Las cuevas de Ajanta y Ellora, en el estado de Maharashtra deberían ser de visita obligatoria en todo viaje a la India. Estas cuevas son una obra maestra esculpida en la piedra. No tengo ninguna duda en afirmar que son dos de los complejos monumentales más extraordinarios del mundo y que representan perfectamente la fusión única de arte, espiritualidad y arquitectura.
Ambas están reconocidas como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y son un testimonio de la tolerancia religiosa y del ingenio artístico del subcontinente indio.

Tanto Jesús como yo conocemos estas cuevas, pero, por separado. Las visitamos con amigos hace muchos años (2010 él, 2015 yo), cuando ni si siquiera nos conocíamos. ¡Que jovencitos éramos!


Dónde están Ajanta y Ellora
Ambos conjuntos de cuevas están en el estado de Maharashtra, el oeste de la India, no muy lejos de la ciudad de Aurangabad, que sirve como base ideal para explorarlos.
- Cuevas de Ajanta: A unos 100 km de Aurangabad.
- Cuevas de Ellora: A unos 30 km de Aurangabad.
La proximidad entre ambos lugares hace posible visitarlos en uno o dos días, pero cada uno merece atención por separado, ya que ofrecen experiencias profundamente distintas.

Cómo llegar
Ya hemos dicho que la ciudad base para la visita es Aurangabad, que está muy bien conectada por tren, bus y vuelos nacionales (desde Mumbai, Delhi, Pune). Una vez en Aurangabad:
- A Ellora: 40 minutos en taxi o rickshaw.
- A Ajanta: 2-2,5 horas en auto o bus.
Jesús y sus amigos fueron en bus. Yo, en el coche con conductor que tenía contratado con mis amigos.

Dónde alojarse en Aurangabad
Aurangabad no es solo la puerta de entrada a Ajanta y Ellora, sino también una ciudad con una buena infraestructura turística. A continuación, te presentamos una guía con alojamientos recomendados, clasificados por presupuesto y estilo de viaje.
PARA VIAJEROS QUE BUSCAN LUJO Y CONFORT
- Welcomhotel by ITC Hotels, Rama Internacional: Clásico, elegante, pero con detalles modernos. Tiene spa, piscina y restaurante multi-cocina. Ideal para viajeros que desean relajarse después de un día explorando.
- Gateway Aurangabad- Chhatrapati Sambhaji Nagar: Hotel de 5* con habitaciones amplias y balcón privado. Spa, piscina y a tan solo 20 minutos del aeropuerto.
VIAJEROS DE PRESUPUESTO MEDIO
- Ambassador Ajanta Hotel: Hotel de 5* con habitaciones grandes, amplios jardines y piscina. Personal muy amable.
- Hotel Raviraj: Alojamiento de 3* con habitaciones con A/C, restaurante y aparcamiento privado. El aeropuerto y la estación de tren están a poca distancia.
- 3BHK-Entire property: Apartamento de tres dormitorios, con A/C, cocina. Toallas y ropa de cama.
PARA MOCHILEROS Y AVENTUREROS
- Zostel Aurangabad: Hotel moderno, con ambiente juvenil. Dormitorios compartidos y habitaciones privadas, espacios comunes, cocina compartida. Ideal para mochileros, viajeros en solitario y grupos de amigos. Ofrecen tours a Ajanta y Ellora.
- Hotel Holiday Era Opposite Railway Station: Hotel básico, limpio (bajo los estándares indios), A/C, a un par de minutos a pie de la estación de tren.
CONSEJOS EXTRA: ¿QUÉ ZONA ELEGIR?
- Cerca de la estación de tren (Aurangabad Junction): Comodidad para quieres lleguen por ferrocarril.
- En las afueras, hacia Ellora: Algunas opciones tipo resort ofrecen más tranquilidad y están más cerca de estas cuevas.
- Centro de la ciudad: Ideal si también se planea visitar el Bibi Ka Maqbara, el fuerte Daulatabad o explorar la vida local.
Qué comer en Aurangabad y dónde
Aurangabad es un paraíso para los amantes de la comida especiada y auténtica. Su cocina mezcla influencias mogolas, marathi e hyderabadi, y aquí te contamos que no puedes dejar de probar. Como consejo, si no estás acostumbrado al picante, pide “less spicy” o “medium spicy”. Muchos restaurantes cierran entre las 15:00 y las 18:30. ¡Y no olvides de comer algo dulce después del curry!
PLATOS TÍPICOS:
- Naan Qalia: El plato más famoso de la ciudad, un curry picante y denso, con pan naan plano cocido en tandoor. Sabor profundo, con un toque ácido y especias tostadas. Se prepara con cordero o ternera. Introducido por los mogoles y perfeccionado en la región.
- Biryani aurangabadí: Similar al de Hyderabad, pero más suave. Arroz basmati cocido con cordero o pollo marinado en yogur y especias.
- Sheermal: Pan dulce con leche, azafrán y cardamomo. Perfecto para acompañar currys sueves o para desayunar.
- Kebabs tandoori: Brochetas de carne marinada, asadas en horno tandoor. Se pueden encontrar en puestos callejeros o restaurantes especializados.
- Thali marathi: Una bandeja con varias preparaciones típicas del estado de Maharashtra: dal, bhakri (pan de mijo) verduras al curry, arroz y chutneys. Ideal para probar muchos sabores a la vez y comer como un local.
- Imarti y gulab jamun: Postres dulces fritos y bañados en almíbar. Perfectos tras una comida especiada.

