En nuestra mini escapada a Hong Kong, solo contábamos con tres días enteros para las visitas, así que decidimos dividirlas por zonas. Optimizaríamos el tiempo y ahorraríamos en desplazamientos. Estaba claro que no íbamos a poder ver todo, ni mucho menos, pero al menos conoceríamos los lugares más emblemáticos de la ciudad y nos haríamos una idea general.
Dividimos los días así con nuestra lista de “Qué ver en Hong Kong”:
- -Día 1: Kowloon.
- –Día 2: Isla de Hong Kong.
- -Día 3: Isla de Lantau y sitios pendientes en Kowloon.
A continuación, hablaremos de los lugares que visitamos y de alguno más que teníamos en la lista pero que no nos dio tiempo de ver.
Kowloon
Kowloon es una de las tres grandes regiones de Hong Kong ( junto con la Isla de Hong Kong y los Nuevos Territorios ).
Es un distrito urbano muy denso y vibrante, situado al norte del puerto Victoria, conocido por su mezcla de rascacielos, mercados callejeros, templos, barrios populares y una vida nocturna muy activa. Todos estos motivos hicieron que eligiéramos esta zona para alojamos, ya para una primera visita pensamos que era el lugar ideal. Situado frente a la isla de Hong Kong, al otro lado del puerto, su ambiente urbano, caótico, lleno de comercios, neones y vida callejera nos atraía. Además, habíamos leído que era una de las zonas más “auténticas” y tradicionales de la ciudad.
Una vez que llegamos al hotel desde el aeropuerto, dejamos las maletas y nos pusimos en marcha.
Templo Wong Tai Sin
El Templo Wong Tai Sin es uno de los lugares más fascinantes y visitados de Hong Kong. Este complejo religioso cautiva por su mezcla de tradición, colores vibrantes y un ambiente espiritual que contrasta con el ajetreo urbano que lo rodea. Es un oasis de paz rodeado de rascacielos.


Está dedicado a Wong Tai Sin, una figura venerada en el taoísmo como sanador y hacedor de milagros. Según la tradición, “lo que se pide al templo se concede”, lo que lo convierte en uno de los sitios más populares entre locales que acuden a buscar buena fortuna, salud o respuestas a sus dudas. Y popular es mucho, porque creo que allí estaba media ciudad. Cierto es que, aunque fue nuestra primera visita, no era muy temprano, por lo que el templo estaba bastante lleno de devotos. Fue el único lugar en Hong Kong en el que nos encontramos con tanta gente.
Nada más llegar, nos dimos de bruces con toda una explosión de arquitectura tradicional china, con tejados rojos, dorados y verdes, decorados con dragones y otras deidades. Y todo esto, con rascacielos como telón de fondo.




Los devotos van a dejar sus ofrendas, que son múltiples y muy diversas. Es impresionante ver la enorme cantidad de gente haciendo sus donaciones y rezos. Muchos fieles encienden incienso.

El templo está diseñado de acuerdo con los principios del Feng Shui y los edificios corresponden a uno de los 5 elementos:
- El metal: Pabellón de Bronce.
- La madera: Sala de archivo.
- El agua: Fuente Yuk Yik.
- El fuego: Santuario de Yue Heung.
- La tierra: Muro de la Tierra.
El templo es enorme, pero poco a poco fuimos paseando por el complejo, viendo los diferentes espacios.


Nuestra impresión es que es un templo “curioso”. No estamos acostumbrados a ver como se venera o se reza a imágenes que a nosotros nos parecen “dibujos animados”.


Terminamos en el Jardín de los Buenos Deseos, un oasis con estanques, puentes y pabellones perfectos para tomar fotos.




Uno de los momentos más curiosos es observar el ritual del kau cim, donde los visitantes agitan un cilindro lleno de palitos numerados para obtener una predicción personalizada sobre su futuro.
La verdad es que, a pesar de haber mucha gente (aunque nada comparado con lo que nos encontraríamos días después en Japón), nos encantó este templo. Nuestra primera visita en Hong Kong nos había dejado muy buena impresión y estábamos deseosos de continuar explorando la ciudad.
- Horario: Abierto todos los días de 07:30 a 16:30 horas. En días especiales, pueden cambiar los horarios de apertura (Año Nuevo Chino…).
- Precio: Gratuito.
- Cómo llegar: MTR Wong Tai Sin Station, salida B2.
- Consejos: Mejor ir por la mañana, cuando hay más actividad ritual y menos turistas. Es un espacio sagrado, así que hay que guardar respeto. Ideal para combinar la visita con la del cercano Nan Lian Garden.
Nan Lian Garden
Nuestro siguiente lugar a visitar fue el Nan Lian Garden, un rincón donde la calma absoluta reina en medio del caos y bullicio de Kowloon.
Diseñado siguiendo los principios clásicos de los jardines de la dinastía Tang, este jardín es una obra de arte viviente. Cada roca, cada árbol y cada estanque está colocado con intención, creando un paisaje que parece sacado de un cuadro antiguo, aunque a solo unos metros haya rascacielos y carreteras muy transitadas.

Lo primero que buscamos, ya que lo habíamos visto en muchas fotografías, fue un puente rojo que conduce a un pequeño pabellón dorado circular, tan fotogénico que es imposible no detenerse durante varios minutos. El contraste entre el verde impecable del jardín y el acero de los edificios vecinos hace que este lugar sea todavía más especial.

Por supuesto, estuvimos bastante tiempo buscando los mejores encuadres y sacando unas cuantas fotos.




Continuamos el recorrido por el jardín, que serpentea entre estanques llenos de carpas enormes, bonsáis cuidados al milímetro y pabellones de madera elegantemente construidos.
Aquí el sonido que domina no es el tráfico, sino el del agua cayendo en cascadas. Algo que a priori podría parecer imposible sabiendo donde se sitúa Nan Lian Garden.



- Horario: Abierto todos los días de 07:00 a 21:00 (7:00 – 9:00 pm).
- Precio: Gratuito.
- Dirección: 60 Fung Tak Road, Diamond Hill, Wong Tai Sin, Kowloon.
- Cómo llegar:
- La forma más fácil y rápida es usando el metro (MTR). Hay que tomar la línea Kwun Tong Line y bajarse en la estación Diamond Hill Station, salida C2 (a veces se indica “Exit C2 / Plaza Hollywood”) y desde allí hay unos 5 minutos a pie hasta la entrada del jardín.
- Autobús:
- KMB –2P, 3B, 3S, 10, 11C, 40, 40A, 40P, 61X, 74B, 74S, 84M, 89, 91, 96R, 113, 214, 214P, 277P, 286M, N214, 302.
- Autobús urbano –A23, A26, A26P, A29P, E22, E22A, E22C, E22P, E22S, E22X, N23, N26, N29, NA29, 302, 671, 671X, 797.
- MLB –19, 19A, 19M, 19S, 33A, 54S, 70, 70A.
- Consejos:
- Entre las 07:00 y las 10:00 de la mañana, el jardín está más tranquilo, con mejor luz para fotos y temperaturas más agradables por lo que son unas horas propicias para la visita.
- En verano, al mediodía puede hacer bastante calor y humedad. Lleva agua y gorra si vas entre las 11:00 y 16:00.
- Nan Lian Garden es un jardín monástico vinculado al Monasterio Chi Lin.
- Hay senderos por donde no se permite salir del camino ni tocar las estructuras de madera.
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Chi Lin Nunnery
No hay visita al Nan Lian Garden que esté completa si no se va también a conocer el Chi Lin Nunnery, al que está conectado con una pasarela. Es otro lugar al que huir del bullicio, luces y ritmo acelerado de la ciudad. Se construyó originariamente en 1934, siendo reformado en 1998.

