Komodo

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En nuestro segundo viaje por Indonesia, en octubre de 2024, decidimos ir a bucear a Komodo. Es uno de los destinos de buceo más famosos de país. Mantarrayas, tiburones y coloridos arrecifes, son solo algunas de las cosas que podemos encontrar en Komodo.

Antes de tomar la decisión de ir hasta allí, una de las cosas que más nos echaba para atrás, era que la zona es famosa por sus fuertes corrientes y, a menudo, solo se recomienda para buceadores con experiencia. Nosotros hemos buceado bastantes, pero la verdad, las corrientes no nos gustan demasiado, sobre todo a mi. Después de hablar con el centro de buceo con el que haríamos las inmersiones, nos tranquilizaron un poco respecto a eso, y finalmente, decidimos ir a Komodo, para ver la increíble vida marina que tiene el parque nacional. Luego contaremos los malos momentos que nos jugó, precisamente, la corriente.

Pero no solo el buceo nos llevó hasta este remoto lugar, sino también, un animal que solo podríamos ver aquí, el mítico dragón de Komodo, una especie de lagarto gigante. Después de verlos incontables veces en los documentales de la tele, nos hacía ilusión verlos en directo.

Foto ArtisticOperations, Komodo.
Foto ArtisticOperations, Komodo.

El clima en el Parque Nacional de Komodo es tropical, en el que se alternan la temporada seca y la de lluvias. Con solo 800-1000 mm de lluvias, esta zona es considerada la región más seca de Indonesia.

Normalmente, la temporada de lluvias va de enero a marzo, siendo el resto del año prácticamente seco y árido, con temperaturas que suben hasta los 33°C. La temporada alta en Komodo va desde abril a octubre, con julio y agosto como los meses de más actividad turística, y con barcos que llegan de Raja Ampat, Alor y Bali.

Los meses de mayo, junio y octubre son un buen momento para visitar Komodo, ya que el tiempo y las condiciones de buceo son muy buenas y la isla tiene menos turismo. Durante la temporada de lluvias en enero y febrero, algunos centros de buceo cierran, por lo que, si el fin de llegar hasta aquí es bucear, es mejor consultar antes la disponibilidad de centros.

Al Parque Nacional de Komodo hay que llegar en barco, ya que, al estar formado por islas pequeñas, no hay aeropuerto en ninguna de ellas. El lugar de salida es Labuan Bajo, en la isla de Flores, desde la que parten los tours y excursiones organizadas hacia Komodo. Al aeropuerto de Labuan Bajo es posible llegar con vuelo directo, desde el de Denpasar (Bali), Surabaya y Jakarta, ambos en la isla indonesia de Java, así como desde Singapur y Kuala Lumpur. Si ya nos encontramos en la isla de Flores, hay vuelo desde Bajawa, Ende y Maumere.

Existe la posibilidad de llegar desde Lombok, a través de un tour en barco de 4D/3 N, durante los cuales se realizan diversas actividades y se para en varios puntos de interés de Komodo, para finalmente, terminar la ruta en Labuan Bajo (también hay el recorrido inverso). Este tour no opera de enero a marzo por posibles malas condiciones climatológicas. Hay varias empresas que lo realizan. Cuando se parte de Lombok, una de las actividades, es nadar con tiburones ballena en la Bahía de Saleh (Sumbawa). Me imagino a los pobres animales atosigados y rodeados de decenas de personas persiguiéndolos…

Para los privilegiados que puedan pagarlo, hay barcos de vida a bordo que hacen Raja Ampat- Komodo, o Alor- Komodo, haciendo inmersiones en los mejores puntos de cada zona.

Y para los que tienen tiempo y no buscan comodidades, es posible llegar en el ferry público, Pelni, que parte desde el puerto de Benoa (Bali), tres veces al mes. Hace parada en la isla de Lombok, Sumbawa (puerto de Sape) y, finalmente, Labuan Bajo, para seguir camino hacia Sulawesi. Si se elige la tarifa económica, se dormirá en el suelo, pero existe la opción de camarotes ( 2,4 u 8 personas). En este barco, casi todos los viajeros son locales. Están incluidas las tres comidas del día y agua, pero es muy escasa y se recomienda llevar provisiones. Baños comunes, cuyo estado debe ser horrible. El trayecto dura unas 36 horas. Para consultar horarios y precios, en este enlace.

