Praga

Praga, capital de la República Checa, es una ciudad que parece suspendida en el tiempo. Con su arquitectura gótica y barroca, sus callejuelas empedradas, sus puentes majestuosos y su aire de misterio, Praga es uno de esos destinos que dejan una huella imborrable en el corazón de viajero.

Conocida como “La Ciudad Dorada” o también “La Ciudad de las Cien Torres”, Praga ha sido testigo de guerras, revoluciones, imperios y renacimientos, y aún así, ha logrado conservar una belleza única y un encanto que enamora a cada paso.

Yo he estado en tres ocasiones en Praga. La primera en 1995, en el viaje de fin de carrera, la segunda con tres amigas en el 2008, y la tercera, en 2014, con un amigo chileno al que acompañé en sus vacaciones por Europa.

Es una ciudad encantadora, muy fácil de visitar y que gusta a todo el mundo.

República Checa forma parte del espacio Schengen. Los españoles no necesitamos visado. Resto de nacionalidades, consultad.

Los ciudadanos españoles pueden viajar a la República Checa provistos de pasaporte o DNI. Validez mínima necesaria de los documentos: 3 meses. Los niños deben tener pasaporte o DNI. No es posible usar el libro de familia como documento de viaje.

  • Moneda: La república Checa no usa el euro. Su moneda es la corona checa (CZK).
  • Evita cambiar moneda en el aeropuerto: mejor en casas de cambio o sacar en cajeros automáticos.
  • Asistencia sanitaria: Conviene viajar con la Tarjeta Sanitaria Europea en vigor. En todo caso, es recomendable viajar con seguro de viaje. Nosotros siempre viajamos con IATI, incluso por Europa.
  • Idioma: El checo es el idioma oficial, pero en zonas turísticas se habla bastante inglés.
  • Mejor época para visitar: Primavera (abril-mayo) y otoño (septiembre-octubre) ofrecen temperaturas agradables y menos turistas.
  • Transporte: Praga cuenta con un excelente sistema de tranvías, metro y autobuses. Caminar es la mejor forma de conocer el centro.
  • Seguridad: En el caso de las zonas turísticas más concurridas de Praga, como el Puente de Carlos, Plaza del Reloj astronómico, Estatua de Kafka o Plaza San Wenceslao, se producen con frecuencia robos sin violencia de carteristas, por lo que se recomienda extremar la precaución en estas zonas. El metro y el tranvía (especialmente el nº22) son lugares donde actúan los carteristas aprovechando las aglomeraciones.

🛡️ Consejo Viajero:

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Praga es uno de esos destinos que enamoran a primera vista. Pero antes de recorrer sus calles, hay una pregunta fundamental: ¿cómo se llega a Praga?.

A continuación explicamos las principales opciones para llegar a la capital checa.

La mayoría de los viajeros internacionales llegan a Praga por aire. La ciudad cuenta con el Aeropuerto Internacional Václav Havel (PRG), situado a unos 17 km del centro.

  • Vuelos directos desde la mayoría de las capitales europeas.
  • Compañías como Ryanair, EasyJet, Wizz Air o Vueling, ofrecen conexiones low cost.
  • Desde ciudades como Berlín, París, Madrid, Amsterdam, Roma o Londres se puede llegar en 1 a 2 horas.
  • No hay vuelos directos desde Latinoamérica a Praga, pero es fácil llegar con una escala en ciudades como Madrid, Frankfurt, Ámsterdam o París.
  • Aerolíneas habituales: Iberia, Luthansa, Air France, KLM o Turkish Airlines.
  • Taxi: Unos 30-35 euros (hay que verificar que sea oficial).
  • Bus + Metro: Bus 119 + línea A del metro, unos 40 minutos.
  • Traslado privado o compartido: Ideal si se lleva equipaje o se viaja en grupo.

Praga está muy bien conectada por tren con las principales ciudades del centro de Europa. Es una excelente opción si ya se está viajando por el continente y se quiere disfrutar del paisaje.

  • Berlín – Praga: 4- 4,5 horas.
  • Viena – Praga: 4 horas.
  • Budapest – Praga: 6,5 horas.
  • Munich – Praga : 5-6 horas.

Los trenes llegan a la Estación Central (Praha hlavní nádrazí), que está a 10-15 minutos a pie de la Ciudad Vieja.

CONSEJO: Si se reserva con antelación en páginas como ÖBB o Deutsche Bahn, se pueden encontrar muy buenos precios.

En mi último viaje a las ciudad, abandonamos Praga en tren rumbo a Cracovia.

Viajar a Praga en autobús puede ser sorprendentemente cómodo, económico y eficiente. Empresas como Flixbus, RegioJet o Eurolines ofrecen rutas desde muchas ciudades europeas, wifi y enchufes.

TIEMPOS APROXIMADOS

  • Berlín – Praga: 4-5 horas.
  • Viena – Praga: 4,5 horas.
  • Cracovia – Praga: 7 horas.
  • Budapest – Praga: 7 horas.

Los autobuses suelen legar a la estación Florenc, muy bien conectada con el metro (Líneas B Y C).

Si se viaja en coche por Europa, llegar a Praga por carretera es muy sencillo. Las autopistas están en buen estado, pero hay que tener en cuenta:

  • Es necesario comprar una viñeta (pegatina de autopista), para circular por carreteras checas. Se pueden adquirir online o en gasolineras cerca de la frontera.
  • Aparcar en el centro de Praga no es fácil ni barato. Muchos viajeros optan por dejar el coche en las afueras y usar el transporte público.

Elegir donde dormir en Praga puede marcar la diferencia entre una visita cómodo y una experiencia inolvidable. La capital checa, además de bella, es una ciudad muy caminable y bien conectada, con opciones de alojamientos para todos los gustos: desde hoteles boutiques en edificios históricos hasta hostales económicos y apartamentos con vistas al castillo.

  • Transporte público: Praga tiene una excelente red de metro, tranvías y buses. Si no estás en el centro, asegúrate de tener una estación cerca.
  • Reservar con antelación: En temporada alta (primavera-verano), los mejores lugares se llenan rápido.
  • Cambio de moneda: Muchos hoteles aceptan euros, pero lo más conveniente es pagar en coronas checas (CZK).
  • Impuestos turísticos: Algunos alojamientos cobran una pequeña tasa extra por noche. Verifica al reservar.

Dormir en Praga forma parte de la experiencia, así que aseguraos de elegir el lugar idóneo a vuestras preferencias y bolsillos.

Aquí te contamos cuales son las mejores zonas para alojarte en Praga, según tu estilo de viaje y lo que estés buscando.

Si es tu primera vez en la ciudad, esta es la zona ideal. Estás a pasos del Reloj Astronómico, la Plaza de la Ciudad Vieja, el Puente de Carlos y muchas atracciones más.

  • Ventajas: Ubicación inmejorable, ambiente histórico, ideal para recorrer todo a pie.
  • Desventajas: Es la zona más turística y los precios pueden ser altos.

ALOJAMIENTOS RECOMENDADOS:

  • Hotel U Prince: Con vistas directas al Reloj Astronómico.
  • The Emblem Hotel: Moderno, con spa y terraza panorámica.

Al otro lado del río, Malá Strana es una zona mágica, con palacios barrocos, iglesias monumentales y callejuelas empedradas. Aquí se respira un aire romántico, ideal para parejas o viajeros tranquilos.

  • Ventajas: Arquitectura preciosa, zona más calmada que la Ciudad Vieja, cerca del castillo.
  • Desventajas: Menos vida nocturna y opciones más limitadas de restaurantes.

ALOJAMIENTOS RECOMENDADOS:

  • Alchymsit Grand Hotel & Spa: Lujo clásico en un palacio del siglo XVI.
  • Hotel Pod Vezí: Acogedor, justo al lado del Puente de Carlos.

Pese a su nombre, fue fundada en el siglo XVI. Aquí encontraremos la Plaza Wenceslao, el Museo Nacional, restaurantes, tiendas, bares y una mezcla interesante entre historia y modernidad.

  • Ventajas: Buena conexión de transporte, mucha oferta gastronómica, precios más razonables.
  • Desventajas: Ambiente más urbano, menos encantador visualmente. En mi segunda visita a Praga nos alojamos en esta zona y no la recomiendo. Prefiero estar más cerca de la zona histórica.

ALOJAMIENTOS RECOMENDADOS:

  • NUX Hotel Prague: Moderno, ideal para jóvenes.
  • Mosaic House: Sostenible, con ambiente social y buen restaurante.
  • W Praga ( Grand Hotel Europa): Hotel de lujo, con diseño moderno, con bar en la azotea y varios restaurantes. Se encuentra en el renovado Grand Hotel Europa.

Una de las zonas favoritas entre locales y expatriados. Es tranquila, segura y con una gran oferta de cafés, parques y bares de vino. Perfecta si lo que se busca es un ambiente auténtico, fuera del bullicio turístico.

  • Ventajas: Precios razonables, ambiente local, ideal para estancias más largas.
  • Desventajas: Algo más alejado del casco antiguo (aunque bien conectado con metro y tranvía).

ALOJAMIENTOS RECOMENADOS:

  • Le Palais Art Hotel: Elegante y con vistas.
  • Hotel Anna: Clásico, cómodo y con encanto local.

Conocido por su ambiente alternativo, sus grafitis, bares y su historia rebelde. Si se viaja con presupuesto ajustado o se busca algo distinto, esta zona es ideal.

  • Ventajas: Precios bajos, vida nocturna alternativa, ambiente joven.
  • Desventajas: No es la zona más pintoresca y está algo alejada del centro (20-30 minutos en transporte).

ALOJAMIENTOS RECOMENDADOS:

  • Hotel Carlton: Cómodo y económico.
  • Theatrino Hotel: Alojado en un antiguo cine art déco.