Este monasterio budista femenino, nos impresionó por su arquitectura tradicional de la dinastía Tang, en la que no se usó ningún clavo para la construcción de ninguno de los edificios. Nos quedamos un buen rato observando cómo cada pieza de madera encaja perfectamente con la siguiente, como si fuese un rompecabezas gigante y milenario. Ni nos podemos hacer una idea de todo el trabajo que hay detrás de todo eso ya que se necesitaba que la madera, en este caso cedro amarillo, fuera cortada a precisión para que las diferentes piezas encajaran unas con otras sin moverse.
Mientras caminábamos hacia el patio principal, fueron apareciendo los estanques de lotos, reflejando los pabellones de madera oscura y lugar perfecto para tomar fotografías. Cuando se sube la escalinata que hay al frente, vemos la sala de los Reyes Celestiales, que es donde se encuentra la estatua del buda Maitreya, el buda del futuro, así como las figuras de los cuatro guerreros celestiales y del protector del templo, Skanda. En la Sala Daxiong, en el recinto principal está la estatua de Buddha Sakyamuni, el fundador del budismo.

Nos llamó la atención que, aunque es un lugar muy visitado, Chi Lin Nunnery sigue siendo un monasterio activo. Vimos a varias monjas cuidando los jardines y los altares con una calma admirable.


Si lo que buscáis es un momento de calma en Hong Kong, os aseguramos que os encantará tanto como a nosotros. Un remanso de paz rodeado de rascacielos.


- Horario: Abierto todos los días de 09:00 a 16:30 horas.
- Precio: Gratuito.
- Dirección: 5 Chi Lin Drive, Diamond Hill, Kowloon, Hong Kong.
- Cómo llegar: Mismas opciones que para legar al Nan Lian Garden.
- Consejos: Procura ir temprano, cuando hay menos gente y la luz es espectacular.
Victoria Harbour y Avenida de las Estrellas
Nuestra siguiente visita el primer día, fue la zona de Victoria Harbour, con su famosa Avenida de las Estrellas. Ya era de noche cuando llegamos. Aparte de comer en otro barrio, habíamos regresado al hotel para dejar las cosas en la habitación, ya que al llegar a primera hora, todavía no estaba preparada. Además, en noviembre, anochece muy temprano, así que ya había oscurecido.
Esta avenida está en Tsim Sha Tsui, a orillas del Victoria Harbour y rinde homenaje a las leyendas del cine de Hong Kong: estatuas de Bruce Lee, placas con huellas de actores famosos y murales que cuentan historias del cine local.



Sin embargo, lo mejor de todo, sin ninguna duda, son las vistas panorámicas del skyline de Hong Kong. Los rascacielos reflejados en el agua hacían que a cada poco nos parásemos a hacer fotos. El paseo tiene un ambiente relajado, con artistas callejeros y viajeros disfrutando del puerto. Paseamos un rato y después esperamos a ver el espectáculo de luces, a las 20 horas, “Symphony of Lights” que la verdad, no nos impresionó demasiado.


Al día siguiente volvimos a esta zona, así que pudimos ver el skyline de día. No hay duda de que Victoria Harbour es una de las bahías más icónicas del mundo: rascacielos infinitos, ferris cruzando el agua y un ambiente que mezcla modernidad con tradición. Si se tiene tiempo, es aconsejable ver esta zona tanto de día como de noche, ya que la bahía cambia completamente y vale la pena vivir las dos versiones. Hay posibilidad de hacer paseos en barco.

Desde aquí también se puede ver el Star Ferry: el famoso ferry verde que cruza la bahía. Súper barato y con vistas increíbles. Lo cogimos el segundo día para pasar desde la isla de Hong Kong y pudimos hacer bastantes fotos de los dos lados.

Torre del Reloj
La Torre del Reloj de Hong Kong es uno de esos lugares que nos transportan directamente a la época colonial sin necesidad de cerrar los ojos. Mientras caminábamos por el paseo marítimo de Tsim Sha Tsui, entre el murmullo del puerto y los rascacielos que se reflejaban en el agua, fuimos a dar con la torre, que se alza elegante y tranquila, como una guardiana silenciosa de la bahía.
Se construyó en 1915 como parte de la antigua estación del Kowloon–Canton Railway. Esta estación se trasladó a Hung Hong en 1975 y el edificio de la terminal en Tsim Sha Tsui fue demolido en 1978, conservándose la torre. Su estructura de ladrillo rojo y granito contrasta con la modernidad que la rodea, y eso la hace increíblemente fotogénica.


Es un punto ideal para combinar con un paseo por la Avenida de las Estrellas o para esperar el espectáculo nocturno de luces del puerto.

- Dirección: Star Ferry Pier, Tsim Sha Tsui, Kowloon, Hong Kong.
(Justo al lado del Hong Kong Cultural Centre y del paseo marítimo de Victoria Harbour. - Cómo llegar: Si utilizas el metro, basta con bajar en Tsim Sha Tsui Station o East Tsim Sha Tsui Station y caminar unos minutos hacia el mar: la torre se ve enseguida, alta y rojiza, destacando frente al puerto.
Mercados de Kowloon: Mong Kok
Como no podía ser de otra manera, por las noches aprovechamos para ir a los mercados y sumergirnos en el lado más auténtico de Hong Kong.
Estaban bastante cerca de nuestro hotel, ya que se situan en Mong Kok, un barrio súper dinámico lleno de mercados callejeros, tiendas, neones, restaurantes, puestos de comida, centros comerciales y miles de personas moviéndose en todas direcciones. Con un ambiente local, es toda una mezcla de tradición y modernidad.
Temple Street Night Market(Jordan)
Cuando cayó la primera noche, nos fuimos directos al Temple Street Night Market, uno de los mercados nocturnos más famosos de Hong Kong. Aquí la energía es diferente: puestos de comida, artesanías, ropa, música y el olor irresistible de los wok trabajando sin descanso.
Este mercado empieza a montarse por la tarde y funciona oficialmente desde las 14:00 hasta la medianoche, aproximadamente. El ambiente típico de puestos, comida callejera, actuaciones y bullicio aparece sobre todo por la noche, cuando ya está oscuro, así que lo ideal es llegar después de las 19:00, para verlo con todo el ambiente nocturno.
Recorrimos todo el mercado, que hay que decir que no es demasiado grande, pero en vez de cenar en los puestos callejeros que había, decidimos sentarnos en uno de los restaurantes locales que había en un extremo. Decisión acertada, ya que la comida fue exquisita y desde allí se “cotilleaba” todo lo que pasaba alrededor. Repetimos otra de las noches.