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El pueblo costero de Labuan Bajo está en la punta oeste de la isla de Flores, a pocos kilómetros en barco del Parque Nacional de Komodo. Es el campamento base de los turistas que se acercan hasta aquí, ya sea para bucear, hacer snorkel o para ir hasta Rinca/Komodo a ver los dragones.

Todo el pueblo está repleto de agencias que ofrecen las excursiones y los tours al parque nacional. Desde aquí, también es posible hacer excursiones dentro de la isla de Flores: las terrazas de arroz de Ruteng, los pueblos indígenas alrededor de Bajawa, el imponente volcán Kelimutu, las playas del este de la isla, o las cascadas, cañones y cuevas, son sólo alguno de los atractivos que la isla ofrece. Esta era nuestra idea en un principio, después de bucear un par de días, conocer las maravillas que ofrece la isla de Flores durante una semana. Pensábamos alquilar un coche y recorrerla, pero las previsiones de lluvia durante todos esos días dieron al traste con los planes y nos fuimos a Karimunjawa.

De hecho, a nosotros nos llovió justo cuando llegábamos a Labuan Bajo desde el aeropuerto y uno de los días, regresando del buceo.

Labuan Bajo está teniendo un creciendo muy rápido. Ofrece una gran variedad de restaurantes, cafeterías, agencias de turismo, boutiques, tiendas de souvenirs y también, alojamiento para todos los gustos y presupuestos. Es posible encontrar desde hostales de mochileros, hasta hoteles de lujo.

Por cierto, el aeropuerto está a escasos diez minutos de Labuan Bajo.

Como pueblo, Labuan Bajo no tiene ningún atractivo especial, es más, es de los lugares más feos y menos interesantes en los que hemos estado. ¡ Le salva que está donde está!.

Para la primera noche, elegimos el Hotel Mehara. Elegimos la habitación familiar, que era enorme y tenía baño privado y aire acondicionado. No tenemos fotos. Alojamiento correcto.

Para el resto de las noches, fuimos al Flamingo Ceria. Situado en la calle paralela a la principal y a escasos dos minutos del centro de buceo. Escogimos habitación con terraza, baño privado y AC. Muy buen precio, con desayuno incluido, que lo servían en la azotea.

Komodo.
Komodo.

Teniendo en cuenta que los desayunos los tuvimos incluidos en el alojamiento y que un par de comidas, también las hicimos en el barco de buceo, en Labuan Bajo sólo hicimos cenas y un picoteo a media mañana el último día.

Por recomendación del centro de buceo, fuimos un par de noches hasta el mercado nocturno. El puesto que ellos nos recomendaron, estaba cerrado, pero elegimos otro, Kedai Ana, que nos gustó y la verdad, es que fue todo un acierto. Muy bien de precio.

Otra noche, elegimos una pizzería, que estaba en la calle principal, La Cucina. Muy ricas las pizzas.

La última mañana, nuestro vuelo salía a la hora de comer, así que fuimos a un local justo enfrente de Nerendivingkomodo, el Se’i Sapi, y comimos un sandwich. Muy completo.

El Parque Nacional de Komodo, está ubicado entre las islas de Flores y Sumbawa, en el centro de Indonesia. Está compuesto por tres grandes islas: Komodo, Rinca y Padar que, junto con otras 26 pequeñas islas volcánicas, fueron declaradas reserva natural en los años 80 con el objetivo de defender a los famosos dragones de Komodo.

Este parque tiene uno de los fondos marinos más ricos e impresionantes del mundo. Con más de 200 000 hectáreas de reserva marina, recibe dos corrientes ricas en nutrientes. Por un lado, la del Océano Pacífico, y por otro, la corriente cálida del Océano Índico. Esto da lugar a un paraíso para las especies pelágicas que buscan alimento en abundancia. Esta gran cantidad de comida, junto a su localización en pleno Triángulo de Coral, hace que tenga una Biodiversidad increíble, lo que le llevó a ser nombrado Patrimonio de la Humanidad en 1991.