La cocina checa es reconfortante y rica en sabores. Algunos platos imprescindibles son:

  • Svícková na smetane: Carne de ternera con salsa de crema, verduras y arándanos.
  • Gulás: Guiso de carne con paprika, servido con panecillos llamados knedlíky.
  • Trdelník: Dulce típico en forma de espiral, cubierto de azúcar y canela.
  • Cerveza: Chequia es uno de los países con mayor consumo per cápita y una larga tradición cervecera. Pruebas marcas como Pilsner Urquell o Staropramen, o si podeis, una artesanal loca.

Metro, autobús, tranvía, funicular, taxi: los medios disponibles para moverse por Praga son numerosos, bien organizados y conectados entre ellos.

El metro de Praga funciona desde las 5.00 hasta las 24.00, con tiempos de espera cortos e incluye tres líneas:

  • Línea A – verde (verás la presencia de muchos turistas, porque llega al centro de la ciudad). Estación de intercambio línea roja-verde: Museo.
  • Línea B – amarilla. Estación de intercambio línea amarilla-verde: Mustek.
  • Línea C – roja. Estación de intercambio línea amarilla-roja: Florenz.

Hay billetes sencillos para 30 y 90 minutos, así como abonos turísticos de un día, tres o de largo plazo (1 mes, 3 meses, un año). Los menores de 15 años y mayores de 70, viajan gratis.

Estos vehículos ferroviarios de superficie cubren gran parte de la ciudad y permiten llegar a sitios a los que el metro o el autobús no llegan.

Pasan por la ciudad tanto de día como de noche: de hecho, hay tranvías diurnos (22 líneas) y tranvías nocturnos (9 líneas). Los tranvías diurnos, aquellos con un número bajo, circulan desde las 4.30 hasta la medianoche, y su frecuencia es en promedio cada 8-10 minutos, aunque disminuye un poco los fines de semana. Los tranvías nocturnos cubren el resto de horas, desde la medianoche hasta las 4.30Están marcados con números del 51 al 59 y se ejecutan aproximadamente cada 40 minutos.

Los tranvías estratégicos para acceder al metro son aquellos cuyas paradas están marcadas con la señal M; en este caso, bajándose del tranvía puede continuar en metro (encontrarás la entrada cerca).

Para obtener detalles sobre los horarios y la ruta de los números de tranvía individuales, puedes consultar en el formulario disponible en esta página.

Entre los tranvías más evocadores está el número 22, que atraviesa el centro histórico llegando a los puntos más importantes de la ciudad.

Entre las diversas líneas que circulan desde y hacia el aeropuerto, las más utilizadas son la 119 y la 100, que llegan a importantes estaciones de metro, y la Airport Express, que lleva a la estación de tren más importante de la ciudad, Hlavní Nádraží, a lo largo del metro línea C (roja).

  • Línea 119: Esta línea conecta el aeropuerto con la estación de metro Nádraží Veleslavín (línea A, verde). La frecuencia de los autobuses, que paran fuera de la zona de llegadas, oscila entre 5 y 20 minutos y el trayecto dura entre 13 y 17 minutos. Los horarios exactos de salida se pueden obtener con una simple búsqueda desde esta página, ingresando el número de línea, destino y día de uso. Opte por el autobús 119 si necesita llegar al centro histórico de la ciudad u otros destinos a lo largo de esa línea de metro.
  • Línea 100: Esta línea conecta el aeropuerto con la estación de metro Zličín (línea B, amarilla).
  • La frecuencia de los autobuses, que como el 119 tienen parada fuera de la zona de llegadas, va desde 8 hasta 30 minutos, y el trayecto desde 13 hasta 17 minutos. Para conocer los horarios exactos, consulta siempre esta página. La línea 100 es ideal si su destino se encuentra a lo largo de la ruta de la línea B del metro.
  • Airport Expréss: Se trata de un autobús especial desde y hacia el aeropuerto que ofrece interconexión desde las 5.30 hasta las 22. La parada está situada en la salida de la Terminal
  • Los autobuses pasan cada 15-30 minutos y llegan directamente a la estación de tren de Hlavní Nádraží, a lo largo de la línea C (amarilla), en aproximadamente 33 minutos. Los boletos son especiales, diferentes a los boletos de los otros buses, y puedes comprarlos directamente al conductor.

Este funicular es la forma más cómoda de llegar a la cima de la colina homónima, que se encuentra sobre Malá Strana y que está llena de atracciones. Las dos cabinas del funicular recorren 510 metros y superan un desnivel de 130 metros.

El funicular, que tiene tres paradas, está abierto desde las 9 hasta las 23.30 (entre abril y octubre) o hasta las 23.20 (desde noviembre hasta marzo) y está conectado a la red de tranvía a través de la parada Újezd. La frecuencia del servicio es buena: cada 10 minutos en verano y cada 15 en invierno.

A pesar de la extensa y eficiente red de transporte público, es posible que necesites un taxi en un momento dado. Hay que tener ciertas precauciones, ya que el servicio de taxis en Praga no tiene muy buena fama:

  • No elija taxis estacionados frente a la estación de tren o en las zonas más turísticas, ya que muchas veces no son taxis regulados. Es preferible abordar taxis que circulan por la calle y acordar el precio antes de subir. Para estar seguro 100%, es posible contratarlo a través del alojamiento.

El transporte público en Praga funciona muy bien, y para los diferentes medios (metro, autobús, tranvía y funicular), siempre se usa el mismo tipo de billete: durante su vigencia, se puede cambiar sin problemas de un medio a otro. Hay que validar siempre el boleto antes del transporte porque el sello señala el inicio del período de validez. Al cambiar de vehículo, simplemente debemos conservar el boleto (y no volverlo a sellar):

Los dispositivos de validación de boletos están ubicados en la entrada de las estaciones de metro y funicular, y a bordo, cerca de las puertas de los tranvías y autobuses.

Hay varias opciones respecto a los billetes:

  • Billete sencillo cronometrado (disponibles para 30 y 90 minutos):
    • 30 minutos: Adultos mayores 15 años (30 CZK); adultos entre 60-70 años (15 CZK); gratis hasta los 14 años.
    • 90 minutos: Adultos mayores 15 años (40 CZK); adultos entre 60-70 años (20 CZK); gratis hasta los 14 años.
  • Abonos turísticos:
    • Abono de un día: 120/60/gratis.
    • Abono de 72 horas: 310 CZK.
    • Abono de largo plazo: Un mes (550 CZK), tres meses (1480 CZK), 1 año (3650 CZK).

El transporte de equipaje es gratuito para maletas pequeñas, cochecitos con niños, animales en sus jaulas, bicicletas (estas últimas en el metro, ferries, funicular y solo en determinados tramos del tranvía en horarios específicos). En cambio, para el transporte de equipaje grande o para cochecitos sin niños el coste es de 16 CZK (unos 60 céntimos de euro).

Los billetes para el transporte público se venden exclusivamente en la moneda nacional, la corona checa, en: quioscos de prensa, estancos, minoristas; mostradores con personal, ubicados en las paradas de metro más grandes; algunos hoteles y en máquinas automáticas.

Advertencia: en la gran mayoría de los casos, estas máquinas expendedoras solo aceptan monedas, no billetes.

El Prague Visitor Pass es la tarjeta turística oficial de Praga. Incluye:

  • Acceso gratuito o con descuento en más de 70 experiencias: iglesias, museos, galerías, miradores, castillo, zoológico, crucero por el río Moldava, tours guiados y más.
  • Transporte público ilimitado durante su periodo de validez, incluyendo metro, tranvía, autobuses urbanos, trolebuses, funicular de Petrin y ferris. Incluso el trayecto ida/vuelta al aeropuerto (excepto trenes suburbanos o interurbanos).

Se ofrece en tres variantes tras activación:

  • 48 horas: 2600 CZK.
  • 72 horas: 3200 CZK.
  • 120 horas: 3800 CZK.
  • Existen tarifas reducidas para estudiantes (15-25 años) y niños (6-14 años). Niños menores de 6 años van gratis si viajan acompañados.

Existe tanto el formato físico como la versión electrónica en app móvil (e-Pass). La tarjeta se puede comprar en línea (se recibe un cupón para canjear), en centros turísticos como el Ayuntamiento de la Ciudad Vieja, el aeropuerto o la app. La activación puede hacerse al momento o en la fecha que se elija. Hay que activar el pase antes de usarlo y cada sitio solo se puede visitar una vez.

Un pase de 72 horas para un adulto se amortiza si se visita los sitios con precios más altos (como el Castillo de Praga, crucero por el río, Museo Judío, Old Town Hall…) y se usa mucho el transporte público.

Es ideal para aquellos que quieren visitar muchas atracciones de las principales de pago en poco tiempo, así como para aquellos que valoren la comodidad de llevar transporte y entradas en una sola tarjeta. Por el contrario, si se viaja en plan tranquilo y no se van a visitar muchos lugares, no merece la pena.

La historia de Praga es una de las más ricas y fascinantes de Europa Central. Fundada en el siglo IX alrededor del Castillo de Praga, la ciudad creció rápidamente como centro del Reino de Bohemia, convirtiéndose en un importante punto comercial en la Edad Media.

El gran auge llegó en el siglo XIV bajo el emperador Carlos IV, quién convirtió a Praga en capital del Sacro Imperio Romano Germánico. En esta época se construyeron muchos de los símbolos actuales de la ciudad: el Puente de Carlos, la Catedral de San Vito, la Universidad Carolina y la Ciudad Nueva (Nové Mesto). Fue una época de esplendor artístico, cultural y arquitectónico.

En el siglo XV, la ciudad se convirtió en el epicentro de las Guerras Husitas, un movimiento reformista religioso liderado por Jan Hus que marcó profundamente a Bohemia y desafió la autoridad de la Iglesia Católica, décadas antes de Lutero.

Ya en el siglo XVII, la famosa Defenestración de Praga (cuando varios gobernadores imperiales fueron arrojaos por una ventana del castillo), provocó la Guerra de los Treinta Años, uno de los conflictos más devastadores de Europa. Tras la guerra, la ciudad quedó bajo el control firme de los Habsburgo y sufrió un proceso de recatolización.