DONDE COMER
- Yalla Yalla: El mejor lugar para probar Naan Qalia. Local sencillo muy popular entre locales. Comida tradicional a buen precio.
- Tandoor Restaurant: Curry, biryani y kebabs tandoori. Familiar, amplio y limpio. Ideal para comer un biryani auténtico.
- Latitude- Vivanta by Taj: Especializado en comida india contemporánea, presentación refinada. Ambiente tranquilo. Buen vino y atención personalizada.
- Green Leaf Cuisine: Thalis vegetarianos de lujo, cocina fusión india. Moderno, ideal para vegetarianos exigentes.
- Bhoj Restaurant: Comida tradicional a buen precio. La especialidad es el thali tradicional. Comedor amplio con rotación rápida.
- Kream N Krunch: Fast food indio y platos internacionales. Estilo juvenil. Ideal para los que buscan algo menos especiado.
- Famous Ice Cream: Ideal para un kulfi o helado artesanal.
Consejos generales e información para ambas visitas
- Llevad calzado cómodo: hay que caminar bastante y algunas zonas tienen escaleras empinadas.
- Contratad un guía o un audioguía: para entender los significados simbólicos de las esculturas y apreciar mejor la historia de cada cueva.
- Llevad agua, algún snack y protección solar: especialmente si se visitan durante la temporada cálida.
- Combinad la visita a estas cuevas, con una visita a la ciudad de Aurangabad, donde está el mini Taj Mahal (Bibi Ka Maqbara) y la fortaleza de Daulatabad.
- Mejor época para venir: De octubre a marzo, cuando el clima es más fresco y seco.
- Horarios:
- Ellora: Abiertas de 06:00 a 18:00 horas, cerradas los martes. (Desde el amanecer hasta el anochecer).
- Ajanta: Abiertas todos los días de 09:00 a 17 horas, excepto los lunes, que cierra.
- Precio:
- Ellora: Ciudadanos indios, 40 rupias ( 35 pago online). Ciudadanos extranjeros, 600 rupias (550, pago online). Gratis menores de 15 años.
- Ajanta: Ciudadanos indios, 40 rupias (35 pago online). Ciudadanos extranjeros, 600 rupias (550 pago online). Gratis para los menores de 15 años.
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Cuevas de Ajanta: viaje al corazón pintado del budismo
Cuando uno piensa en la India, imagina templos, palacios enormes, colores y espiritualidad. Pero pocos viajeros saben que en lo profundo de una garganta rocosa, rodeadas por acantilados en forma de herradura y cubiertas por un espeso bosque, se encuentran una de las obras de arte más antiguas y conmovedoras del mundo: las cuevas de Ajanta.