Como hemos dicho, Komodo tiene una biodiversidad enorme, por lo que sus cristalinas aguas acogen a especies pelágicas de gran valor y a alguno de los “bichos” más raros del océano. Pulpos mimo, labios dulces arlequín, cangrejos porcelana, rayas moteadas, gambas de coral o cebra, peces sapo (algunos de los más grandes del mundo se encuentran aquí), tiburones de arrecife, el tiburón bambú, mantarrayas, el pulpo de anillos azules, cangrejos boxeador y un largo etcétera. Incluso, de vez en cuando, aparece por sus aguas, el dugong. Como se puede ver, Komodo, es mucho más que sus famosos dragones.

Foto de jbboba, Komodo.
Foto de jbboba, Komodo.
Foto de VirgoStudio, Komodo.
Foto de VirgoStudio, Komodo.

Otra de las cosas positivas de Komodo, es que es posible bucear durante todo el año, aunque muchos centros de buceo cierran enero y febrero. La temperatura del agua puede ser baja, a veces por debajo de los 25 ° C. Si se es friolero, conviene llevar capas adicionales de neopreno o una capucha sobre el traje, para mantenerse cómodo. Jesús es muy friolero, así que suele ir bien “abrigado” cuando buceamos.

La visibilidad suele ser bastante buena, entre 20-30 metros. Si hay corriente, es aconsejable llevar un gancho de arrecife, que permitirá estar más relajada y disfrutar de la acción.

Para bucear en Komodo, es posible hacerlo a través de un vida a bordo o, como nosotros, a través de un centro de buceo. Con esta opción, se sale todos los días dede Labuan Bajo. Nosotros buceamos con Nerendivingkomodo, con los que nos habíamos puesto en contacto y reservado, con anterioridad. Es un centro con gente española, muy solicitado, así que es conveniente reservar con tiempo de sobra.

Puede ser un buceo complicado, debido a las fuertes corrientes en alguno de sus puntos de inmersión. Pero no hay duda de que es una de las zonas de buceo más interesantes de Indonesia.

Foto de Hemi. Komodo.
Foto de Hemi. Komodo.

Otra cosa que hay que decir es, que hay que pagar una tasa diaria por entrar al Parque Nacional de Komodo. La tasa no es precisamente barata, sobre todo si se va a estar varios días.

  • Tasas Parque Nacional de Komodo: Lun-Dom 275.000 IDR persona/día ( 250 000 IDR entrada al parque + 25 000 actividad de buceo o snorkel).
  • Tasas trekking: Lun-Dom grupo máximo de 5 personas. 200.000IDR por Ranger (Short Trek). 

Debido a que le precio del buceo en Komodo es más caro que en otras partes de Indonesia, decidimos hacer solo seis inmersiones.

Solo hicimos seis inmersiones. Los precios en Komodo son más altos que en otras zonas de Indonesia y teniendo en cuenta que somos dos y que cada día el centro de buceo hacia tres inmersiones, decidimos bucear sólo dos días.

El motivo principal por el que nos acercamos hasta el Parque Nacional de Komodo para bucear fue el hacerlo con mantasrraya, o al menos, intentarlo. Ya habíamos hecho una inmersión con ellas en Raja Ampat dos años antes, pero queríamos una experiencia más completa.

Manta Point (Karang Makassar), es el sitio de buceo más grande del Parque Nacional de Komodo. Tiene aproximadamente 3 km de largo, por 400-500 m de ancho. Es un sitio de buceo de poca profundidad con un hermoso arrecife de coral al sur, dunas al norte, y un fondo de coral muerto, en el medio, con estaciones de limpieza de mantas.

En Komodo hay una población de unas 1200 mantas, y hay oportunidad de verlas durante todo el año.

Komodo.
Komodo.

Hicimos dos inmersiones aquí y la experiencia fue brutal. Creo que son, junto a Stonehedge en Koh Lipe (Tailandia), nuestras favoritas. Ver esos grandiosos animales al lado nuestro, nadando y “bailando” con esa majestuosidad , “jugando” entre ellas, es una experiencia que jamás olvidaremos.

En Mawan (“hermoso” en el idioma local) hay estaciones de limpieza de mantas. Este sitio está situado en la parte central del Parque Nacional de Komodo. Este es un sitio propicio para principiantes, que consiste en una ladera de arena blanca con un jardín de corales y un arrecife periférico.