En el siglo XIX, Praga vivió un renacer nacionalista checo frente al dominio austríaco. Fue la época del redescubrimiento de la lengua y cultura checa, el auge de la literatura, el arte y la música.

Durante el siglo XX, la ciudad fue testigo de grandes convulsiones. Tras el colapso del Imperio Austrohúngaro tras la Primera Guerra Mundial, Checoslovaquia se convirtió en un estado independiente y democrático, con Praga como capital. Fue un periodo de modernización, con arquitectura funcionalista y una vibrante vida intelectual.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Praga fue ocupada por los nazis y la comunidad judía fue perseguida y casi aniquilada. La ciudad escapó de los bombardeos masivos que destruyeron otras ciudades, pero la ocupación dejó profundas huellas. En 1948, Checoslovaquia cayó bajo el control del régimen comunista soviético. En 1968, la Primavera de Praga, un intento de reforma del socialismo, fue brutalmente sofocada por la URSS. Durante décadas, la ciudad vivió bajo un control autoritario, con represión política y censura. Finalmente, en 1989, la pacífica Revolución del Terciopelo puso fin al comunismo y abrió las puertas a la democracia, con Václav Havel como presidente. En 1993, Checoslovaquia se disolvió pacíficamente y nació la República Checa, con Praga como su capital.

Hoy, Praga es una capital vibrante que ha sabido preservar su alma histórica. Sus calles narran siglos de resistencia, esplendor y transformación, haciendo de ella no solo un destino turístico, sino también una ciudad donde cada rincón tiene algo que contar.

Pasear por Praga es recorrer siglos de historia: desde la época medieval hasta la caída del comunismo. Como hemos dicho antes, la ciudad, sobrevivió milagrosamente a los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, lo que le ha permitido conservar un casco antiguo casi intacto, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Gracias a ello, podemos disfrutar de todas las maravillas que esta preciosa ciudad nos ofrece.

Si hay un lugar que encarna la magia, la historia y el espíritu romántico de Praga, ese es sin duda el Puente de Carlos (Karluv most). Cruzarlo al amanecer, con la niebla flotando sobre el río Moldava y las estatuas silenciosas custodiando el paso, es una experiencia que ningún viajero olvida.

Frecuentado por praguenses, artistas callejeros, turistas y vendedores de recuerdos, es el puente más antiguo e importante de la ciudad.

Además de tener un alto valor histórico, el Puente de Carlos es también el enlace perfecto entre la Ciudad Vieja (Staré Město) y el distrito de Malá Strana.

Este emblemático puente no es solo una maravilla arquitectónica: es un símbolo viviente de Praga, un escenario que ha presenciado coronaciones, guerras, desfiles, músicos callejeros y millones de historias personales a lo largo de más de 600 años.

El Puente de Carlos fue mandado construir en 1357 por el emperador Carlos IV, que reemplazó al anterior puente de Judith, destruido en una riada en 1342. Durante siglos fue la única vía de comunicación entre la Ciudad Vieja y el Castillo de Praga, lo que lo convirtió en una arteria clave para el comercio y la vida en la ciudad.

El puente mide 516 metros de largo y 10 metros de ancho, y está sostenido por 16 arcos de piedra. Fue construido con bloques de arenisca y reforzado con una mezcla que, según la leyenda, contenía huevos para darle mayor resistencia.

Lo que hace único a este puente son las 30 estaturas barrocas, colocadas a lo largo de los siglos XVII y XVIII. Las originales están en museos para su conservación, pero las réplicas también son impresionantes.

Entre las más famosas están:

  • San Juan Nepomuceno: cuya estatua es tocada por miles de visitantes al pasar, con la esperanza de volver algún día.
  • San Vito, San Weneslao, San Cristobal y muchas otras figuras que reflejan la tradición religiosa y artística checa.

En 1723, se hizo una adición interesante al puente. Se instalaron linternas de aceite que aún hoy representan su principal medio de iluminación.

Cruzarlo es obligatorio para todo visitante. De día está lleno de vida: músicos, pintores, fotógrafos y turistas de todo el mundo. De noche o al amanecer, en cambio, el puente se transforma en un lugar misterioso y poético, perfecto para los amantes de la fotografía.

CONSEJOS PARA LA VISITA

  • Hora ideal: Al amanecer o por la noche, para evitar multitudes.
  • Fotografía: Praga es muy fotogénica, por lo que no te olvides de llevar una cámara de fotos.
  • Música: No te pierdas a los músicos callejeros que dan vida al puente, especialmente los de jazz y música tradicional checa.
  • Miradores cercanos: Sube a la Torre del Puente para obtener una vista panorámica del Moldava y el Castillo de Praga.

LEYENDAS QUE LO ENVUELVEN

Como todo buen monumento medieval, el Puente de Carlos está rodeado de leyendas. La más famosa es la de San Juan Nepomuceno, arrojado al río desde el puente por orden del rey Wenceslao IV.

Dicen que, donde cayó, surgieron cinco estrellas, símbolo que hoy adorna su estatua. Tocarla, según la tradición, trae buen suerte… y garantiza que volverás a Praga.

  • Cómo llegar: La ruta más corta a pie significa partir de la parada Staromestskà de la línea A del metro de Praga. En menos de cinco minutos se llega hasta el puente.

A Praga se le suele llamar la Ciudad de las Cien Torres, ya que está plagada de este tipo de construcciones. A muchas de ellas es posible subir para ver la ciudad desde las alturas. De entre todas ellas, una de las más antiguas, mejor conservadas y seguramente la más bella, es la Torre de la Ciudad Vieja de Praga, una de las construcciones góticas más bonitas del mundo.

La Torre de la Ciudad Vieja es la puerta de acceso a Malá Strana a través del Puente de Carlos. Durante siglos fue la única forma de acceder a esta parte de la ciudad, custodiando este lado del  puente. Al igual que el Puente de Carlos, fue construida por el mismo arquitecto, por orden del rey Carlos IV.

La Torre tiene una altura de 50 metros, lo que la convierte en un magnífico mirador. Desde ella, tenemos vistas al castillo, Malá Strana y al Puente de Carlos.

La decoración de su fachada este incluye los escudos de todos aquellos lugares que integraban el reino en el momento de su construcción. La fachada oeste que es la que se ve desde el puente, contrasta con el otro lado por su escasa decoración, ya que fue dañada en numerosas batallas.

A lo largo de los siglos pasaron por debajo de a Torre, los monarcas checos, que realizaban el llamado Camino Real durante la ceremonia de coronación, dirigiéndose a pie por la ciudad hasta el Castillo de Praga, atravesando el Puente de Carlos.

Sobre la puerta de la Torre de la Ciudad Vieja destacan tres estatuas:

  • En el centro, la de San Vito, protector del puente.
  • A la derecha, el rey Wenceslao, antecesor del rey Carlos y miembro de la dinastía fundadora de Praga.
  • A la izquierda, la del rey Carlos, impulsor de la construcción de esta torre y del puente que lleva su nombre.
  • En la parte superior hay dos estatuas más: la de los patrones de la República Checa, San Adalberto y San Segismundo.
  • Cómo llegar: Dirección: Karlův most, 110 00, Praga.
  • Horario:
    • Todos los días de 10:00-18:00 horas (noviembre a febrero).
    • Todos los días de 10:00-20:00 horas (marzo y octubre).
    • Todos los días de 10:00-22:00 horas  (abril-septiembre).
  • Precio: Adultos: 190 CZK – Reducida: 130 CZK – Menores de 3 años: GRATIS

Del otro lado del puente, encontramos la Little Quarter Bridge tower, también conocida como la Torre de Judith.

En el corazón de Praga se encuentra su Ciudad Vieja (Staré Mesto), un laberinto de callejuelas, patios y edificios medievales que desembocan en la impresionante Plaza de la Ciudad Vieja.

En el centro de la Plaza de la Ciudad Vieja de Praga se encuentra la estatua de Jan Hus, un innovador religioso y mártir condenado a la hoguera en 1415. El monumento fue construido en 1915 y tiene un valor simbólico muy alto, convirtiéndose en portavoz del nacionalismo checo.

Considerado el atractivo más importante de toda la plaza, aquí se alza el Reloj Astronómico (Orloj), una maravilla medieval instalada en un costado del Antiguo Ayuntamiento en 1410. Es uno de los grandes tesoros de Praga y seguramente la primera parada de muchos de los turistas que visitamos Praga.

Este reloj es único por su complejidad y simbolismo. Tiene tres componentes principales:

  • El cuadrante astronómico, que muestra la posición del Sol y la Luna en el cielo, las fases lunares y los signos del zodíaco.
  • El calendario circular, añadido en el siglo XIX, con escenas de la vida campesina y los meses del año.
  • El desfile de los apóstoles, que ocurre cada hora en punto, cuando dos pequeñas ventanas se abren y figuras mecánicas de los doce apóstoles desfilan mientras suenan las campanas.

Pero eso no es todo: alrededor del reloj se encuentran otras figuras animadas que representan a los grandes temores medievales: La muerte (un esqueleto que agita su campana); la Avaricia (mirándose ene un espejo); el Turco ( símbolo del placer y la tentación).

El espectáculo dura apenas un minuto, pero congrega a cientos de personas cada hora. Verlo es algo casi imprescindible si se viaja hasta esta ciudad.

Como todo buen edificio tiene su leyenda: se dice que el maestro relojero Hanus, que lo diseñó, fue ciego por orden de los concejales para que no pudiera replicar su obra en otra ciudad. El reloj ha sido restaurado muchas veces a lo largo de los siglos, incluyendo importantes trabajos tras la Segunda Guerra Mundial. En 2018, durante una restauración, se incorporaron nuevas figuras y colores más fieles al diseño original gótico.

