbano y la corte de Mataram estaban ubicados cerca, en algún lugar de la llanura de Prambanan.

A pesar de ser usado y ampliado durante unos 80 años, el templo fue abandonado en el siglo X. En la década de 930, la corte fue trasladada a Java Oriental por Mpu Sindok, que estableció la dinastía Isyana. Lo que no está claro es el motivo del traslado, se baraja o una erupción del volcán Merapi o una lucha de poder. El caso es que esto significó la decadencia del templo y su rápido abandono y deterioro.

El templo se derrumbó durante un gran terremoto en el siglo XVI. Los javaneses de los pueblos de los alrededores conocían las ruinas del templo antes de su redescubrimiento formal, pero no conocían sus antecedentes históricos. Por ello, los lugareños desarrollaron cuentos y leyendas para explicar el origen de los templos, en los que no faltaban los gigantes y una princesa maldita. Dieron a Prambanan y Sewu un origen maravilloso; en la leyenda Rara Jonggrang se dice que fueron creados por una multitud de demonios bajo la orden de Bandung Bondowoso.

En 1733, Cornelis Antonie Lons, un empleado de la VOC (compañía holandesa de las indias orientales) escribió en su diario una primera anotación sobre Prambanan, que describió como “templos brahmánicos” que se asemejan a una montaña de piedras.

Tras la división del sultanato de Mataram, en 1755, las ruinas del templo y el río Opak se usaron para delimitar la frontera entre los sultanatos de Yogyakarta y Surakarta.

A principios del XIX, en 1803, el templo atrajo la atención internacional, cuando el gobernador de la costa noreste de Java, visitó las ruinas de Prambanan. Qued tan impresionado, que dos años después encargó que se hiciera lo que se considera un primer esfuerzo de restaurar y estudiar el templo.

Unos pocos años más tarde, en 1811, durante la breve ocupación inglesa de las indias orientales holandesas, un topógrafo dio, por casualidad, con los templos y aunque se encargó un estudio completo de las ruinas, estas permanecieron abandonadas durante décadas. Los residentes holandeses se llevaron las esculturas como adornos de jardín y los aldeanos nativos utilizaron las piedras de los cimientos como material de construcción. Durante la década de 1880 hubo muchos saqueos y se llevaron numerosas esculturas de los templos como colecciones.

Pero no fue hasta principios del siglo XX que los holandeses se propusieron reconstruir Prambanan. Y todavía hoy continúan los esfuerzos por finalizar la reconstrucción porque gran parte de las piedras originales fueron robadas. Por eso y dado el gran tamaño del templo, el gobierno de Indonesia decidió reconstruir los templos solamente si contaban con, al menos, un 75% del material original. Por esa razón, verás que muchos de los templitos pequeños solo cuentan con las bases de la estructura, nada más.

Tras ver a la mañana Borobudur y Mendut, y habiéndonos llevado un poco de chasco con la visita del primero, esperábamos que Prambanan nos sacara una sonrisa.

El complejo de templos es muy extenso. Si se quiere recorrer todo, se necesitan mínimo 3/4 horas. Despúes de comprar la entrada, nos dirigimos hacia la zona central, que es donde están los templos principales.

Aquí, se alzan tres templos Trimurti, consagrados a cada una de las deidades principales del hinduismo: Siva, Visnú y Brahma. Estos santuarios están ornamentados con relieves ilustrativos de la epopeya del Ramayana.

Prambanan.
Prambanan.

Junto a ellos, se alzan otros tres templos, más pequeños, los Vajana, que son los animales mitológicos asociados a estos tres dioses (NandiGaruda Hamsa, respectivamente). Finalmente hay dos mas pequeños aun, los Apit.

Prambanan.
Prambanan.

Esta zona nos pareció una maravilla, a pesar de que era sábado a la tarde y había bastantes visitantes, la inmensa mayoría, locales.

Prambanan.
Prambanan.

Varios grupos de adolescentes nos pidieron fotos.

Prambanan.
Prambanan.

Nos encantaron los relieves, gárgolas, esculturas…

Prambanan.
Prambanan.
Prambanan.
Prambanan.

Se podía ascender a los templos, aunque el interior no siempre albergaba una imagen.

Prambanan.
Prambanan.