Cómo llegar en metro:
- Opción A: MTR hasta Jordan Station. Salida A o A2. Camina 2 minutos hacia Temple Street.
- Opción B: MTR hasta Yau Ma Tei Station. Salida C. Estás a 1 minuto del mercado.
Ladies Market (Tung Choi Street)
Otra de las noches aprovechamos a ir a este mercado, otro de los más conocidos de la zona. Además, estaba a muy poca distancia andando de nuestro hotel. Bastante más grande que el Temple Street Night Market, había cientos de puestos, donde se vendía de todo lo que un turista pueda necesitar. Aquí compramos alguno de los regalos que hicimos a los sobrinos.

Suele estar abierto todos los días aproximadamente de 12:00 h a 23:00 h.
Cómo llegar en metro:
- Toma el MTR línea roja (Tsuen Wan Line) hasta Mong Kok Station. Sal por la Salida E2. Camina unos 3 minutos hasta Tung Choi Street.
Goldfish Market (Tung Choi Street North)
Aquí, las tiendas exhiben peces de colores en bolsitas colgadas como si fueran pequeñas obras de arte. Es un mercado muy peculiar, casi hipnótico, y un buen ejemplo de cómo Hong Kong mezcla tradición y extravagancia.
El tramo conocido como “Goldfish Market” ocupa parte de Tung Choi Street, que también alberga el Ladies’ Market, pero Goldfish Market está en la sección del norte.
Cómo llegar en metro:
- Opción A:MTR hasta Prince Edward Station. Sal por la Salida B2. Camina 2–3 minutos hacia Tung Choi Street North.
- Opción B: Desde Mong Kok Station, son unos 8–10 minutos caminando hacia el norte.
Consejo: Si se quiere ver el Ladie´s Market y Goldfish Market, es recomendable empezar por Goldfish (Prince Edward) y bajar caminando.
Sneaker Street (Fa Yuen Street)
El paraíso para los amantes de las zapatillas está aquí. Modelos únicos, ediciones limitadas y tiendas especializadas una detrás de otra. Aunque no se compre nada, vale la pena recorrerla.
Cómo llegar en metro:
- MTR hasta Mong Kok Station. Salida D3 o E2. Estás prácticamente allí.
Consejo: está justo detrás del Ladies’ Market, así que puedes combinar ambos fácilmente.
Xiqu Centre
Si sois unos locos de la fotografía como nosotros, este edificio no os lo podéis perder. Ni siquiera sabíamos de su existencia hasta que lo vimos en un blog de viajes y nos encantó. Así que no dudamos ni un momento en acercarnos hasta allí la segunda tarde de nuestra estancia en Hong Kong. Nos dolían ya hasta los pies de tanto caminar, pero no quisimos dejar pasar la oportunidad de verlo.
Pensábamos que el edificio era más pequeño y nos sorprendió las enormes dimensiones que tiene, así como su forma: una fachada ondulada que parece moverse con el viento, como si estuviera abriéndose para darnos la bienvenida. Sin ninguna duda, estábamos en un lugar perfecto para hacer fotos.

Estuvimos un buen rato fuera admirando su exterior, fotografiando su preciosa fachada curva, enorme y plateada, que parece moverse con la luz del día. Las distintas formas nos encandilaron y cayeron unas cuantas instantáneas.



Cuando pasamos al interior, nos quedamos con la boca abierta. Si por fuera nos había gustado, por dentro era aún más bonito. El interior es una mezcla perfecta entre modernidad y tradición. La luz natural entra por todas las aberturas, iluminando los pasillos circulares y las columnas que parecen salir del suelo como raíces de bambú. La escalera central y el techo geométrico son una auténtica maravilla. Y como no, la cámara comenzó de nuevo a echar chispas.

Habíamos leído que el Xiqu Centre es el lugar más importante de Hong Kong dedicado a la ópera cantonesa. Hay funciones, talleres y pequeñas demostraciones que ayudan a entender mejor esta tradición tan propia del sur de China. No tuvimos la suerte de ver ningún ensayo abierto ni ninguna actuación, pero quién venga con tiempo de sobra, puede consultar la programación.
- Dirección: 88 Austin Road West, Tsim Sha Tsui, Kowloon, Hong Kong ( dentro del West Kowloon Cultural District, cerca del centro cultural y marítimo).
- Horario:
- El Xiqu Centre está abierto al público todos los días aproximadamente de 10:00 a 22:30 horas.
- La taquilla / ticket office (para comprar entradas) suele estar abierta de 10:00 a 21:00 h.
- Estos horarios se refieren a la apertura del edificio y de los espacios públicos. Las funciones (ópera, espectáculos, Tea House Experience, etc.) tienen horarios específicos según el programa y requieren entrada.
- Precio:
- La entrada al Xiqu Centre en sí es gratuita si solo se quiere ver el edificio, su atrio y hacer fotos.
- Las entradas para espectáculos / teatro tienen precio, que depende del espectáculo concreto.
- Para funciones especiales como el Tea House Theatre Experience (ópera cantonesa con té y dim sum), suele haber precios y a veces promociones especiales.
- Cómo llegar: El Xiqu Centre está en el West Kowloon Cultural District, muy bien conectado:
- En metro (MTR):
- Austin Station (Tuen Ma / Tung Chung Line): Salida F y caminar 1/2 minutos.
- Hong Kong West Kowloon Station (High Speed Rail / Airport Express): Salida G y caminar unos 10/15 minutos por los pasillos señalizados.
- Jordan Station (Tsuen Wan Line): salir por C2 y caminar unos 10/15 minutos.
- En autobús: Hay varias líneas que paran cerca, incluyendo rutas que pasan por Austin Road o China Hong Kong City.
- En metro (MTR):
Choi Hung Estate Rooftop Basketball Court
Hay varios sitios en Hong Kong muy conocidos porque se han puesto de moda en Instagram o en otras redes sociales. Éste es uno de ellos.
Una cancha de baloncesto de fotogénicos colores, frente a los bloques multicolores de Choi Hung Estate, uno de los complejos de viviendas públicas más antiguos y emblemáticos de Hong Kong. El colorido que nos vamos a encontrar es acorde al nombre del lugar, ya que “Choi Hung” significa arcoíris en cantonés.