El Antiguo Ayuntamiento de Praga, compuesto por varias edificaciones que se fueron adhiriendo a este conjunto administrativo a lo largo de los años, preside la Plaza Vieja de la Ciudad. Su parte más famosa es el reloj del que acabamos de hablar, pero no es la única que podemos ver. Se puede visitar el interior del Antiguo Ayuntamiento de Praga con una visita guiada (diarias en varios idiomas, a las 20:00 horas). Es muy interesante recorrer sus salas, ya que la decoración interior es muy monumental, con mosaicos, pinturas y una rica ornamentación en madera en techos y paredes. También se puede subir a la torre del ayuntamiento, que gracias a sus 70 metros de altura nos ofrece unas vistas estupendas de los alrededores y una de las mejores panorámicas de la Plaza de la Ciudad Vieja. Interesante es también visitar el subsuelo.

  • Precio: Adultos: 300 CZK; 200 CZK reducida; gratis para menores de 4 años.
  • Horario:
    • Torre del Ayuntamiento de Praga: Lunes de 11:00-22:00 horas. Martes a domingos de 09:00-22:00 horas.
    • Interior del Antiguo Ayuntamiento de Praga: Lunes de 11:00-19:00 horas. Martes a domingos de 09:00-19:00 horas.

El toque barroco en el corazón de Praga, lo pone la Iglesia de San Nicolás, que hoy es a menudo escenario de emocionantes conciertos de música clásica y barroca, gracias a la presencia de un majestuoso órgano del siglo XVIII. Impresionante es su imponente cúpula, de 20 metros de diámetro.

Pero la Ciudad Vieja tiene más tesoros. Aquí también encontramos, a un lado de la plaza, las torres góticas de la Iglesia de Nuestra Señora de Tyn, que dominan el horizonte. Es uno de los símbolos de la capital checa y una de las iglesias más fascinantes, reconocida por sus particulares agujas que la hacen similar a un castillo de cuento de hadas.

En los alrededores se encuentran cafeterías históricas, tiendas de cristal de Bohemia, pequeños mercados callejeros, así como casas y edificios con estilos únicos y nombres curiosos (la Casa de la campana de piedra, la Casa del ángel dorado, la Casa del ganso azul, la Casa del zorro rojo, etc).

Otro edificio histórico de la zona es La Casa Municipal de Praga, construida en estilo Art Nouveau, entre 1905 y 1911. Hoy en día la Casa Municipal se utiliza principalmente con fines ceremoniales, ya que en sus instalaciones se organizan durante todo el año exposiciones, conciertos, bailes, desfiles de moda, conferencias y eventos sociales.

Justo al lado, está La Torre de la Pólvora, que es una ennegrecida torre gótica situada en la entrada de la Ciudad Vieja. La torre se construyó en 1475 como una de las 13 puertas de la muralla fortificada que daban acceso a la ciudad. En 1541 fue destruida por un devastador incendio, pero en cuestión de poco tiempo fue reconstruida. Años más tarde, durante el siglo XVII, la torre comenzó a utilizarse como lugar de almacenamiento de la pólvora, debido a lo cual adquirió su nombre actual. La Torre de la Pólvora ofrece la posibilidad de acceder a su interior, que alberga una exposición sobre la historia de Praga y sus torres.  

Por A.Savin – Trabajo propio, FAL, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=53722579
  • Ubicación: Namesti Republiky 5.
  • Cómo llegar:
    • Metro: Náměstí Republiky, línea B.
      Tranvia: Náměstí Republiky, líneas 5, 8, 14, 24 y 26.
  • Horario:
    • Enero a marzo: todos los días de 10:00 a 18:00 horas.
    • Abril a mayo: todos los días de 10:00 a 19:00 horas.
    • Junio a septiembre: todos los días de 09:00 a 20:30 horas.
    • Octubre a noviembre: todos los días de 10:00 a 18:00 horas.
    • Diciembre: todos los días de 10:00 a 19:30 horas.
  • Precio:
    • Adultos: 190 Kč (7,70 €)
      Niños entre 6 y 15 años, estudiantes menores de 26 y mayores de 65 años: 130 Kč (5,27 €)
      Familia: 380 Kč (15,41 €)
      Menores de 5 años: Entrada gratuita.
      Entrada en la primera hora: 50% descuento.

Por último, si os gustan los museos, podéis acercaros a varios:

  • Museo Smetana: Un museo nacional con vistas a la orilla oriental del río Moldava, cerca del Puente de Carlos.
  • Museo de cera Madame Tussauds: Fantástico Museo de Cera, que alberga esculturas realistas de los grandes personajes del pasado y del presente.
  • Museo de Cera Grévin: Dividido en 8 salas diferentes, cada una de las cuales trata un tema diferente. La sala más interesante es la dedicada a la historia antigua de este país, donde se representan personajes clave de la historia checa, como San Wenceslao, representado a caballo, o el emperador Rodolfo II.
  • Museo de Lego: Dentro del museo, dividido en 20 salas temáticas diferentes, hay más de 2500 modelos de construcciones de Lego para las que se han utilizado más de un millón de ladrillos de colores. El museo de gestión privada se inauguró en marzo de 2011 y ahora es el más grande de su tipo en Europa.

Tocaba visitar una de las zonas de Praga que más conmueven. También está en Staré Mesto, la Ciudad Vieja, pero creemos que merece una mención aparte.

El barrio judío, conocido como Josefov, es pequeño pero impactante. Dentro, guarda una de las historias más profundas y conmovedoras de Europa Central. Es un espacio donde el pasado no solo se recuerda, sino que se siente en cada rincón.

La presencia judía en Praga se remonta al siglo X, pero fue a partir del siglo XIII cuando la comunidad comenzó a concentrarse en un gueto separado del resto de la ciudad.

Durante siglos, los judíos vivieron aquí marginados y sometidos a leyes discriminatorias, pero también construyeron una sociedad vibrantes, con sinagogas, escuelas, cementerios y una vida cultural activa.

El el siglo XIX, buena parte del gueto fue demolido y modernizado al estilo de París, pero se conservaron varios edificios históricos que hoy forman uno de los conjuntos judíos mejor preservados de Europa. Josefov debe su nombre al emperador José II, que en 1781 promulgó un edicto de tolerancia que suavizó las restricciones contra los judíos.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la comunidad fue casi exterminada por los nazis que, sin embargo, decidieron conservar el barrio y sus objetos rituales…para convertirlo en un “museo de una raza extinta”. Esta perversa intención, irónicamente, permitió que hoy podamos conocer gran parte del legado judío de Praga.

El barrio judío no se podía librar de tener su propia leyenda, y la más famosa es la del Golem. El Golem es una criatura de barro animada creada por el rabino Judah Loew ben Bezabel en el siglo XVI para proteger a la comunidad de los pogromos. Según la leyenda, está escondido en el desván de la Sinagoga Vieja – Nueva, esperando ser despertado si la comunidad vuelve a estar en peligro.

CONSEJOS PARA LA VISITA

  • Entrada combinada: se puede comprar un pase que incluye acceso al Museo Judío, varias sinagogas y el cementerio. Es más económico y práctico.
  • Duración: Reservad al menos 2-3 horas para recorrerlo con calma. Si se es amante de la historia, se puede pasar mucho más tiempo.
  • Respeto: Aunque es un lugar muy fotogénico, recordad que muchos de estos sitios son lugares de memoria y culto.
  • Días de cierre: El barrio judío no abra los sábados ni durante las principales festividades judías.

¿Y que podemos ver en el barrio judío de Praga?.

Aunque el Museo Judío de Praga ha celebrado el centenario de su fundación, es un centro moderno, abierto y dinámico de la cultura judía en Europa Central. Durante el recorrido se visitan varias sinagogas, el famoso Viejo Cementerio Judío y se caminará por las calles del barrio.

El Museo Judío, que traza la historia, las tradiciones y costumbres de los Judíos en Bohemia y Moravia, fue fundado en el año 1906. En la actualidad se ocupa de una de las mayores colecciones de arte judío en el mundo, que contiene una rica colección de plata y textiles, 40.000 artículos y 100.000 libros.

Una visita guiada por el Museo Judío incluye siete lugares:

Construida en 1270, es la sinagoga más antigua de Europa que aún está en funcionamiento. Gótica, austera y con un aire místico, ha sido centro espiritual durante siglos.

Se proyectó a imagen y semejanza del sagrado Templo de Jerusalén, con planta de dos naves propia del medievo y de marcado estilo gótico con tejado a dos aguas. En el año 1732 se le incluyó una galería en el lado norte, la llamada galería de mujeres, para que pudieran seguir los oficios desde unas ventanas pequeñas. Ya en el siglo XIX también se restauraron las fachadas este y oeste, rematando el conjunto con hastiales de ladrillo neogótico. En 1967, se llevó a cabo una reforma integral. Por último, entre 1998 y 1999 se produjo una excavación arqueológica, donde se encontraron restos de población judía del siglo XI.

Antaño era lugar de refugio para aquellos que huían de las persecuciones de los cristianos. Su interior apenas ha sido restaurado a lo largo de los años. Ha servido para el oficio religioso durante toda su historia, a excepción del período entre 1942 y 1945 (ocupación nazi).

By Øyvind Holmstad – Own work, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=33016366

Actualmente es la Sinagoga vieja-Nueva la que utiliza la comunidad judía como lugar para realizar el oficio religioso y es el lugar donde se realizan otras ceremonias de tipo religioso como el Bar Mitzvah, la ceremonia donde los varones de 13 años pasan a la edad adulta.

Se dice que en su desván descansan los restos del mítico Golem de Praga.

La sinagoga Viejo-Nueva no está dentro de la entrada conjunta del Museo judío de Praga, y no es regido por este, sino por la comunidad judía de Praga, pero es visitable siempre y cuando no se esté realizando el acto religioso.

  • Horario: Abre todos los días excepto sábados y fiestas judías de 9:00 a 17:00.
  • Entrada: Tiene entrada aparte, pero se puede adquirir conjunta a la Sinagoga de Jerusalén (sólo en temporada) para que salga más barato.
  • Cómo llegar: La forma más sencilla de llegar es saliendo del metro Staroměstská, línea A, la verde, o la parada del autobús 207 Staroměstská.
  • Dónde está: Calle Maiselova 18, 110 01 Josefov.