Nos estaba gustando mucho la visita a Prambanan y es que, a diferencia de Borobudur, aquí puedes hacer la visita por libre. No es necesario ir con guía, aunque si se quiere, se puede contratar uno. Se pueden explorar los templos a tu ancha, entrar al que quieras, y pasar en cada sitio el tiempo que te de la gana. Una gozada para los que nos gustan las “piedras”

Hay una leyenda muy popular que conecta Ratu Boko (meseta a tres km), el origen de la estatua de Durga en la cámara norte del santuario principal, y el origen del complejo del templo Sewu cercano.

La leyenda cuenta la historia del príncipe Bandung Bondowoso, que se enamoró de la princesa Rara Jonggrang, hija del rey Boko. Pero la princesa rechazó su propuesta de matrimonio porque Bandung Bondowoso había matado al rey Boko y gobernaba su reino. Bandung Bondowoso insistió en la unión, y finalmente, Rara Jonggrang se vio obligada a aceptar la unión en matrimonio, pero puso una condición imposible: Bandung debía construirle mil templos en una sola noche.

El príncipe entró en meditación y conjuró a una multitud de seres sobrenaturales de la tierra. Ayudado por estos espíritus, consiguió construir 999 templos. Cuando el príncipe estaba a punto de completar su condición, la princesa despertó a sus doncellas de palacio y ordenó a las mujeres del pueblo que empezaran a machacar el arroz y a encender un fuego en el este del templo, intentando hacer creer al príncipe y a los espíritus que el sol estaba a punto de salir.

Cuando los gallos comenzaron a cantar, engañados por la luz y los sonidos del amanecer, los ayudantes sobrenaturales huyeron de nuevo a la tierra. El príncipe se enfureció por el truco y en venganza maldijo a Rara Jonggrang, convirtiéndola en piedra. Se convirtió en la última y más bella de las mil estatuas. Según las tradiciones, el templo milenario inacabado creado por los demonios se convirtió en el recinto Templo Sewu (Sewu significa “miles” en javanés), y la princesa es la imagen de Durga en la celda norte del templo de Shiva en Prambanan, que aún se conoce como Rara Jonggrang o “Doncella Esbelta”.

Prambanan.
Prambanan.

Tras pasar un buen rato en esa zona central, salimos de él y vimos que había bastantes piedras esparcidas alrededor. Como ya hemos dicho, todo el complejo lo formaban más de 200 templos, destruidos la inmensa mayoría por el discurrir del tiempo y los terremotos. Los templos principales de la zona central son el resultado de un inmenso trabajo de restauración.

Prambanan.
Prambanan.

A continuación, nos dirigimos a ver otros templos que están en las inmediaciones. El primero de ellos fue Candi Sewu. Se puede llegar andando o con un trenecito que, por 20000 IDR, te lleva hasta allí. Como íbamos un poco pillados de tiempo, elegimos esta última opción para llegar hasta allí. Las vistas de Prambanan camino a Candi Sewu, no tienen desperdicio.

Prambanan.
Prambanan.

Candi Sewu se encuentra relativamente cerca de Prambanan, a unos 800 metros al norte.

Tras Borobudur, Candi Sewu es el segundo complejo de templos budistas más grande de Indonesia. Fue construido a finales del siglo VIII, al final del reinado de Rakai Panangkaran y se completó durante el reinado de su sucesor, el rey Indra. Los arqueólogos creen que el nombre original del complejo del templo es Manjusrigrha (Casa Manjusri). Es más antiguo que los templos de Borobudur y Prambanan. Aunque originalmente tenía 249 templos, la población local llama a este templo “Sewu”, que significa mil en javanés. El nombre se basa en la leyenda de Rara Jonggrang.

Existieron 4 templos en las cercanías, que sirvieron como “guardianes” de Sewu: Bubrah al sur, Lor al norte, Kulon en el lado occidental y Gana, en el este.

Antes de la construcción de Borobudur y Prambanan, Sewu probablemente sirvió como el templo principal del reino, celebrándose con frecuencia ceremonias religiosas. Los templos están dispuestos en forma de mandala, que simboliza el universo en la cosmología budista.

Candi Sewu.
Candi Sewu.

El templo de Sewu probablemente se amplió y completó durante el reinado de Rakai Pikatan, un príncipe que se casó con una princesa budista de la dinastía Sailendra, Pramodhawardhani. La mayoría de sus súbditos conservaron sus antiguas religiones después de que la corte volvió a favorecer el hinduismo. La proximidad del templo Sewu a Prambanan, templo hindú, parece indicar que las comunidades hindú y budista vivieron en armonía durante la época en que se construyeron los templos. 

Ubicado en la llanura de Prambanan, esta llanura tiene muchos restos arqueológicos esparcidos a poca distancia, lo que sugiere que esta área sirvió como un importante centro religioso, político y urbano.