Se ha puesto tan de moda, que el espacio lo compartimos los turistas en busca de la foto perfecta, con los jugadores locales. Al fin y al cabo, es el punto de encuentro y divertimento del barrio y nosotros somos los intrusos.

- Dirección: 2 Tse Wai Ave, Ngau Chi Wan, en el distrito de Kowloon.
- Cómo llegar:
- MRT (Línea Kwun Tong): Hay que bajarse en la estación Choi Hung, salida C3 o C4 y sigue caminando unos minutos hacia los edificios de Choi Hung Estate. Verás el complejo colorido justo enfrente. Busca el edificio del aparcamiento (parking) dentro del estate. La cancha está en la parte superior de ese parking , así que se tiene que subir por unas escaleras o rampas hasta la azotea para llegar a la cancha.
- Autobús: También se puede llegar en bus parando en alguna de las paradas que dicen Rainbow Village o cerca de Choi Hung Estate, y caminar unos minutos hasta el parking.
- Consejos: Aunque el lugar es gratuito y público, como está en un barrio residencial, es mejor visitarlo temprano por la mañana si se quieren fotos sin muchas personas alrededor y mejor luz para fotos.
Joyful Spring Tutorial Centre
A continuación nos fuimos en autobús hasta este otro lugar, donde no había absolutamente nadie. Hasta que alguien lo ponga de moda en Instagram y se acabe la tranquilidad, porque al menos para los que nos gusta la fotografía, es un paraíso para la fotografía urbana.
Queríamos ir hasta un lugar concreto, hasta una azotea donde hay una serie de círculos azules de hormigón muy fotogénicos. Y allí estuvimos un buen rato dando rienda suelta a nuestra afición.





- Dirección: Shop No. 320, 3/F, Lok Wah Comm. Ctr, Lok Wah North Estate, en Kwun Tong, Ngau Tau Kok, Hong Kong. Está dentro del Lok Wah Commercial Centre, un pequeño centro comercial que forma parte del enorme complejo residencial Lok Wah North Estate.
- Horario: Sin horario.
- Precio: Gratuito.
- Cómo llegar:
- En Metro (MTR): Toma la Línea Azul (Tseung Kwan O Line) y Baja en Ngau Tau Kok Station. Sal por la Exit B (o la salida que indique Lok Wah Estate / Chun Wah Road ). Una vez fuera, camina unos 10–12 minutos subiendo suavemente hacia Lok Wah North Estate. Entra en el Lok Wah Commercial Centre (lo reconocerás porque es un centro comunitario rodeado de bloques residenciales). Sube al 3er piso → busca el Shop 320.
- En bus (si vienes desde Kowloon Bay o Kwun Tong): Varias líneas pasan cerca de Lok Wah Estate:14, 15, 38, 40 (varían según el punto del barrio). Basta con bajar en las paradas que dicen Lok Wah North Estate o Lok Wah Commercial Centre. Desde ahí solo caminas entre 2 y 5 minutos.
Sky100 Observation Deck
El sky100 Hong Kong Observation Deck es el mirador perfecto para ver la ciudad desde las alturas, sin prisas y con total comodidad. Situado en el piso 100 del International Commerce Centre (ICC), el edificio más alto de Hong Kong, ofrece una panorámica de 360° que abarca Victoria Harbour, la isla de Hong Kong y todo Kowloon como si fuera una maqueta iluminada.
Por desgracia, no pudimos subir a este mirador porque al momento de nuestra visita, estaba cerrado por trabajos de renovación. Se espera que vuelva a abrir sus puertas en la primera mitad del 2026.
Kowloon Park
Si lo que buscamos es un remanso de paz dentro del bullicio de Hong Kong, Kowloon Park es el lugar indicado. Este respiro verde es algo que no se espera encontrar en medio del ruido de Tsim Sha Tsui. Entramos desde Nathan Road y, casi sin darnos cuenta, el sonido del tráfico quedó atrás: de pronto aparecieron senderos arbolados, estanques y rincones tranquilos donde los locales practican tai chi al amanecer.
Es habitual ver a familias, deportistas y fotógrafos buscando reflejos perfectos. Es un contraste total con la ciudad que lo rodea, un equilibrio perfecto entre la calma que reina aquí y la urbanidad y modernidad que nos espera nada más salir del parque.

Aparte de los senderos, hay un centro deportivo, piscina, lago de los pájaros y una zona infantil, entre otras cosas.
En definitiva, el sitio perfecto para tomarse un respiro.
- Dirección: 22 Austin Road, Tsim Sha Tsui, Kowloon, Hong Kong.
- Cómo llegar: Está a pocos minutos a pie de la estación MTR Tsim Sha Tsui (salidas A1 o A2).
- Entrada principal y accesos por: Nathan Road, Haiphong Road, Austin Road, entre otros.
- Horario:
- Parque (espacios exteriores): Abierto todos los días de 05:00 a 24:00.
- Instalaciones dentro del parque:
- Kowloon Park Sports Centre( Centro deportivo: 7:00 h – 23:00 h).
- Kowloon Park Swimming Pool (Piscinas): 6:30/12:00 h, 13:00 h /17:00 h, 18:00 h / 22:00 h (según temporada y mantenimiento).
- Kowloon Park Bird Lake (Lago de aves y aviario):
- Mar-Oct: 6:30 h – 18:45 h.
- Nov-Feb: 6:30 h – 17:45 h.
- Discovery Playground (zona infantil): 6:30 h – 21:00 h
Man Fat Sze: Templo de los 10000 Mil Budas
Aunque en un principio teníamos planeado ir, no nos dio tiempo en los pocos días que pasamos en Hong Kong. De todas formas, hablamos un poco de este lugar ya que nos parece muy interesante.
Fundado a mediados del siglo XX, está gestionado por la comunidad local. Lo más curioso y fotogénico es la escalinata de acceso, ya que a ambos lados de las más de 400 escaleras hay estatuas doradas de Budas, cada una con una pose y expresión distintas: algunas sonrientes, otras serenas, todas únicas. Una vez en la cima, el templo principal y su pagoda de nueve pisos reciben con vistas panorámicas de Sha Tin y un interior lleno de miles de pequeñas imágenes de Buda.

- Dirección: Off Pai Tau Street, Sha Tin, New Territories, Hong Kong. El templo se ubica en una colina cerca de Pai Tau Village, en el distrito de Sha Tin.
- Horario: Abierto todos los días: 09:00 – 17:00.
- Precio: Entrada gratuita. Las donaciones voluntarias son bienvenidas, pero no obligatorias.
- Cómo llegar: East Rail Line del MTR hasta Sha Tin Station (en dirección norte). Sal por Exit B. Camina unos minutos siguiendo las indicaciones hacia Pai Tau Street y luego gira por Sheung Wo Che Road hasta que encuentres el sendero que sube por la colina.
- Consejos:
- Lleva agua y calzado cómodo ya que el paseo incluye una subida considerable.
- No te confundas con el complejo de cementerios cercano (Po Fook Hill).
- No te fíes de personas que se presenten como “monjes” en el camino: muchos son falsos y buscan dinero.
Paseando por la ciudad….
Si de una cosa no hay duda, es de que Kowloon es super fotogénico y hay muchas fachadas y lugares coloridos que invitan a pararse. Estos son algunos de ellos.