Levantada en 1868, sobre el solar de la Vieja Escuela judía, es la Sinagoga más reciente del barrio judío. Se le llama española por su decoración morisca, que recuerda a la de la Alhambra de Granada en España. Es la más hermosa de todo el barrio.

La Sinagoga española dejó de oficiar servicios religiosos en el año 1941. Tras la llegada de los nazis en la segunda guerra mundial, la sinagoga fue utilizada como almacén de acopio de elementos confiscados a los judíos.

En la actualidad, la sinagoga española forma parte del Museo Judío de Praga y alberga la exposición permanente de la Historia Judía, desde el siglo XVIII a la actualidad, es decir desde el periodo de la ilustración hasta nuestros días. Todo lo anterior lo podemos encontrar en la Sinagoga Maisel.

Además, dispone de la Biblioteca del Museo Judío, con multitud de libros a consultar en diferentes idiomas, relacionados con la historia judía en Bohemia y Moravia y con la cultura y costumbres judías.

  • Horario: Abre todos los días excepto sábados y fiestas judías de 9:00 a 16:30.
  • Entrada: Está dentro del Museo Judío de Praga.También está incluido en la Prague Card.
  • Dónde está: Calle Vězeňská 1, 110 00 Staré Město.
  • Cómo llegar: La forma más sencilla de llegar es saliendo del metro Staroměstská, línea A, la verde.

En la cara este de la Sinagoga española también nos encontramos un edificio anexo, cuya entrada pertenece a una galería fundada en 2001, en honor a Robert Guttmann (1880-1942), un pintor judío local de estilo naif. Está gestionada por el Museo Judío estatal, exponiendo de forma temporal obras del siglo XIX y XX, incluyendo obras de posguerra, de pintores judíos.

La Sinagoga Pinkas fue construida en 1535 sobre el lugar donde existía un oratorio familiar de la destacada familia Horowitz (en checo Hořovský). el rabino Pinkas Horowitz le dio el nombre de la Escuela Pinkas.

El edificio se levantó en estilo gótico, pero se transformó entre los años 1607 y 1625, dándole un aspecto renacentista, además de agrandar el complejo, puesto que le incluyó la Sala de Celebraciones, bóveda nervada y decoración propia del Renacimiento. Se levantó en la zona más pantanosa del gueto, por lo que las frecuentes inundaciones del río Moldava causaban daños, provocando frecuentes reformas.

Tras la segunda guerra mundial, la sinagoga Pinkas fue de nuevo restaurada. Los interiores del edificio se transformaron en un Monumento a la Memoria de las Víctimas del Nazismo. Se realizó una inscripción en las paredes con 77.297 nombres, dispuestos en orden alfabético, de todos aquellos judíos de Bohemia y Moravia víctimas de la Shoá, que fueron ejecutados por los nazis, junto a sus fechas de nacimiento y muerte.

Actualmente la Sinagoga Pinkas, dentro del Museo Judío de Praga, es un Museo al Holocausto Judío. Las dos plantas que tiene se han concedido a este uso: la de abajo para albergar los nombres del genocidio judío y la de arriba, donde hay expositores y vitrinas, con una Exposición permanente de dibujos de los niños deportados al Campo de Concentración de Terezín (de 1942 a 1944).

  • Horario: Abre todos los días excepto sábados y fiestas judías de 9:00 a 16:30.
  • Entrada: Está dentro del Museo Judío de Praga. También está incluido en la Prague Card.
  • Dónde está: Calle Široká 23, 110 00 Josefov.
  • Cómo llegar: La forma más sencilla de llegar es saliendo del metro Staroměstská, línea A, la verde.

Uno de los más antiguos de Europa, en uso desde el siglo XV hasta el XVIII. Las más de 12.000 lápidas apiladas en varios niveles transmiten un silencio profundo y solemne.

Aquí descansan figuras importantes como el rabino Judah Loew, creador del Golem. En su tumba los visitantes colocan un sin número de piedras y deseos en pequeños trozos de papel.

La sinagoga Maisel data del año 1592, pero posteriormente fue reconstruida en estilo neogótico, por lo que gracias a ello tiene un aspecto muy singular.

La exposición permanente del Museo Judío de aquí, se dedica a la historia de los Judíos en las tierras checas entre los siglos X y XVIII. Entre los objetos expuestos se pueden ver preciosos artículos ceremoniales de plata, tejidos sinagogales y antiguos libros.

Algunas noches, en la sinagoga se efectúan conciertos.

  • Horario de apertura: Todos los días, excepto el sábado que permanece cerrada, de 09:00-18:00 horas.
  • Precios de las entradas:
    • Adulto: 600 coronas.
    • Estudiante: 400 coronas.
    • Niño: 200 coronas.
    • Gratis con el Prague Visitor Pass
  • Cómo llegar (parada más cercana):
    • Bus: Pařížská
    • Bus, Metro, Tranvía: Staroměstská

La Sinagoga Klausen es la mayor sinagoga situada en el perímetro original del gueto judío. Sobrevivió a las obras de saneamiento del barrio y a los avatares del siglo XX. Hoy en día sirve exclusivamente como sede del Museo Judío de Praga. La exposición que ofrece la sinagoga presenta las fiestas judías, los hitos destacados en la vida de los judíos y su vida cotidiana.

El nombre de la sinagoga procede de tres pequeñas edificaciones, denominadas klaus, que en el siglo XVI mandó aquí construir Mordejai Maisel, gran financiero y mecenas de la comunidad judía de Praga. Una de ellas era la yeshivá, escuela para el estudio del Talmud, fundada por el célebre Jehuda Liva ben Becalel, conocido como rabí Löw o Maharal, que también ejerció aquí. Estas edificaciones ardieron en 1689 en un inmenso incendio, que además devastó gran parte del gueto y de toda la ciudad. En su lugar se levantó en 1694 una nueva edificación sagrada, la Sinagoga Klausen, construida en estilo barroco temprano.

La Sinagoga Klausen es la única de Praga en la que es posible observar los rollos de la Tora parcialmente desenrollados. Se encuentran en una vitrina, sobre un podio central. Se trata tan solo de una copia, ya que los judíos no pueden profanar este sagrado escrito exponiéndolo al público. Actualmente la Sinagoga Klausen está cerrada, con una fecha de apertura prevista para 2028.

La Sinagoga Klausen linda con el antiguo Cementerio Judío y con la Antigua sala de ceremonias de la hermandad funeraria Chevra Kadisha. Esta hermandad funeraria utilizó la sinagoga como oratorio.

Tanto en la sinagoga de Klaus como en la sala de ceremonias (actualmente cerrada, apertura prevista en otoño de 2026), podemos ver diversos objetos que forman parte de las costumbres y tradiciones judías, y que los acompañan desde su nacimiento hasta la muerte.

Para visitar esta sinagoga es necesario comprar la entrada al Museo Judío, que también vale para entrar a la Sinagoga Española, Sinagoga Pinkas, Sinagoga Maisel, Sala de ceremonias y al Antiguo cementerio judío. No se puede comprar solo la entrada a la Sinagoga Klausen (actualmente cerrada).

Justo al lado de la Sinagoga Klaus y rodeada por el propio Cementerio Judío, vemos una construcción neo románica llamada la Casa Ceremonial, la casa de las Pompas fúnebres o simplemente la Sala de Ceremonias.

Construida entre 1906 y 1908, como conmemoración a la Sociedad Religiosa encargada de realizar los enterramientos judíos. Esta sociedad recibe el nombre de la Jevrá Kedushá (Chevra Kadiša).

La edificación se divide en dos plantas: una para la reunión de la Hermandad Funeraria, hoy llena de cuadros de la hermandad y herramientas rituales y otra para el depósito de cadáveres, la morgue, la preparación de los cuerpos y la dependencia de purificación de los difuntos.

La Hermandad fúnebre, es la encargada de depositar los cuerpos de los fallecidos judíos en el cementerio judío. También realizan tareas de acompañamiento de los que van a fallecer, como el acto más altruista que se puede realizar, e incluso, realizan labores de cuidados a viudas y huérfanos.

Esta institución, que fue creada en Praga en 1564 por el Rabino Eliezer Aškenazi, sigue las costumbres de los judíos Ashkenazí, los de Europa occidental. No todo el mundo podía ser miembro de dicha institución, ya que debían preservar las costumbres judías de los enterramientos y además asegurar que los mismos tengan lugar de forma digna.

Sirvió como lugar de preparación de los fallecidos judíos hasta 1926, que dejó su lugar como tanatorio para incluirse dentro del Museo Judío de Praga.

Actualmente se puede visitar, con una exposición permanente de Tradiciones y Costumbres judías enfocadas a los enterramientos, sobre la historia de la Sociedad funeraria y el Cementerio judío de Praga.

  • Horario: Abre todos los días excepto sábados y fiestas judías de 9:00 a 16:30.
  • Precio: También está incluido en la Prague Card.
  • Dónde se encuentra: U Starého Hřbitova 243/3A, 110 00 Josefov.

Otro lugar que podemos ver en el barrio judío, es el Viejo Ayuntamiento judío, solo por fuera, porque no es visitable.

Este edificio no es solo un símbolo de la rica historia judía de Praga, sino también un ejemplo notable de la arquitectura cívica medieval vinculada a las minorías religiosas de la Europa Central.

Fue construido en 1577, gracias a las donaciones del rico banquero Mordechai Maisel, que financió la construcción de varios edificios más.

El ayuntamiento fue durante siglos el centro administrativo y judicial de la comunidad judía. Aquí se reunían los ancianos de la comunidad para resolver disputas legales internas, tomar decisiones comunales y gestionar los impuestos y relaciones con las autoridades municipales y del imperio. Era una especie de “gobierno autónomo” dentro del gueto.

Ha sufrido modificaciones y restauraciones a los largo de los siglos, lo que se refleja en la mezcla de estilos arquitectónicos.