Situadas a unos 100 km de Aurangabad, las cuevas de Ajanta son un conjunto de 30 grutas excavadas en roca, decoradas con frescos y esculturas budistas que datan de hace más de 2000 años. Este lugar hace sentir que se viaja al pasado, a la vez que te envuelve en una atmósfera sagrada, silenciosa y mística.
El valor de esta serie de monumentos rupestres budistas está reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1983, junto a las cuevas de Ellora, por ser un testimonio extraordinario de arte budista religioso.
Breve historia: ¿Qué son las cuevas de Ajanta?
Las cuevas fueron talladas entre el siglo II a.C. y el siglo VI d.C, en dos grandes fases:
- La primera fase, la más antigua, corresponde al Budismo Hinayana, con cuevas más austeras, sin representaciones del Buda en forma humana.
- La segunda fase, durante el periodo de la dinastía Vakataka, está asociada al Budismo Mahayana, con frescos coloridos y esculturas majestuosas.

Las cuevas fueron utilizadas como monasterios (viharas) y templos de oración (chaityas) por monjes budistas que buscaban retiro espiritual. Estuvieron activas durante siglos, pero eventualmente fueron abandonadas y cubiertas por la selva, hasta que, en 1819, un oficial británico que cazaba tigres tropezó con ellas por accidente. Desde entonces, el mundo no ha dejado de admirarlas.
¿ Qué ver en las cuevas de Ajanta ?: un museo viviente de arte rupestre
Explorar las cuevas de Ajanta es como adentrarse en una catedral de piedra y color que ha sobrevivido intacta durante más de 2000 años. Lo que hace tan especial a este complejo no es solo su antigüedad o su construcción monumental, sino la belleza incomparable de sus pinturas murales y esculturas talladas en la roca.

Ahora hablaremos de lo más importante que se puede ver dentro de este conjunto de 30 cuevas numeradas, organizadas a lo largo de una curva natural en la montaña, con vistas al río Waghora.
1- Arquitectura sagrada tallada en piedra
Las cuevas fueron esculpidas directamente en una pared de roca basáltica y se dividen en dos tipos principales:
- Chaityas (salas de oración): Con techos abovedados, columnas y una gran estupa al fondo.
- Viharas (monasterios): Con salas cuadradas rodeadas por celdas donde vivían los monjes.
Cada espacio está cuidadosamente diseñado para fomentar la meditación, el estudio y la práctica espiritual, con una disposición que favorece la acústica y la iluminación natural.
2- Pinturas murales que respiran historia
Las pinturas de Ajanta son su mayor tesoro. Realizadas entre los siglos II a.C. y VI d.C., representan escenas de las vidas anteriores de Buda (los Jatakas) así como retratos de la vida real en la India antigua: reyes, princesas, campesinos, músicos, animales y deidades.
Los frescos tienen un estilo fluido, lleno de gracia, con figuras expresivas y colores que aún se conservan con sorprendente viveza a pesar del paso de los siglos.
Si bien los colores vivos y la pintura mural abundaban en la historia de la India, como lo demuestran los registros históricos, las cuevas 16, 17, 1 y 2 de Ajanta constituyen el mayor corpus de pintura mural india antigua que se conserva.
3- Cuevas imperdibles
Aunque las 30 cuevas tienen su valor, hay algunas que destacan por su contenido artístico y simbólico.
Las más memorables son:
CUEVA 1:
- La más famosa y mejor conservada.
- Famosas pinturas de Padmapani (Buda con flor de loto) y Avalokiteshara, ambas figuras cargadas de compasión.
- Imágenes de lujo cortesano, vestimentas exquisitas y rostros serenos.