Isla de Hong Kong
El segundo día de nuestra visita, nos centramos en la isla de Hong Kong.
La isla de Hong Kong es el lugar donde todo empezó. Antes de convertirse en una de las metrópolis más impresionantes del planeta, esta isla era un conjunto de pequeños pueblos pesqueros rodeados de colinas verdes. Hoy, es un destino que combina rascacielos icónicos, templos centenarios, playas, rutas de senderismo y una vida urbana frenética, todo en un espacio relativamente pequeño.
Como nuestra estancia en Hong Kong era muy corta, no tuvimos más remedio que seleccionar y ver los sitios más “icónicos”.
Nuestra prioridad en esta zona era Victoria Peak, pero hasta llegar allí desde la parada de metro, tuvimos que caminar varios minutos. En el camino, vimos imponentes rascacielos, uno de ellos, la Torre del Banco de China.


Incluso pasamos por la Catedral de St John´s.



Victoria Peak
Sin ninguna duda, Victoria Peak es la joya de la corona, una visita que no puede faltar en ningún viaje a Hong Kong. Es el mirador por excelencia, desde donde se contempla el famoso skyline que hace a esta ciudad inolvidable: rascacielos titánicos, el puerto Victoria lleno de ferries y, si se sube por la noche, un mar de luces que parecen arrancadas de una película futurista.
La forma más famosa y espectacular de llegar es subiendo en el histórico The Peak Tram, un funicular que lleva funcionando más de un siglo. No es solo un medio de transporte: el trayecto es parte de la experiencia. Te subes en una cabina que se inclina poco a poco mientras trepa por la montaña, ofreciendo vistas que se van abriendo como un telón cinematográfico sobre la ciudad. El trayecto dura algo más de 15 minutos. Para disfrutarlo de lleno, tanto a la subida como a la bajada, nos pusimos en la primera fila del vagón.

Si te da igual el funicular, también se puedes subir con el bus local nº 15 o minibús 1, taxi o incluso caminando.


Como queríamos estar tranquilos y con poca gente, subimos temprano, ni siquiera había media docena de personas en el funicular. Pudimos disfrutar casi en soledad de esas preciosas vistas. Por contra, todavía no había abierto el mirador del Peak Tower, el edificio al que se llega. Se llama Sky Terrace 428, y ofrece vistas de 360º.



Hicimos muchas, muchas fotos y dimos un pequeño paseo por los alrededores.

- Dirección: La terminal inferior del Peak Tram se encuentra en 33 Garden Road, Central, Hong Kong.
- Horario del Peak Tram: Todos los días de 07:30 a 23:00 horas, con una frecuencia de 10/15 minutos.
- Cómo llegar:
- MRT (metro): Líneas Island Line, Tsuen Wan Line o Tung Chung Line hasta estación Central salida J2. Camina por por Chater Road y luego Garden Road, siguiendo las señales de “Peak Tram”. Se llega en unos 10/15 minutos. El camino es en ligera subida.
- Bus: Se puede subir a Victoria Peak desde Central con el autobús nº15 o minibús 1.
- Precio del Peak Tram:
- Adulto: Ida/vuelta: $108. Viaje simple: $76.
- Niños (3 a 11 años) o mayores de 65 años: $54. Viaje simple: $38.
- Consejo: En horas punta puede haber cola. Una forma de agilizar es pagar con Octopus Card, la tarjeta local de transporte que algunos viajeros comentan que les permite pasar más rápido. Nosotros bajamos sobre las 9:30 de la mañana y había una fila impresionante.
- Horario del Sky Terrace 428:
- De 10 a 22 h (de lunes a viernes).
- de 8 a 22 h (sábados, domingos y festivos).
- Precio del Sky Terrace 428:
- Adultos: $75.
- Niños y mayores de 65 años: $38.
- Precio combinado The Peak Tram y Sky Terrace 428:
- Adulto: $142.
- Niños y mayores de 65 años: $71.
Man Mo Temple
Después de la visita a Victoria Peak, nos encaminamos rumbo a este templo. Dimos un corto paseo de unos 20 minutos, en los que vimos como se mezclaba la modernidad con lo antiguo. Rascacielos al lado de casas y tiendas “de toda la vida” conviven en total armonía.


De camino, pasamos por murales muy fotogénicos.

Hasta que, de repente, llegamos a Man Mo Temple. Estábamos delante de uno de los templos más antiguos de Hong Kong, un refugio espiritual en medio de la jungla urbana.
Construido en 1847, durante los primeros años del dominio británico, el Man Mo Temple parece resistirse al paso del tiempo. Mientras los rascacielos crecen a su alrededor, aquí todo permanece casi igual.




Lo primero que llama la atención nada más entrar son las enormes espirales de incienso que cuelgan del techo. Dicen que algunas tardan semanas en consumirse. Cada una representa un deseo, una plegaria silenciosa que asciende lentamente hacia los dioses.

El ambiente es hipnótico. No hay prisas. Nadie habla en voz alta. Para mi, el olor a incienso es demasiado fuerte y tengo que salir al exterior en varias ocasiones. Una vez dentro de nuevo, avanzamos despacio, casi como con miedo a romper la paz que reinaba, y nos situamos frente al altar principal. El templo está dedicado a dos figuras fundamentales de la tradición china:

- Man Cheong, dios de la literatura y el conocimiento.
- Mo Tai, dios de la guerra y la valentía.
Durante siglos, estudiantes venían aquí a rezar antes de los exámenes imperiales, pidiendo claridad mental y éxito académico. Hoy, todavía se puede ver a jóvenes, y no tan jóvenes, encender varillas de incienso y cerrar los ojos durante unos segundos.