  • Gótico: Como en las ventanas ojivales y arcos.
  • Renacimiento tardío y barroco: A lo largo de los siglos XVII y XVIII se añadieron elementos ornamentales, especialmente en la torre y la fachada.
  • Reloj hebreo: Uno de los aspectos más singulares es su reloj con números hebreos, que gira en sentido contrario a las agujas del reloj.

Durante la Segunda Guerra Mundial, fue utilizado por los nazis para almacenar objetos rituales y documentos confiscados. Es actualmente la Sede del Consejo de Comunidades religiosas Judías de la República Checa y no está abierta a visitas turísticas. Ya no realiza las funciones propias de un ayuntamiento.

  • Dónde está:  Calle Maiselova 250, 110 00 Josefov.
  • Cómo llegar: La forma más sencilla de llegar es saliendo del metro Staroměstská, línea A, la verde.
  • No es visitable.

Es una de las joyas menos conocidas pero más interesantes del rico patrimonio judío de la ciudad. Construida en 1568 gracias al mezenazgo del banquero Maisel, esta sinagoga sirvió como templo privado para el consejo de ancianos del gueto, justo frente al Viejo Ayuntamiento Judío.

Lo que la distingue de otras sinagogas es su diseño renacentista con influencias italianas, poco común en edificios judíos de la época. Su nombre se debe a que el espacio de oración se encuentra en un piso elevado, sobre la planta baja que originalmente servía como sala de reuniones.

Llegaron a oficiarse los servicios religiosos hasta el año 1941, ya que a la llegada de los nazis se perdió el mobiliario y el espacio se transformó en almacén. Actualmente es de nuevo casa de oración de la comunidad judía de Praga. Sólo se permite su uso como oratorio cotidiano de los rabinos y empleados de la comunidad judía praguense. Está fuera del circuito turístico.

Es la Sinagoga mejor conservada de Praga, con telas, cortinas y adornos de plata, que no son accesibles al público.

  • Dónde está: calle Červená 98, 110 00, dentro del barrio judío de Praga.
  • No está abierta al público para visitas turísticas.

A las puertas de la  Sinagoga Española, haciendo de entrada al barrio judío de Praga, nos encontramos una estatua curiosa, un memorial a Franz Kafka, uno de los hijos ilustres de la ciudad.

Se creó la Asociación Franz Kafka a principio de la década de los 90, sacando a concurso la creación de una escultura que representara al escritor checo más famoso, que a la vez sirviera de memorial póstumo de uno de los artistas checos más grandes de la historia.

Está considerado uno de los grandes monumentos dedicados a este literato checo. No es el único puesto que tiene una exposición permanente dedicada en el Museo de Kafka en Malá Strana, o la reciente colocación de la famosa Cabeza giratoria de Kafka en la Ciudad Nueva.

  • Dónde está: Calle Dušní, 110 00 en la ciudad Vieja de Praga.
  • Cómo llegar: La parada más cercana en transporte público es en autobús 194, con parada Staroměstské náměstí. No obstante lo más común es acceder desde el metro Můstek, (Líneas A y B, verde y amarilla) o Staroměstská (Línea A, verde) también en tranvía en la parada Staroměstská, con los números 2, 17, y 18, o el autobús 207.

Situado en la prolongación de la elegante calle Parizská, en puente de Cech es una obra única de Art Nouveau construida entre los años 1905 y 1908. Con apenas 169 metros, este elegante puente conectaba el nuevo barrio modernista con la antigua Ciudad Vieja.

Decorado con esculturas simbólicas de antorchas e hidras, y diseñado como una puerta monumental a la ciudad, lleva el nombre del influyente escritor checo Svatopluk Cech, fallecido justo cuando se inauguraba la obra. Hoy es una de las paradas favoritas para quienes buscan arquitectura refinada y paz frente al bullicioso Puente de Carlos.

Si hay un lugar que domina el perfil de la ciudad tanto visual como simbólicamente, ese es el Castillo de Praga. Más que un simple castillo, este complejo monumental es un viaje por más de 1000 años de historia checa, un escenario de coronaciones, guerras, revoluciones y leyendas. Visitarlo es una experiencia imprescindible para todo viajero que se acerca a la capital checa.

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El Castillo de Praga fue fundado en el siglo IX por los príncipes de Bohemia. A lo largo de los siglos, ha sido sede de reyes, emperadores y presidentes, y es considerado el castillo antiguo más grande del mundo, con más de 70.000 m2 de superficie.

Ha sido ampliado, remodelado y reconstruido muchas veces: desde su origen románico, pasando por la gloria gótica de Carlos IV en el siglo XIV, hasta las reformas barrocas de los Habsburgo. Hoy sigue siendo la sede presidencial de la República Checa.

¿QUÉ VER DENTRO DEL CASTILLO DE PRAGA?

El Castillo es enorme, pero hablaremos de los lugares más interesantes para visitar.

Es la joya del castillo y uno de los templos góticos más impresionantes de Europa, siendo el templo más grande y más importante de Praga. Aparte de las misas se celebraron aquí también las coronaciones de los reyes y reinas de Bohemia. Se trata de un lugar donde están depositados los restos de los patrones del país, los reyes, los nobles y arzobispos.

El templo es la tercera iglesia de la misma consagración en el mismo lugar. Carlos IV inició en el año 1344 la edificación de la catedral gótica, que fue interrumpida en el año 1419 debido a las guerras husitas. El templo quedó varios siglos inacabado, aunque algunos reyes intentaron continuar en la construcción. Entre otras cosas se construyó el coro de música y la fachada principal del templo fue cerrada de manera provisional.

En la segunda mitad del siglo XIX se inició la reparación de la parte original y la finalización de la catedral en estilo neogótico. El templo fue consagrado en el año 1929. En los siguientes años se modificó el interior de la catedral.

En el coro de la catedral, delante del altar principal, se encuentra el mausoleo real, y por debajo de éste, en el subterráneo, la tumba real. El coro está rodeado por un anillo de capillas góticas. En algunas de ellas están enterrados los reyes y los santos patrones de Bohemia.

La Capilla de San Wenceslao (Kaple sv. Václava) es el centro de culto de la catedral de San Vito. La hermosa decoración y el concepto diferente de la arquitectura destacan la excepcionalidad de la capilla, el punto clave del templo con la tumba del patrón más importante del país. La puerta en el rincón suroeste de la capilla lleva a la Cámara de la Corona, en la cual están depositadas las joyas de coronación de los reyes de Bohemia.

Frente a la Catedral, encontramos el Monolito, un memorial en honor a las víctimas de la Primera Guerra Mundial, hecha con una sola pieza de granito.

Aunque a veces pasa desapercibido frente a la grandiosidad de la Catedral de San Vito, es uno de lo lugares más sorprendentes del Castillo.

Construido originalmente en el siglo IX como residencia de los príncipes de Bohemia, su forma actual se debe sobre todo a las ampliaciones realizadas entre los siglos XIV y XVI. Durante el reinado del emperador Carlos IV, en el siglo XIV, se convirtió en una sede del poder imperial.

Más tarde, en el siglo XV, el rey Vladislao II Jagellón, encargó la ampliación del palacio, dando origen a su sala más espectacular, la sala Vladislao, una obra maestra del gótico tardío. De altos techos abovedados en forma de pétalo y sus grandes ventanales, es impresionante. Aquí se celebraban banquetes reales, coronaciones, bailes y torneos de caballeros. También ha servido como sala del parlamento. Actualmente se sale del Salón de Vladislao por la Escalera de los Caballeros, construida originariamente, para la entrada de los caballeros a caballo directamente a la sala a los torneos.

Por Diego Delso, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=123331092

Uno de los episodios más célebres del Palacio ocurrió en 1618: la Segunda Defenestración de Praga, cuando los gobernadores católicos y su secretario fueron arrojados por una ventana del palacio. A pesar de que sobrevivieron, esto encendió la Guerra de los Treina Años.

Durante la visita, además de la sala de Vladislao, también se puede ver: La Dieta de Bohemia (donde se reunían los nobles para debatir asuntos del reino); La Sala del Tribunal (antigua sal de justicia medieval); Miradores y terrazas (con hermosas vistas de Malá Strana y el río Moldava) o la Iglesia de Todos los Santos (unida a la sala de Vladislao por una puerta y donde se encuentra el sepulcro de San Procopio).

El Antiguo Palacio Real forma parte de los circuitos de visita A y B.

La basílica de San Jorge (Bazilika sv. Jiří) fue fundada como la segunda iglesia en el Castillo de Praga. Del edificio original, fundado alrededor del año 920 por el príncipe Vratislav I, se conservan sólo los cimientos. Cuando se fundó el monasterio, en el año 973, la iglesia se amplió y reconstruyó.

La apariencia románica actual de la iglesia con ábside principal y dos torres proviene de la reconstrucción después del incendio del año 1142. En la primera mitad del siglo XIII se añadió la Capilla de Santa Ludmila y el pórtico de entrada en el lado occidental.

Durante el período del barroco temprano se añadió la fachada actual, y se remodeló todo el monasterio. Al principio del siglo XVIII se añadió a la iglesia la capilla barroca de San Juan Nepomuceno (kaple sv. Jana Nepomuckého). Después de la devastadora estancia del ejército en el monasterio, al final del siglo XVIII, la iglesia fue renovada, entre los años 1887 y 1908, y se intentó devolver la apariencia románica. Entre los años 1969 y 1975 se reconstruyó también el monasterio y se adaptó para la exposición del arte antiguo checo de la Galería Nacional (Národní galerie). Hoy día se celebran en sus espacios las exposiciones temporales.

El interior de la basílica es románico, austero y monumental. En la nave principal están ubicadas las tumbas del linaje de príncipe de los Premislidas, entre otros también la de Vratislav I, padre de San Wenceslao.

Uno de los lugares más emblemáticos del Castillo de Praga, el Callejón del Oro, se creó a finales del siglo XV, tras la construcción de las nuevas fortificaciones del norte del castillo. Este pintoresco lugar con casas con fachadas de color está lleno de leyendas y mitos, que también han atraído a numerosos escritores y artistas, entre ellos el famoso Franz Kafka. Actualmente, varias casas albergan una exposición que muestra la vida en el callejón durante sus 500 años de existencia.