CUEVA 2:
- Decoración intrincada en paredes y techos: flores de loto, diseños geométricos y patrones simbólicos.
- Escenas maternales y domésticas, poco comunes en el arte budista.



CUEVA 4:
- Es la cueva más grande de toda Ajanta. La fachada está tallada.



CUEVA 6:
- La cueva 6 consta de dos viharas, uno sobre el otro, conectados por escaleras internas, con santuarios en ambos niveles.

CUEVA 9
- Es la cueva más antigua del budismo hinayana (del siglo I a.C.).
- Esta chaitya está dividida en nave, ábside y un pasillo exterior, separado por 23 pilares.
- El techo abovedado estaba originalmente decorado con vigas de madera.

- En el centro del ábside se encuentra una estupa con base cilíndrica.
- En el interior hay pinturas de buda y decoraciones florales sobre los muros.



CUEVA 16:
- Destaca por su narrativa visual. Aquí se ilustra el cuento del príncipe Mahajanaka, que abandona su reino para seguir el camino espiritual.
- Combinación de pinturas y esculturas, todo integrado armónicamente.


CUEVA 17:
- Considerada una de las cuevas más artísticas.
- Contiene más de 30 historias de Jakatas.
- Los rostros de las figuras reflejan una gama emocional sorprendente: desde la serenidad hasta la tristeza y la compasión.

CUEVA 19:
- Un chaitya con una gran estupa tallada al fondo.
- Columnas trabajadas en forma de campanas invertidas.
- Una gran imagen de Buda en posición de enseñanza.




CUEVA 23
Solo hicimos fotos del exterior.

CUEVA 24
Foto del exterior de la cueva.

CUEVA 26
En el centro se alza una estupa decorada con una estatua de Buda en el centro.

No solo el interior de las cuevas es impresionante, sino que los exteriores y las entradas, también son magníficas.







4- Imágenes del Buda y sus manifestaciones
A medida que avanzas en el recorrido, se ven distintas representaciones de Buda:
- En meditación profunda.
- En el momento de alcanzar la iluminación.
- Como maestro, enseñando el Dharma.
- Rodeado de asistentes celestiales y figuras mitológicas.
Algunas figuras están esculpidas con tal detalle y realismo que parece que podrían moverse en cualquier momento.



5- Un entorno natural impresionante
Además del arte, lo que impacta es el paisaje que rodea las cuevas: las grutas están talladas en la pared de un cañón semicircular, por donde fluye el río Waghora. Desde varios puntos, se pueden contemplar vistas espectaculares de la selva y el acantilado.

Una de las mejores vistas está en un mirador situado frente a la cuevas, al que se accede tras una corta caminata. Hay una vista panorámica increíble del conjunto.

Después de toda una mañana visitando las cuevas, dimos por terminada la visita, no sin antes hacer varias fotos a gente que nos las pedía. Desde luego uno de los sitios más impresionantes que habíamos visto nunca.