- Dirección: 124–126 Hollywood Road, Sheung Wan, Hong Kong Island (Hollywood Road esquina Ladder Street).
- Horario: Abierto todos los días de 08:00 a 18:00 horas.
- Precio: Gratuito.
- Cómo llegar: El Man Mo Temple se encuentra en el barrio de Sheung Wan, en la isla de Hong Kong, y es muy fácil llegar tanto a pie como en transporte público.
- MRT (Metro): Línea Island Line, estación Sheung Wan, salida A2. Desde la salida, hay que caminar unos 8/10 minutos, avanzando por Hollywood Road. Sube por Ladder Streer y el templo está en la esquina.
- Ding Ding (Tranvía): Toma el tranvía de la isla en dirección Western Market / Kennedy Town, baja en la parada Sheung Wan y camina unos 10 minutos hasta Hollywood Road.
- Si se va a pie desde Central, se tardan como unos 20 minutos.
- Consejos:
- Preferible planear la visita por la mañana temprano o a media tarde, cuando hay menos gente y la atmósfera es más tranquila.
- Vestir de forma adecuada y evitar hacer fotos intrusivas.
Escaleras mecánicas de Central–Mid-Levels
Nuestros siguientes pasos nos encaminaron hasta estas curiosas escaleras, que forman el sistema de escaleras mecánicas al aire libre más largo del mundo. No es una sola escalera, sino una red de más de 800 metros de longitud, que conecta el distrito financiero con las zonas residenciales de la colina. Mientras se va subiendo, Hong Kong se despliega en capas: tiendas, viviendas, mercados, bares y callejones aparecen uno tras otro.
Para nosotros puede ser una atracción turística pero en realidad, son parte de la vida diaria de la ciudad. Aquí no solo suben viajeros curiosos como nosotros con la cámara en la mano; también lo hacen oficinistas, vecinos con la compra, estudiantes y repartidores. Y eso es precisamente lo que las hace tan especiales.
El recorrido comienza en Central, a nivel de calle. Nosotros comenzamos al nivel de Hollywood Road, ya que veníamos de Man Mo Temple. Aún así, frente a nosotros se abrió una sucesión interminable de escaleras mecánicas, pasarelas y tramos cubiertos que ascendían poco a poco hacia los distintos barrios de Mid-Levels.


Uno de los detalles más curiosos es que las escaleras cambian de dirección según la hora del día:
- De 6:00 a 10:00 de la mañana: bajan, facilitando el acceso de los residentes a Central.
- A partir de las 10:00 hasta medianoche: suben, ayudando a regresar a casa y favoreciendo el paseo.

En el recorrido podemos ver pequeños cafés casi escondidos, tiendas tradicionales, murales urbanos, mercados improvisados, así como restaurantes internacionales.



La zona se ha convertido en uno de los puntos más animados para salir por la noche, especialmente en calles como Soho, que nació y creció gracias a estas escaleras.
- Dirección del punto de inicio: Queen’s Road Central, distrito de Central, isla de Hong Kong. Entrada principal cerca de la intersección de Queen’s Road Central con Cochrane Street
- Muy cerca de la estación Central (MTR).
- Cómo llegar en metro: Estación Central (líneas Island, Tsuen Wan o Tung Chung), salida D2. Camina 3–5 minutos hacia Cochrane Street.
- Horario: Los descritos anteriormente.
Monster Building
Tocaba acercarse hasta uno de los lugares más fotografiados de todo Hong Kong, otros de los que se ha hecho muy famoso después de salir en las redes sociales: Monster Building.
Llegamos hasta allí en metro, y nada más salir, nos dimos cuenta que estábamos en un barrio “popular”. A nuestro alrededor se veían imponentes edificios, muy cerca unos a otros y donde viven miles y miles de personas.

Nuestra meta estaba a unos cinco minutos andando del metro. Sabíamos la dirección exacta, y cuando llegamos, nos encontramos rodeados por paredes de edificios que parecían no tener fin. Dimos un paseo por los alrededores y vimos muchos mas comunas, que aunque eran más nuevas que el Monster Building, también lucían imponentes .


Una vez frente a nuestra “meta”, hicimos varios fotos del exterior antes de buscar la entrada al patio interior. El aspecto de decadencia es tremendo.


Rodeamos el edificio hasta encontrar la entrada al patio interior y levantamos la vista casi por instinto. Ventanas, balcones, aires acondicionados y ropa tendida se apilan unos sobre otros formando un mosaico caótico y fascinante. Aquí no hay rascacielos brillantes ni lujo, sino vida cotidiana en estado puro. La imagen que tantas veces habíamos visto en fotografías, se alzaba ante nosotros.
El nombre “Monster Building” no es oficial. En realidad, se trata de un conjunto de cinco bloques residenciales (Yick Cheong, Montane Mansion, Oceanic Mansion, Fook Cheong y Yick Fat Building) construidos en los años 60. Pero su estética densa y casi infinita lo convirtió en un icono urbano… y en escenario de películas, anuncios y vídeos de instagram o tik tok.

El día a día está muy presente en esta comuna. Impresiona ver como tan poco espacio, puede albergar tantas viviendas.



- Dirección: 1048 King´s Road, Quarry Bay.
- Cómo llegar en metro (MRT): Línea Island Line hasta la estación Quarry Bay. Salida A. Desde aquí, camina recto por King´s Road, gira a la derecha en Mount Parker Road y entra en Yick Fat Street. En total, unos cinco minutos a pie.
- Consejo: Recuerda que es un complejo residencial. Visítalo con respeto, evita hacer ruido y no molestes a los vecinos.
Como era la hora de comer, aprovechamos y nos metimos en un pequeño restaurante indio que había allí mismo. Apenas tres mesas, una de las cuales compartimos con un par de chicos jóvenes.

Hopewell Centre
Ya con el estómago lleno, nos subimos de nuevo al metro para ir hasta un “mirador” muy especial. En realidad no es un mirador como tal, sino un ascensor panorámico transparente que ofrece unas vistas espectaculares de la ciudad a medida que sube/baja.
El ascensor está en el Hopewell Centre, uno de los edificios más singulares y reconocibles de Hong Kong, sobre todo en el barrio de Wan Chai. Inaugurado en 1980, fue durante años uno de los edificios más altos de Asia. Su forma cilíndrica lo hace inconfundible entre los rascacielos rectangulares que lo rodean. Es un rascacielos de uso mixto que combina oficinas, restaurantes y miradores (Sky Garden), y que destaca tanto por su arquitectura como por algunas experiencias muy curiosas para el viajero. Y una de estas experiencias es, sin duda, su ascensor. Otra es un mirador gratuito y poco concurrido.
A nosotros lo que nos llamaba la atención era el ascensor, uno de los más altos y rápidos de la ciudad. Tenemos que decir que nos costó un poco encontrar el dichoso ascensor, pero una vez que se sabe donde está, es muy fácil localizarlo:
- En el Hopewell Center, hay que subir por las escaleras mecánicas hasta el tercer piso. Una vez allí, hay que coger el ascensor que sube al piso 17 y buscar la entrada a The Grand Buffet. Este es el ascensor de observación. Solamente hay que ir hasta él y comenzar a disfrutar de la experiencia.


Aprovechamos para subir y bajar varias veces, ya que apenas había gente.