Las casas estuvieron habitadas hasta la Segunda Guerra Mundial, pero ya durante la Primera República se tuvo cuidado de que el carácter pintoresco de la calle no cambiara durante las renovaciones. Los últimos residentes se mudaron de la calle en 1953.

La casa número 13, la residencia del artillero del castillo, es la que mejor muestra la forma de la vivienda del siglo XVI. En la casa contigua, la número 14 se puede ver una maqueta de una vivienda antes de la Segunda Guerra Mundial. En la casa número 22 vivió y escribió el escritor Franz Kafka durante la Primera Guerra Mundial. La escalera de la casa número 12 conduce a la terraza frente a la torre Daliborka.

La exposición, ubicada en tres plantas de la polvorienta Torre Mihulka, presenta la historia y el presente de la Guardia del Castillo y el desarrollo histórico de sus predecesores. Los visitantes son guiados a través de la historia por una serie de exposiciones y escenas de época. También hay uno de los símbolos del renacimiento de la Guardia del Castillo tras noviembre de 1989, la ya legendaria moto BMW K75 que acompañó a las visitas de Estado tras la elección de Václav Havel a la presidencia.

By petr1868 – Own work, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=3710339

La exposición La Historia del Castillo de Praga recuerda los mil años de la historia del lugar donde se forjó la historia del Estado checo a través de objetos originales de las colecciones del Castillo de Praga, historias de las personalidades importantes que trabajaron allí y un programa interactivo. La exposición se inauguró en 2004 en la planta gótica del Antiguo Palacio Real. También incluye un programa infantil, que presenta la historia del recinto del Castillo a los visitantes más jóvenes de forma entretenida.

La exposición de la Pinacoteca ofrece más de un centenar de los mejores cuadros de las colecciones del Castillo de Praga, que cuenta con unas 4.000 piezas. Se trata de la colección de pintura más antigua de la República Checa, cuyos orígenes se remontan a los siglos XVI y XVII. Gracias a ello, la calidad de la colección figura entre las más importantes colecciones del arte europeo.

El palacio, originariamente renacentista, construido entre los años 1545 y 1574 por los señores de Rosenberg, pasó en el año 1600, a propiedad del emperador Rodolfo II. Su apariencia original perduró hasta la mitad del siglo XVIII, cuando fue reconstruido radicalmente como Residencia para damas nobles.

Esta torre, de casi cien metros de altura, ofrece una vista extraordinaria de Praga. Durante la subida de más de 280 escalones se tiene también la vista de las campanas de la catedral de San Vito.

La construcción de la torre se inició al final del siglo XIV, aunque no se terminó en estilo gótico. En el siglo XVI se añadió la galería con la cúpula renacentista, sustituida en el siglo XVIII, por la actual.

La campana más grande de la República Checa, ubicada en la torre de la catedral, pesa unas 15 toneladas, se llama Segismundo (Zikmund) y proviene del año 1549. La campana destaca por su hermosa decoración en relieve. Para moverla se necesitan 6 campaneros, 4 mueven la campana y 2 manejan su badajo.

El 15 de junio de 2002, durante la campanada en honor de la fiesta de San Vito se partió el badajo de la campana, lo que, según la leyenda, significaba un desastre inminente. Casualidades o no, en el mes de agosto de aquel año país sufrió inundaciones desastrosas centenarias.

No es un “lugar” en si, pero cada hora en punto se puede presenciar el relevo de la guarda frente al palacio presidencial.

El cambio principal con banda y ceremonia se realiza a las 12:00 del mediodía.

  • HORARIO DE APERTURA Y PRECIOS: Consultar página web del Castillo.
  • VISITAS GUIADAS: Información aquí.
  • COMO LLEGAR: Varia opciones explicadas aquí.

Malá Strana fue fundad en el siglo XIII como un asentamiento real. Durante siglos fue hogar de nobles, embajadores y artistas. En 1541, un gran incendio destruyó gran parte del barrio, lo que dio lugar a su reconstrucción en estilo barroco, el que hoy domina en palacios, iglesias y jardines.

Aunque forma parte del centro histórico, Malá Strana tiene un ritmo más tranquilo y bohemio que la Ciudad Vieja. Es ideal para pasear sin prisas, perderse entre sus patios ocultos, y dejarse llevar por el sonido de una guitarra en alguna plaza silenciosa.

¿Qué podemos ver en este barrio?

Aunque técnicamente no pertenece a este barrio, el castillo domina Malá Strana desde lo alto. Las callejuelas del barrio desembocan naturalmente hacia esta fortaleza, una de las más grandes del mundo.

Normalmente se llega a Malà Strana a través del famoso Puente de Carlos. Aquí viven algo más de 6.000 personas y su centro principal es la plaza Malostranské Náměstí, que es una de las dos plazas antiguas mejor conservadas de la ciudad. Está dividida en dos partes. La parte alta es una explanada barroca, dominada por la fachada de la Iglesia de San Nicolás. En el centro de la plaza se alza la columna de la peste de la Santísima Trinidad, una de las columnas barrocas más bellas de Praga. Detrás de la plaza vemos la catedral de San Vito y el Castillo. El antiguo ayuntamiento de Malá Strana es uno de los edificios antiguos más importantes de la parte baja. En el lado norte, la plaza está delimitada por varios palacios aristocráticos que, por desgracia, han perdido toda su vida al ser anexionados al complejo del Parlamento checo.

De todo lo que encontramos en esta plaza, destaca la ya mencionada Iglesia de San Nicolás. La construcción de la iglesia comenzó en 1673 por orden de los jesuitas, siendo los primeros edificios terminados el edificio parroquial y la escuela. Aunque las obras finalizaron en 1752, se comenzaron a oficiar misas en 1711. Dedicada a San Nicolás de Bari, patrón de comerciantes y marineros, destaca por su cúpula monumental de 75 metros de altura, visible desde toda la ciudad. Se construyó sobre otra iglesia gótica anterior.

Su interior, considerado como uno de los más bellos del barroco europeo, tiene frescos de grandes dimensiones, esculturas barrocas, mármoles policromados y un impresionante órgano de más de 4000 tubos.

Es posible subir a la torre, de 65 metros de altura, desde donde se divisa toda Malá Strana. Durante la subida hay varias salas, que se pueden visitar y que nos muestran la historia de las campanas y sus diversas funciones.

Como curiosidad, en este templo barroco de la Ciudad Vieja de Praga es posible disfrutar de música clásica interpretadas por su orquesta. 

  • Horario Iglesia de San Nicolás en Malá Strana: De 09:00 a 18:00 horas.
  • Precio:
    • Adultos: 150 Kč (6,08 €).
    • Estudiantes de 10 a 26 años y mayores de 65 años: 90 Kč (3,65 €).
    • Menores de 10 años y personas discapacitadas: entrada gratuita.
  • Cómo llegar: TranvíaMalostranské náměstí, líneas 12, 20, 22 y 91.

Esta calle es la más icónica de toda Malá Strana y une su plaza con los portones del Castillo de Praga, atravesando parte de la histórica Ruta Real por donde pasaban los monarcas al ser coronados.

En su origen se conocía como Ostruhová (y en su tramo inferior como Strahosvská), esta calle fue renombrada en 1895 en honor al poeta Jan Neruda, quién vivió aquí en su infancia, en dos casas diferentes.

La calle es famosa por su arquitectura barroca. Antes del sistema de numeración introducido en 1770, las casas se identificaban mediante símbolos pintorescos. A día de hoy, es una de las calles que conserva una de las mayores concentraciones de signos históricos de toda Praga.

Destacan varios palacios y edificios:

  • Palacio Morzin (Nerudova 5/256): Hoy embajada de Rumanía, precioso ejemplo de barroco alto, decorado con esculturas de esclavos que sostiene balcones.
  • Palacio Kolowrat (Nerudova 20/214): Embajada de Italia, destaca por su fachada barroca y esculturas de águilas en la entrada.
  • Palacio Bretfeld (33/240): Fue escenario de fiestas y recibió invitados como Mozart y Casanova).
  • Casa Valkounsky (14/211): Hoy es un hotel con frescos originales, bóvedas góticas y un precioso reloj solar).

El recorrido de la calle es empinado, pero hay muchas cafeterías, restaurantes, tiendas de arte y souvenirs artesanales donde hacer paradas, como la tienda de marionetas AMI en el número 51. Es posible subir en tranvía hasta el castillo, y una vez allí, iniciar el recorrido bajando por Nerudova y disfrutando de sus vistas y detalles arquitectónicos.

Este palacio es uno de los palacios barrocos más impresionantes de Praga. Construido entre 1623-1630, por orden de Albrecht von Wallenstein, un poderoso general del imperio durante la Guerra de los Treinta Años.

Ocupa una manzana entera y fue diseñado para rivalizar con el propio Castillo de Praga. Tiene unos preciosos jardines barrocos, un gran salón de audiencias, frescos con escenas mitológicas, una sala de caballerizas y un impresionantes pabellón con columnas (sala terrena). Hoy es la sede del Senado de la República Checa, pero parte del palacio y sus jardines están abiertos al público de abril a octubre, con acceso gratuito.

Situado a orillas del río Moldava, está dedicado a la vida y obra del célebre escritor checo de lengua alemana. Se inauguró en 2005, y ofrece una experiencia inmersiva y algo surrealista. Exhibe manuscritos originales, cartas, fotografías, diarios y primeras ediciones de sus libros.

Una de sus piezas más curiosas es la fuente de las dos estatuas orinado, ubicada en el patio exterior.

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El museo es pequeño pero intenso, ideal para quienes desean adentrarse en la mente y el contexto histórico de uno de los escritores más influyentes del siglo XX.

Esta iglesia barroca es muy conocida por albergar la célebre estatua del Niño Jesús de Praga.