Cuevas de Ellora: un viaje tallado en piedra.
Como hemos dicho antes, las Cuevas de Ellora, están a tan solo 30 km de Aurangabad. Declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1983, estas cuevas no son solo una joya de la arquitectura rupestre, sino también un símbolo de tolerancia religiosa y esplendor artístico sin igual.
Visitar Ellora no es solo hacer turismo: es sumergirse en un mundo antiguo donde el arte, la fe y la destreza humana convergen de forma mágica. Es un sitio que deja anonadado a todo aquel que lo visita. Es un lugar donde puedes meditar con Buda, rendir homenaje a Shiva y admirar la serenidad jainista, todo ello sin salir del mismo acantilado tallado hace siglos.
A continuación hablaremos de esta maravilla esculpida en piedra viva que ha cautivado a viajeros, historiadores y amantes del arte durante siglos.
Un tesoro tallado en la roca
Ellora no es una cueva en sí, sino un complejo monumental de 34 monasterios y templos excavados en la roca, extendidos a lo largo de unos 2 kilómetros en la ladera de un colina de basalto.
Lo más impresionante es que todo fue esculpido a mano entre los siglos VI y X d.C., utilizando herramientas rudimentarios como cinceles y martillos. Esta obra titánica se realizó sin ningún tipo de tecnología moderna, lo que la convierte en un verdadero milagro de la ingeniería y el arte antiguos.
Tres religiones: un solo lugar
Una de las características más fascinantes de Ellora es que en este mismo lugar coexisten monumentos pertenecientes a tres grandes religiones de la India.
- Budismo: Cuevas 1 a 12.
- Hinduismo: Cuevas 13 a 29.
- Jainismo: Cuevas 30 a 34.
Este hecho convierte a Ellora en un testimonio excepcional de tolerancia y convivencia religiosa, donde artistas y devotos de distintas creencias trabajaron y vivieron en armonía.
Las cuevas budistas
Las primeras 12 cuevas del conjunto son de inspiración budista y datan aproximadamente del siglo VI al VII. Aquí encontramos viharas (monasterios) y chaityas (salas de oración) que servían como centros de enseñanza y meditación.
CUEVAS 1 al 6
A las cuevas de la 1 a la 5 se accede a través de la cueva número 6. En esta cueva hay un relieve muy bonito de Mahamayuri, quien tiene un gran parecido con Saraswati. Para llegar a estas cuevas hay que pasar por detrás de una preciosa (y refrescante) cascada.

CUEVA 10 (Vishvakarma o cueva del carpintero).
Es la más destacada de todo el conjunto y una de las más famosas. Tiene una nave con columnas y un techo tallado que imita vigas de madera.

En el fondo se alza un impresionante estupa con una imagen de Buda en posición de predicación, creando una atmósfera serena y sagrada.

CUEVAS 11 y 12
Estas cuevas, construidas entre los años 600 y 730 d.C., son monasterios de tres pisos excavados en la roca, con iconografía Vajrayana en su interior.

Las cuevas hindúes
Estas son las más numerosas y monumentales del conjunto. Talladas entre los siglos VII y IX, las cuevas hinduistas reflejan una estética más dinámica, llena de dramatismo y movimiento, con escenas tomadas de los grandes textos épicos como el Ramayana y el Mahabharata.
CUEVA 16 (Templo de Kailasa)
Está es , sin ninguna duda, la joya de la corona. No es una cueva, sino un templo completamente excavado desde arriba hacia abajo en una sola roca, lo que la convierte en la mayor estructura monolítica del mundo.

Representa el monte Kailash, morada del dios Shiva, y es una obra sobrecogedora e impresionante.
Este templo tiene dos pisos, patios, columnas, esculturas, relieves y torres (shikharas) que rivalizan con los templos construidos libremente en tierra. Las estatuas de elefantes a tamaño real y las escenas mitológicas talladas en sus muros lo convierten en una joya imprescindible.







Las cuevas jainistas
Las últimas cinco cuevas, más pequeñas y sobrias, fueron excavadas en los siglos IX y X. Aunque menos monumentales, están llenas de detalles refinados que reflejan el rigor estético y la espiritualidad profunda del jainismo.

CUEVA 32 (Indra Sabba)
Mención especial a esta cueva, que tiene dos niveles y está adornada con figuras de tirthankaras (maestros espirituales jainistas) y refinadas esculturas. No hay que perderse la magnífica escultura de Yaksha Matanga, una figura protectora que decora la entrada.





CUEVA 33 (Jagannath sabha)


Al igual que en las cuevas de Ajanta, hubo muchas personas que nos pidieron que les hiciésemos fotos.




Después de las visitas, podemos decir que las cuevas de Ajanta y Ellora, son de los lugares que no dejan indiferente a nadie.