- Dirección: 83 Queen’s Road East, Wan Chai, Hong Kong Island.
- Cómo llegar:
- MRT (Metro): Línea Wan Chai, salida B2 , cruce Johnston Road, y vaya al sur por Spring Garden Ln.
- Tranvía (Ding Ding): Parada de Luard Road, vaya hacia el sur por Tai Wong St y gira a la izquierda en Queen’s Rd E.
Callejeando por la isla de Hong Kong
Y como no podía ser de otra forma, una vez que nos fuimos del Hopewell Centre, empezamos a callejear. Buscamos una casa que habíamos visto en fotografías, la Casa Azul, que estaba relativamente cerca. Resulta que estaba de obras. Eso si, a pocos pasos había otros edificios bien coloridos.

Nos seguía llamando la atención la convivencia de los rascacielos con las casitas bajas.



El barrio de Wan Chai, que es por donde estuvimos, es uno de los más auténticos de Hong Kong. Como pudimos comprobar, aquí lo mismo te puedes encontrar rascacielos modernos que mercados populares, edificios históricos o tranvías cruzando las calles.








Poco a poco, nos fuimos dirigiendo hacia la zona del puerto público de Wan Chai. En esta zona, la mayoría de los edificios eran más modernos.



Ya en la zona del puerto de Wan Chai, llama la atención del edificio del Centro de Exhibiciones y Convenciones. Está conectado mediante pasarelas cubiertas con hoteles cercanos y edificios comerciales.

Frente al centro de convenciones, se encuentra la Golden Bauhinia Square, una estatua que representa una flor de Bauhinia blakeana, flor emblemática de Hong Kong que aparece en la bandera y en las monedas.

Mide aproximadamente 6 metros de altura y es uno de los símbolos más reconocibles de la ciudad desde que fue instalada en 1997 con motivo de la transferencia de la soberanía de Hong Kong a China. La escultura es dorada y está situada frente al mar, convirtiéndose en un lugar muy reconocible y fotogénico.
A continuación nos fuimos al puerto del ferry de Wan Chai, ya que queríamos coger el barco que une esta parte de la ciudad con Tsim Sha Tsui, al otro lado de Victoria Harbour.



Si no se tiene la tarjeta Octopus (que pasan directamente al ferry), hay que comprar el tiket en esta máquina que hay en la entrada.
El trayecto apenas dura unos minutos, pero ofrece unas vistas preciosas de los dos lados del puerto.
Vistas de la isla de Hong Kong:




Vistas de Kowloon:



Después de bajar del ferry (Star Ferry), nos fuimos a ver alguno de los sitios que nos faltaban de Kowloon y de los que ya hemos hablado.
Nos quedaron pendientes de ver varios lugares interesantes de la isla de Hong Kong, como The Olimpic Stair, en Causeway Bay, que fueron decoradas como homenaje al movimiento olímpico y a los valores del deporte.

- Dirección: 19/11 Irving Street, Causeway Bay.
Otros sitio al que no entramos fue a Hong Kong Park, que está justo al lado del Peak Tram. Es un remanso de paz dentro del ruido de la ciudad. No es plano, sino que se adapta a la forma de la colina. Desde aquí se deben hacer bonitas fotos, ya que entre los árboles aparecen y desaparecen los rascacielos. Además, cuenta con un aviario, con aves exóticas.
Isla de Lantau
Nuestra última mañana en Hong Kong fue para visitar la isla de Lantau. Más concretamente, queríamos ver el Gran Buda y el monasterio Po Lin. La isla tiene muchas más cosas, como pueblos pesqueros, playas o rutas de senderismo, pero teniendo en cuenta que nos faltaban por ver varios lugares en Kowloon, decidimos centrarnos solo en esos dos sitios. Hasta allí llegaríamos con un teleférico, el Ngong Ping 360.
Ngong Ping 360
De nuevo, madrugamos para llegar pronto, evitar que hubiera mucha gente y aprovechar mejor el día. Poco sospechábamos que iba a ser la tónica habitual de todas las vacaciones.
Nos encaminamos hasta la estación de metro que teníamos al lado del hotel, la Yau Ma Tei y nos bajamos en Lai King, donde hicimos transbordo a la línea naranja para bajarnos en la última parada, Tung Chung. Tardamos unos 40 minutos. Una vez allí, nos fuimos directamente a la entrada del teleférico Ngong Ping 360. Faltaban unos 20 minutos para que abrieran, así que esperamos. A nuestro alrededor, rascacielos enormes.

Apenas había media docena de personas delante nuestra. Una vez abiertos, nos dividieron por filas dependiendo si ya se tenía la entrada online o si había que comprarla. Y una vez con la entrada, nos separaron otra vez en dos filas, una para los que subíamos en cabina “normal” y otra para la cabina panorámica, cuyo suelo es de cristal (entrada más cara).
De forma bastante ordenada, nos subimos a la cabina que nos tocó, junto a un trio de mujeres tailandesas.

Subimos al Teleférico Ngong Ping 360 con esa mezcla de emoción y nervios que solo provocan las alturas. Yo tengo bastante vértigo, así que no las tenía todas conmigo. Nada más cerrarse las puertas de la cabina, Hong Kong empieza a quedarse atrás. La cabina se desliza suavemente y, casi sin darnos cuenta, el suelo desaparece bajo nuestros pies. Abajo queda Tung Chung, diminuto, ordenado, y enseguida el paisaje urbano da paso a colinas verdes, senderos imposibles por los que vemos a gente ascender y el azul del mar del Sur de China.




Al poco de comenzar, si se mira a un lado, se ve el aeropuerto, que parece una maqueta; los aviones despegan en silencio, como si flotaran a nuestro mismo ritmo. Intentamos hacer algunas fotos de aterrizajes.

A mitad de camino, el teleférico gana altura y el ambiente cambia. Todo se vuelve más tranquilo, más más lento. Solo se oye el leve zumbido del cable y alguna exclamación de asombro dentro de la cabina.

El trayecto dura unos 25 minutos, pero el tiempo se diluye. Las montañas de Lantau se levantan ante nosotros, cubiertas de vegetación, y sentimos que nos alejamos del Hong Kong frenético para acercarnos a algo más espiritual.

Entonces, casi sin previo aviso, aparece a lo lejos la silueta inconfundible del Gran Buda. Primero pequeña, luego cada vez más imponente. De nuevo, hacemos unas cuantas fotos. Sabemos que cuando estemos delante del Buda, las fotos serán mejores, pero no ¡tenemos remedio!