Construida originalmente por los luteranos en 1611, fue entregada a los carmelitas descalzos tras la Batalla de la Montaña Blanca (1620), y consagrada de nuevo en 1644. Su interior es sobrio pero elegante, con altares barrocos y una fuerte atmósfera de devoción.

El gran atractivo es el Niño Jesús de Praga, una figura de cera de origen español del siglo XVI, famoso por los milagros atribuidos a ellas. La estatua es vestida con distintos trajes según el calendario litúrgico, y atrae a peregrinos de todo el mundo.

La Isla Kampa es una pintoresca y tranquila isla situada en el río Moldava, justo al lado del Puente de Carlos. Separada del resto de la ciudad por el canal Certovka (“el arroyo del diablo”), es un oasis verde en pleno centro histórico. Esta especie de isla artificial está considerada una de las mejores islas urbanas de Europa, y sin duda es una de las más románticas.

Conocida por sus jardines, su ambiente romántico y su aire bohemio. la isla alberga el Museo Kampa, dedicado al arte moderno checo y europeo. También es famosa por la escultura de los bebés gigantes sin rostro (mimi Kampa), sus callejuelas adoquinadas y las casas históricas junto al río.

Está enmarcada por un canal bordeado de antiguos molinos de agua. El más famoso es el molino del Gran Prior, con una rueda de 8 metros de diámetro.

Otro lugar curioso de la Isla de Kampa es el muro de John Lennon. Pocas horas después de la muerte de Lennon (1980), este callejón de Praga apareció pintado con su imagen. Terminó convirtiéndose en un símbolo de la libertad de expresión dentro de un régimen donde la propia música de los Beatles, considerada subversiva, estaba prohibida.

Llegar hasta el muro de John Lennon no tiene pérdida: está justo enfrente del Palacio Buquoy, actual embajada francesa. Puedes encontrarlo bajando por la escalera que conecta el Puente de Carlos con la Isla Kampa, atravesando el llamado Puente del Amor, reconocible por la cantidad de candados que las parejas cuelgan en él.

Y por si hubiera pocas cosas que ver en esta isla, también encontramos la que es considerada como la calle más estrecha del mundo, la Vinarna Certovka. Está regulada por un semáforo, ya que no cabe más de una persona a la vez.

El monte Petrín es el mirador más famoso de Praga y uno de los lugares favoritos de sus habitantes para pasear, tumbarse y escapar del bullicio de gente del casco histórico.

Se trata de una colina de casi 140 metros de altura, situada muy cerca del Castillo de Praga, y levantada sobre un terreno de antiguos viñedos que hoy han sido sustituidos por árboles frutales. Se llega fácilmente dando un paseo desde el Monasterio de Strahov si estás por la zona del castillo, y si no, desde Malá Strana cogiendo el funicular (viaje incluido en el sistema de transporte público). Parte desde la calle Újezd (Malá Strana) y lleva hasta la cima en menos de cinco minutos.

En el monte podemos ver varios lugares:

Inspirada en la Torre Eiffel, esta torre metálica de 63.5 metros de altura fue construida en 1891 para la Exposición del jubileo. Al estar en lo alto del monte ofrece vistas espectaculares de toda Praga.

Para acceder a la torre hay que pagar entrada y subir a pie unas cuantas escaleras, pero el esfuerzo merece la pena. Si eres de los que no les gusta hacer piernas, no sufras: también hay ascensor.

El Monte Petřín alberga otro espacio divertido si viajas con niños (si no, puedes prescindir de él perfectamente). Se trata del Laberinto de los Espejos, que al igual que la Torre Petřin formó parte de la Exposición Universal de Praga en 1891 y se quedó definitivamente en el parque.

Iglesia barroca con sus cúpulas verdes e historia medieval. Cerca está la réplica del Santo Sepulcro de Jerusalén, parte de una ruta de peregrinación diseñada en el siglo XVII.

Cerca de la parte baja del funicular que sube hasta el Monte Petřín hay un espacio que merece la pena ver. Se trata del Monumento a las Víctimas del Comunismo, un conjunto escultórico diseñado en 2002 y no exento de polémica: en él podemos contemplar varias figuras humanas bajando por unas escaleras.

A medida que avanzan, les van faltando partes del cuerpo, simbolizando las pérdidas que conlleva para cada ser humano el vivir bajo un régimen totalitario.

Es frecuente ver a algunas personas dejando flores o encendiendo velas junto a ellos.

El Monte Petrín esta cubierto por una sucesión de jardines románticos como el Jardín de los Seminarios, el Jardín de Lobkowicz y el Jardín Kinsky, cada uno con su carácter único. En primavera y verano se llenan de flores, parejas, artistas callejeros y lectores. También hay huertos de manzanos y cerezos, estatuas escondidas y bancos con vistas preciosas.

Es un antiguo muro defensivo del siglo XIV, construido por orden del emperador Carlos IV como medida tanto estratégica como de ayuda social: ofrecía empleo y comida durante una época de hambruna, de ahí su nombre.

Si se tiene tiempo de sobra y se quiere una experiencia diferente, no está de más acercarse hasta esta parte de la ciudad, ya que tiene varios lugares interesantes para visitar.

Es el centro administrativo y comercial de Praga, pero también uno de los núcleos culturales más activos de la ciudad.

Pese a su nombre, la Ciudad Nueva de Praga no es tan nueva. Fue fundada en 1348 por el emperador Carlos IV, con el fin de duplicar el tamaño de Praga, debido al aumento de la población, así como para crear un centro político, económico y espiritual.

Con grandes avenidas, grandes plazas y una planificación urbanística avanzada para la época, la Ciudad Vieja fue una obra de ingeniería medieval sin precedentes. Aunque ha sufrido numerosas transformaciones a lo largo de los siglos, desde el gótico hasta el art nouveau y el brutalismo comunista, su trazado básico sigue siendo el mismo.

LUGARES MÁS INTERESANTES DE LA ZONA:

Es el corazón palpitante de la Ciudad Nueva. Aunque se llama “plaza”, tiene más bien la forma de una gran avenida arbolada. Aquí es donde la historia reciente de la República Checa se ha escrito: manifestaciones, revoluciones, victorias y tragedias.

Presidiendo el extremo superior se alza la imponente estatua ecuestre de San Wenceslao, frente al Museo Nacional. Durante la Primavera de Praga (1968) y la Revolución de Terciopelo (1989), está plaza fue el escenario principal de protestas masivas que cambiaron el curso de la historia checa.

Consejo: Desde la terraza del hotel Jalta o del Museo, hay una vista panorámica de la plaza.

Recientemente renovado, este monumental edifico neorrenacentista alberga exposiciones de historia natural, arqueología y arte.

Su cúpula dorada es visible desde toda la plaza y el interior ha sido restaurado con gran elegancia.

Situado a orillas del río Moldava, este es el “templo” por excelencia de la ópera, el ballet y el teatro checo.

Construido en el siglo XIX como símbolo del nacionalismo checo, es una joya del neorrenacimiento. Si se tiene tiempo, ver aquí un espectáculo es una experiencia inolvidable, incluso aunque no se hable checo.

Es una de las imágenes más icónicas de la Praga moderna. Diseñada por Frank Gehry y Vlado Milunic, esta construcción postmoderna rompe con la arquitectura histórica de la ciudad. Apodada “Fred y Ginger”, parece realmente una pareja bailando.

En la azotea hay un cafetería con una de las mejores vistas del Castillo de Praga.

Una de las mayores plazas medievales de Europa, la plaza de Carlos es un oasis urbano con jardines, bancos y una vibrante vida local. Aquí se levanta la iglesia barroca de San Ignacio, joya arquitectónica del periodo jesuita, y también una estación de metro muy útil para moverte por la ciudad.

En esta zona conviven grandes centros comerciales como Palladium o Quadrio, con librerías bohemias, cafés centenarios y mercados tradicionales.

  • Pasaje Lucerna: Este laberinto de galerías comerciales es el hogar del famoso caballo invertido de David Cerny, una sátira moderna de la estatua de San Wenceslao.
  • Cafés históricos: No hay que dejar de visitar el Café Louvre, que fue frecuentado por Kafka y Einstein, o el café Slavia, con vistas al Moldava.
  • Vida nocturna: Hay bares para todos los gustos, desde pubs checos tradicionales hasta coctelerías modernas.

Praga no solo enamora por sus calles empedradas, su arquitectura gótica y barroca, y sus puentes que parecen salidos de un cuento. Praga es también un museo al aire libre, repleta de esculturas de todas las épocas, estilos y temáticas.

Desde estatuas clásicas cargadas de simbolismo religioso hasta instalaciones contemporáneas llenas de ironía y crítica social, las esculturas de Praga narran la historia y el espíritu de la ciudad de una manera inigualable.

De muchas de estas esculturas ya hemos hablado, o al menos mencionado a lo largo de este post: comenzando por las esculturas del famoso Puente de Carlos, pasando por la parodia ecuestre de San Wenceslao en el pasaje Lucerna, por no hablar de “Los hombre orinando” del Museo Frank Kafka, las figuras humanas del “Monumento al Comunismo” o la escultura de los Bebés gigantes sin rostro de la isla Kampa.

Pero hay muchas más esculturas a lo largo de la ciudad. Muchas de ellas son obras de David Cerny. Algunas de las más conocidas son las siguientes:

 Obra Frank Kafka “K” .
 Obra Frank Kafka “K” .
"El hombre colgado", que representa a Sigmund Freud.
“El hombre colgado”, que representa a Sigmund Freud.
 “Ligera o Leve Incertidumbre”.
 “Ligera o Leve Incertidumbre”.
Mimi Kampa.
Mimi Kampa.
Bebés en la torre de la televisión.
Bebés en la torre de la televisión.

Como os podéis haber dado cuenta, Praga es una ciudad encantadora y preciosa, que bien merece una escapada. Visitar Praga es conocer una ciudad llena de cultura y donde podréis aprender de su magnífica historia y arte, así como disfrutar de su rica gastronomía y de la amabilidad de sus ciudadanos.

¡Praga te espera con los brazos abiertos!