Entre otras cosas, es posible ver mantas de arrecife, mantarrayas, rayas águila, tiburones de arrecife, al tiburón bambú, pez unicornio, pez escorpión, nudibranquios, cangrejo orangután, o al camarón mantis.

Komodo.
Komodo.

De nuevo, nos quedamos anonadados viendo pasar las mantas a nuestro alrededor.

¡Es el lugar perfecto para ver mantas!. Una gran inmersión a la deriva con un hermoso jardín de coral.

Batu Balong, situado en el norte de Komodo, es uno de los mejores puntos de buceo de la zona, tanto por la cantidad de vida, como por la calidad de su coral. Los corales duros y las esponjas cubren por completo las paredes de este pináculo. Hasta aquí, acuden peces napoleón y tiburones de puntas blancas y miles de pequeños peces de arrecife luchan por el espacio y el alimento. Napoleones, tiburones de punta blanca, tortugas carey, labios dulces, caballitos de mar pigmeos, trevallys gigantes, peces cirujano listados, tiburones grises, entre otros, son habitantes habituales de esta roca. Si la corriente respeta, es una inmersión para recordar.

Foto de Arhnue.
Foto de Arhnue.
Foto de Arhnue.
Foto de Arhnue.

Y tanto que la recordaremos, para el resto de nuestras vidas. Nuestra quinta inmersión fue aquí. La verdad es que a medida que nos acercábamos al famoso pináculo, veíamos remolinos en la superficie del mar.

Me imagino que no comprobarían bien la corriente, pero el caso es que la inmersión fue horrible. Solo disfrutamos los primeros cinco minutos, en los que vimos una gran variedad de vida marina. De repente, antes de llegar a uno de los extremos del pináculo, nos cruzamos con corrientes ascendentes y descendentes, que nos sumergieron varios metros casi sin darnos cuenta. Avanzar se nos hacía muy duro, porque la corriente era enorme y nos arrastraba. Le dijimos a nuestra guía de parar la inmersión e iniciamos el ascenso como pudimos.

Tuvimos que agarrarnos a las rocas e incluso, a corales (mal hecho, pero eran ellos o nosotros), para no ser arrastrados. Nosotros no llevábamos gancho (antes de bajar, nos dijeron que no había corriente), pero nuestra guía si, y a ella también se le hacía muy difícil permanecer enganchada a las rocas. Nos costó mucho tiempo ir subiendo poco a poco, pero con suerte, conseguimos hacer la parada de seguridad en un lugar relativamente tranquilo.

Ya en el barco, nos enteramos de que, a uno de los buceadores, la corriente le expulsó directamente desde los 12 metros a la superficie. A todo esto, nos dimos cuenta de que nuestra Go Pro, había desaparecido. El cable que la sujetaba debió de romperse en alguna de las rocas. ¡ Como para no acordarnos de Batu Bolong!

Otra de las inmersiones la hicimos aquí. Tatawa Besar es la isla más grande de las islas Tatawa, en la zona norte central del Parque Nacional de Komodo. En el extremo noroeste de la isla, hay uno de los jardines de coral más asombrosos y coloridos de todo el archipiélago de Komodo. Este arrecife de coral en pendiente es una maravilla, con corales duros y blandos con tonos predominantemente anaranjados y rojizos, una característica bastante única del parque.

Es un sitio adecuado para buceadores de todos los niveles. La corriente puede ser de leve a moderada, ofreciendo una fácil inmersión a la deriva. La profundidad máxima es de 30 metros, aunque la vida se concentra entre los 5 y los 18 m.

Tortugas, tiburones de arrecife, rayas águila, jibias, mantas, labios dulces orientales, cirujanos, peces escorpión de hoja, nudibranquios, camarones, cangrejo orangután, pez rana, cangrejo de caramelo, camarones peludos pueden ser vistos en esta zona. Incluso, de vez en cuando, se ven delfines y tortugas carey.

El punto de buceo de Sebayur Kecil es un arrecife de coral duro inclinado, en una bahía protegida. Este punto de inmersión es adecuado para principiantes y para quienes deseen refrescar sus conocimientos, así como para snorkelers. Normalmente no hay corriente o hay muy poca.