Si Prambanan nos había gustado, Candi Sewu no se quedó atrás. Nos pareció una preciosidad todo el complejo. El templo principal, que es una maravilla, impresionante, está rodeado de infinidad de pequeños templos, la mayoría derruidos.

Candi Sewu.
Candi Sewu.

La entrada del templo estaba custodiada por curiosas esculturas guardianes, los dwarapala.

Candi Sewu.
Candi Sewu.

Los templos mas pequeños tenían unos relieves espectaculares, de una precisión y de una belleza asombrosas. Había muchas esculturas y escenas budistas, la mayoría muy bien conservadas.

Candi Sewu.
Candi Sewu.

La verdad es que el Candi Sewu nos encantó, le tiene poco que envidiar a su famoso vecino Prambanan.

Tocaba seguir, y nos dirigimos a Candi Bubrah.

Candi Bubrah es otro de los templos ubicados dentro del complejo del Parque Arqueológico del templo de Prambanan.

El nombre original de este templo es desconocido, pero los locales lo llamaron Candi Bubrah (templo en ruinas), por el estado en el que estaba cuando se descubrió y durante muchos años después. Está situado entre los templos de Sewu, a 300 metros, y Lumbung.

Parece ser que fue construido a principios del siglo IX, para completar el mandala vajradhatu Manjusrigrha (Sewu), como el guardián del lado sur. En los lados norte y oeste, a unos 300 metros del templo principal de Sewu, también se descubrieron ruinas, sin embargo, las piedras son demasiado escasas para reconstruirlas. Es decir, había un templo en los cuatro puntos cardinales del templo principal de Sewu, que hacían las veces de “guardianes”.

Como otros templos de la zona, al trasladarse la corte a Java oriental, en el siglo XI, quedó abandonado. Los sucesivos terremotos y la cenizas del volcán Merapi, hicieron que quedara enterrado durante siglos, hasta que fue redescubierto a principios del siglo XIX, junto con el complejo de templos de Prambanan y Sewu.

En esa época, había montículos de piedra de más de dos metros de altura. Durante el siglo XX poco se hizo por su restauración. En 1992 fue incluido dentro del área del Parque Arqueológico de Prambanan, junto con los cercanos templos de Lumbung, Sewu y Prambanan.

Finalmente se reconstruyó entre 2011 y 2017, en un proyecto de siete etapas y que costó 11 mil millones de rupias. El templo, orientado al este, mide 12 x 12 metros, con una escalera, un pórtico y un portal orientado al este. El diseño del templo es similar al del templo Apit, dentro del recinto del templo Sewu, y al del templo Sojiwan, al sur. El techo está revestido con hileras de estupas pequeñas, y la estupa principal, de mayor tamaño, es el pináculo de la estructura.

A continuación, nos fuimos para el último templo del día, Candi Lumbung.

Este es otro de los templos budistas del siglo IX, que forma parte del complejo del Parque Turístico del Templo de Prambanan.

Se desconoce el nombre original, pero los javaneses lo nombraron Candi Lumbung, que significa “templo del granero de arroz”.

El templo tiene muchas similitudes con el cercano templo Sewu, excepto que es más pequeño en escala. Es aproximadamente del mismo período que Sewu y el templo Bubrah, pero más antiguo que Prambanan.

Este complejo de templos está formado por un templo principal rodeado de 16 templos perwara, más pequeños, en un diseño formal concéntrico.

Al igual que los templos Sewu y Prambanan, este templo está orientado al este y su entrada principal se encuentra en el lado este del complejo de templos. Sin embargo, se puede llegar al templo desde todos los puntos cardinales. La estructura está coronada con estupas.

La verdad es que este templo lo pasamos casi de largo, ya era casi la hora del cierre del complejo y aún debíamos llegar hasta la salida. De todas formas, después de ver, tanto Prambanan como Candi Sewu, una auténtica maravilla, este se queda un poco “corto”.

De camino a la salida, aún tuvimos unas preciosas vistas del complejo de Prambanan. Era una bonita despedida a la visita.

Prambanan.
Prambanan.
Prambanan.
Prambanan.

Horario: De 06:30 a 17:00 todos los días.

Precio:

  • Extranjeros: Adultos ( 400 000 IDR), niños ( 250 000 IDR).
  • Nacionales: Adultos (50 000 IDR), niños ( 25 000 IDR).

Después de una preciosa tarde recorriendo estos templos, regresamos a Yogyakarta.