- Cómo llegar:
- MRT (Metro): Toma la línea Tung Chung Line, hasta el final de la línea (Tung Chung Station), salida B y en unos 2–5 minutos caminando se llega hasta la terminal del teleférico (estación de salida). Desde el centro de Hong Kong: desde Hong Kong Station o Central, el viaje dura alrededor de 30-40 minutos. Desde Kowloon: puedes usar la misma línea con un cambio sencillo si vienes desde Tsim Sha Tsui u otras estaciones.
- Autobús: varias rutas de autobús (por ejemplo, la número 23) conectan Tung Chung con Ngong Ping Village si prefieres bajar directamente en la cima sin usar el teleférico (o para el regreso).
- Aeropuerto: El aeropuerto internacional de Hong Kong está muy cerca de Tung Chung.
- Puedes tomar el bus S1 hasta Tung Chung MTR Station y luego ir caminando al teleférico.
- Horario: El teleférico funciona de 09:00 a 18:30 horas.
- Precio: Consultar en la pagina oficial, ya que hay distintos precios y combinaciones.
Gran Buda (Buda Tian Tan)
Al llegar a Ngong Ping, las puertas de la cabina se abren y bajamos. Para llegar tanto al Gran Buda como al Monasterio, hay que pasar porNgong Ping Village, que es un pueblo turístico tematizado. No es un pueblo tradicional antiguo, sino un complejo cultural y comercial que se creó para recibir a los visitantes que llegan en teleférico. Su diseño imita una aldea china clásica, con calles peatonales, tejados tradicionales y plazas abiertas, rodeadas de montañas. Podemos encontrar tiendas de souvenirs y artesanía local, restaurantes, pequeñas exposiciones culturales y a veces, espectáculos. Es un lugar para pasear, comer algo y descansar antes o después de subir los 268 escalones hasta el Buda.

Era pronto cuando llegamos, así que muchas tiendas estaban aún cerradas. A la vuelta si que aprovechamos para tomar un café y comer algo.

Seguimos camino y cruzamos el “pueblo”. El paisaje se abre de repente: estamos en Ngong Ping Piazza, que es la plaza principal. Es un gran espacio abierto que conecta el teleférico Ngong Ping 360, Ngong Ping Village, el Gran Buda y el Monasterio Po Lin.
Comienza con un precioso arco, que es la antesala a un corto recorrido en el que vemos las estatuas de los Doce Generales Divinos, que representan los protectores del Buda Sanador y también son los guardianes de las horas del día.



Al final de este paseo, nos encontramos con una “rotonda” desde la que podemos encaminarnos tanto al Buda como al Monasterio. Es el Altar de la Tierra.


Queremos ver primero el Buda, así que tomamos aliento y nos dirigimos hacia los 268 escalones que hay que subir para llegar hasta él.
Desde abajo ya parece grande, pero a medida que ascendemos su imagen crece y crece.



Y al llegar arriba, tenemos al Buda, imponente, con sus 34 metros de altura, sentado en posición de loto, con la mano derecha levantada en gesto de protección y bendición. Es uno de los budas de bronce al aire libre más grandes del mundo y representa a Buda Shakyamuni sentado.
Nos movemos despacio alrededor de la base, casi en silencio, haciendo fotos. No importa si somos creyentes o no; el lugar invita al respeto. El rostro del Buda no mira a nadie en concreto, y sin embargo parece mirarnos a todos.





En la base hay una entrada que permite el paso al interior del pedestal. Pequeños altares, relieves y ofrendas acompañan el recorrido. Enseguida salimos y continuamos haciendo fotos.
A ambos lados, las estatuas de los Seis Devas ofrecen incienso, flores y música al Buda. El bronce oscuro contrasta con el verde intenso de Lantau y el cielo abierto. Al fondo, vemos el Monsterio Po Lin al que iremos en un rato.


Descendemos los escalones con calma. Abajo nos espera el Monasterio Po Lin.
Monasterio Po Lin
A las afueras del monasterio, justo frente a la escalinata del Buda Gigante, se encuentra el Altar de la Tierra, que es donde el monasterio realiza sus ceremonias principales, así como la Puerta a la montaña y la Caldera de la Reunificación, esta última colocada para conmemorar la creación de la Región Especial Administrativa Especial de Hong Kong de la República Popular China en 1997.

El Monasterio Po Lin fue fundado en 1906 por el monje Yuet Kai, quien, junto a sus discípulos, buscaba un lugar de paz para la meditación en un entorno aislado. En sus inicios, Po Lin era solo una pequeña cabaña, pero poco a poco creció gracias a las donaciones de los fieles consolidándose como uno de los centros budistas más importantes de Hong Kong.
La gran expansión del monasterio comenzó en la década de 1920, cuando se construyeron el salón principal y varios edificios dedicados al culto budista. Sin embargo, el hito más significativo de su historia ocurrió cuando se construyó el Gran Buda (Tian Tan Buddha), que como ya hemos dicho, es una de las estatuas de Buda más grandes del mundo, que se completó en 1996.
Hoy en día, el Monasterio Po Lin sigue siendo un lugar vivo de práctica religiosa, donde monjes budistas siguen las enseñanzas de Mahayana. El monasterio es conocido también por sus hermosos jardines, su sala de meditación y su restaurante vegetariano. La comida que se sirve sigue los principios budistas, enfocados en una dieta saludable y ética.
El monasterio, con su arquitectura tradicional china y su conexión con la naturaleza, sigue siendo un lugar clave para la meditación, el aprendizaje budista y la espiritualidad en Hong Kong, siendo uno de los puntos más representativos de la isla de Lantau.
Como pudimos comprobar, el ambiente en el Monasterio es muy sosegado, tranquilo. Impera el silencio. También es cierto que era relativamente pronto y había poca gente.
El Monasterio Po Lin es uno de los centros budistas más importantes de Hong Kong, y al entrar nos damos cuenta de que no es solo un lugar de culto, sino también un santuario de paz.


En el primer recinto del monasterio se encuentra la estatua del buda Maitreya, el buda del futuro, así como las figuras de los cuatro reyes celestiales y del guerrero protector del templo, Skanda.



En la sala principal del monasterio se encuentra el Buda Sakyamuni, fundador del budismo , el Buda Bhaisajyaguru (Buda de la Medicina) y el Buda Amitabha (Buda de Luz y Vidas Ilimitadas). Las pinturas en el techo y las lámparas que cuelgan son preciosas.






Detrás de la sala del Santuario Principal de Buda se encuentra el Gran Salón de los Diez Mil Budas, que incluye un santuario, una sala de exposiciones, una sala de meditación, una cámara de abad, una biblioteca de escrituras y otras instalaciones multifuncionales. El edificio cuenta con 5 pisos, sin embargo, solo el santuario, en el primer piso, está abierto al público.


Y con estas vistas desde el monasterio de Po Lin, dimos por terminada nuestra visita a la Isla de Lantau. Queríamos aprovechar lo que nos quedaba del día para visitar algunos lugares de Kowloon de los que hemos hablado en la parte correspondiente.

Hong Kong en tres días se queda corto, pero da para mucho. Desde rascacielos imposibles y miradores de vértigo hasta templos tranquilos, mercados caóticos y senderos con vistas al mar, la ciudad demuestra que es mucho más que un gran centro financiero. Este itinerario de tres días es solo una primera toma de contacto, ideal para entender su ritmo, su mezcla cultural y su personalidad única. Si algo queda claro tras esta visita es que Hong Kong no se recorre, se vive… y siempre deja ganas de volver para seguir explorando lo que se quedó fuera.