Se pueden encontrar muchos peces de arrecife, rayas, peces cofre, anguilas de arena, tortugas, peces rana sepias, pulpos, son habitantes habituales. También tiene una gran vida macro; nudibranquios, gambas mantis, peces pipa fantasma, peces rana, peces escorpión y hasta incluso, caballitos de mar pigmeos. A mayor profundidad se pueden avistar diferentes tiburones.

Foto de Arhnue.
Foto de Arhnue.

El sitio de buceo de Siaba Besar es en su mayoría poco profundo, protegido de las corrientes de Komodo. Está compuesto por un fondo arenoso, preciosos jardines de coral duro y una suave pendiente que lleva a un canal.

Es el sitio de buceo perfecto para buceadores principiantes, amantes de las tortugas y para aquellos que disfrutan de una inmersión fácil y relajante, aunque hermosa.

Es el mejor lugar para ver las tortugas en Komodo Además de muchas tortugas verdes grandes, también se ven muchos peces de arrecife diferentes, así como rayas azules y vida macro en la zona arenosa.

Foto de Franziska_Stier, Komodo.
Foto de Franziska_Stier, Komodo.

Como ya hemos dicho antes, ya que nos acercábamos hasta este lugar tan remoto para bucear, aprovecharíamos para ver al Dragón de Komodo.

El dragón de Komodo ( Varanus Komodoensis), es el lagarto más grande del mundo, con una longitud media de entre 2 y 3 metros y unos 70 kilos de peso. Son los superdepredadores de los ecosistemas donde viven.

Actualmente existen entre 4000 y 5000 ejemplares en estado salvaje, encontrándolos sólo en Gili Motang (100), Gili Dasami (100), Rinca (1300), Komodo(1700) y Flores (quizás unos 2000). Se piensa que el número de hembras reproductores es de apenas, 350.

Para proteger al dragón, en 1980 se fundó el Parque Nacional de Komodo, aunque a pesar de ello, forma parte del grupo de especies en peligro de extinción.

Son carnívoros y se alimentan sobre todo de carroña, pero también cazan y tienden emboscadas a sus presas, que incluyen mamíferos, aves e invertebrados. Son capaces de ingerir hasta el 80% de su peso corporal de una vez, tras lo cual, se dirigen a una zona soleada para acelerar la digestión. Para no asfixiarse mientras engullen a sus presas (son capaces de tragarlas enteras), respiran utilizando un pequeño conducto situado debajo de la lengua que está conectado con los pulmones.

Su boca tiene unos 60 dientes serrados, que miden hasta 2,5 cm, puede ver hasta una distancia de unos 300 m, oler animales moribundos o muertos a 9,5 km, correr a una velocidad de hasta 20 km/h. Por si fuera poco, su saliva contiene alrededor de 60 tipos diferentes de bacterias, además de poseer dos glándulas de veneno en su mandíbula inferior. El veneno contiene proteínas tóxicas, que son capaces de inhibir la coagulación de la sangre, producir hipotensión, parálisis muscular e hipotermia, lo que conduce a la conmoción y perdida de conciencia de las presas a las que muerden. Desde luego, no me gustaría ser una de sus víctimas.

Las hembras alcanzan la madurez sexual a los 9 años, y los machos a los 10, y, aunque muchos ejemplares mueren mientras son crías debido a depredadores, pueden llegar a vivir hasta los 50 años. El apareamiento ocurre entre julio y agosto, y la puesta de huevos ( unos 20), en septiembre. Los machos pelean por las hembras, y durante el cortejo sexual y apareamiento, el macho inmoviliza completamente a su pareja para evitar ser herido, ya que la hembra suele ser hostil.

Los huevos son cubiertos e incubados unos 7-8 meses, para, alrededor de abril, al final de la estación lluviosa ( cuando los insectos son abundantes), eclosionar. Las crías miden poco menos de 40 cm, y pasan casi todo su primer año subidos en los árboles, ya que forman parte de la “dieta” de dragones adultos. En situaciones de ausencia de machos, las hembras tienen capacidad de reproducción por partenogénesis, proceso por el que las hembras pueden poner huevos viables y desarrollarse sin tener que ser fecundados por esperma, en situaciones de ausencia de machos.

Son casos aislados, pero ha habido ataques, con resultado de muerte, a humanos.

Algunos pocos ejemplares se encuentran en zoológicos fuera de Indonesia. No son muchos, debido a la dificultad para reproducirse y a que, en cautividad, son propensos a las enfermedades e infecciones.

Durante nuestro último día en Labuan Bajo, decidimos ir a la isla de Rinca e intentar ver dragones de Komodo.

La forma más cómoda hubiera sido contratar uno de los tours diarios que ofrecen todas las agencias, en las que se van a distintos sitios del P.N.Komodo ( Manta point, Pink Beach, Padar…). Pero nosotros solo estábamos interesados en los dragones, así que uno de los guías de buceo de Nerendivingkomodo, nos puso en contacto con un pescador que solía llevar a turistas hasta Rinca.

Dicho y hecho, quedamos con él a primera hora en el puerto de Labuan Bajo, y pusimos rumbo a Rinca. Es un viaje largo, ya que su barca es mucho más lenta que las que se usan en los tours organizados, pero no nos importaba.

Por el camino, disfrutamos del paisaje.

Pasamos muy cerca de alguna de las islas.

¿Quién tuviera esta casita, eh?.

Tras más de dos horas navegando en la barquita, llegamos a la isla de Rinca. En el muelle sólo había otra barca, así que casi seguro que habría muy pocos visitantes.

Nos dirigimos a las taquillas, donde pagamos la entrada.

Tuvimos que hacer un pequeño recorrido por unas pasarelas hasta llegar a la zona donde están las instalaciones principales y los rangers.

Se nos asignó un ranger, que nos contó brevemente la historia del Parque Nacional de Komodo, las costumbres y el comportamiento de sus habitantes más famosos, los dragones de Komodo. Quiso dejar claro las medidas de seguridad que debíamos tomar.

No pasó mucho tiempo hasta que vimos el primer dragón de Komodo. Justo al lado de las instalaciones, había uno enorme.

Una de las cosas que habíamos oído, es que tienen a los dragones, al menos a éste, drogado, para que no se mueva de ahí y siempre se vea uno. Yo solo puedo decir que tenemos varios amigos que han estado aquí en distintas fechas, y tienen la misma foto, ahí lo dejo. Además, te advierten de que si ves uno, no te acerques. En cambio, insisten en que te pongas a poco más de dos metros de este ejemplar para sacar fotos.

Tras este breve “encuentro”, empezamos a caminar. El ranger llevaba un largo palo de manera con el que nos defendería de un posible ataque de los dragones. A nosotros nos pareció un paripé todo y me da que, si viene un dragón, poco se puede hacer con un palo ante la descomunal fuerza que tienen.

Como ya supusimos, en el trekking que hicimos, no vimos ningún otro dragón. Si que mereció la pena por las preciosas vistas que había desde lo alto de una colina.

Como se puede ver, las instalaciones principales están muy cerca.

Tras regresar a la zona central, y despedirnos del guía, que nos pidió una propina, que no le dimos, entramos en una especie de museo, donde hay varios esqueletos y murales con fotos de antiguos trabajadores, otros animales de Komodo, mapas del parque…

Tras un rato en el Museo, tomamos algo de beber en la cafetería/tienda de souvenir y pusimos rumbo al muelle

. No teníamos muchas esperanzas de ver ningún dragón más, pero bueno, ya cerca de la salida, vimos un par debajo de los tablones de la pasarela, a la sombra, tomando la fresca. Moverse no se movieron, que nos hubiera encantado, pero algo es algo.

No nos gustaría encontrarnos con un animal como este en medio del camino….

Finalmente, regresamos a la barca y continuamos rumbo, esta vez, a la isla de Kalong. Allí, todos los días, al atardecer, miles de murciélagos ( Flying Foxes ), los manglares para ir a buscar comida y pasar la noche en las montañas.

Muchos barcos se acercan a esta hora hasta esta zona. Varios niños, en canoas, se acercaron hasta nosotros para intentar vendernos pequeños souvenirs.

Ver ese precioso anochecer, junto con miles de murciélagos surcando el cielo, fue una experiencia muy curiosa.

Tras ver a los miles y miles de murciélagos volar por encima nuestro, pusimos rumbo a Labuan Bajo. Tras más de dos horas de travesia, llegamos, y pusimos punto final a nuestros días por Komodo. Al día siguiente partiríamos rumbo a Karimunjawa.