A finales de año viajaré al norte de Vietnam. Esta vez voy a centrarme en Hanoi, algunas escapadas de un día por los alrededores y Tam Coc. Tendré días de ciudad, paseos, desplazamientos y muchas ocasiones para sacar la cámara. El equipaje lo estoy preparando pensando en eso.
Aquí quiero enseñar qué llevaré y por qué he elegido cada cosa. Hay ropa que ya conozco bien y un equipo de fotografía al que no quiero renunciar. También habrá algún detalle que ajuste antes de salir, pero la idea está bastante clara: llevar lo que voy a utilizar y poder moverme a gusto con ello.
Dos mochilas y una bandolera para tenerlo todo a mano
Llevaré una mochila Osprey de 40 litros como mochila principal y una mochila Bellroy Lite Daypack de 20 litros para la cabina y los días de excursión. La mochila principal irá facturada, con la ropa y el neceser. La cámara, los dispositivos y las cosas que prefiero no perder de vista viajarán conmigo en la mochila de mano.
Podría parecer una elección extraña después de hablar de minimalismo viajero, pero en este viaje no voy a intentar meterlo todo en una sola mochila a cualquier precio. Llevaré equipo de fotografía y prefiero repartirlo bien. Lo que sí quiero evitar es llenar los 40 litros solo porque tengo espacio.
La mochila de 20 litros también me servirá para salir de Hanoi y recorrer Tam Coc. Cuando no necesite llevar todo el equipo, podré dejar parte en el alojamiento y salir con lo que vaya a utilizar ese día.
Para el pasaporte, las gafas de sol y el monedero llevaré una bandolera Bellroy Lite Sling Mini. Me resulta más práctico reservarles un sitio accesible que tener que abrir la mochila cada vez que necesito algo pequeño.
La ropa que llevaré al norte de Vietnam
Como viajaré a finales de año, no estoy preparando una mochila de verano. El norte tiene una época fresca durante esos meses; de todos modos, revisaré la previsión antes de cerrar el equipaje. Mi idea es llevar prendas que pueda combinar y ponerme por capas, sin cargar con varios abrigos.
La base será esta:
El pantalón Columbia
Un pantalón Columbia Silver Ridge Utility Convertible en Ancient Fossil. Lo llevaré en el vuelo y lo usaré también para las excursiones y los paseos por Tam Coc.
Los dos Dockers
Dos Dockers Go ActiveFlex Chino, en Grey y Rosin Green. Para caminar por Hanoi, salir a cenar y los días en los que me apetezca vestir algo menos de montaña.
Las camisetas de manga larga
Dos camisetas Unbound Merino de manga larga. La Long Sleeve Merino Crew es mi modelo preferido de manga larga y cuello redondo. Llevaré Navy y Black: colores que me resultan fáciles de combinar con cualquiera de los pantalones.
Las camisetas de manga corta
Dos camisetas Icebreaker de manga corta: las 150 Tech Lite en dos colores. Para los ratos más templados y para llevar debajo de otra capa cuando haga falta.
Las capas para cuando refresque
La sudadera Compact Travel Hoodie de Unbound. Me gusta tener esa capa adicional para el transporte y cuando refresca. La capucha y la cremallera le dan bastante juego.
La chaqueta Izas Stratus M en Smoke. Saldré de España con ella y será mi capa exterior durante el viaje.
Calcetines y ropa interior
Calcetines de merino de Icebreaker y calzoncillos 125 Cool-Lite Anatomica y Anatomica. La comodidad de estas prendas también cuenta cuando paso muchas horas fuera del alojamiento.
No voy a llevar una muda completa para cada uno de los 18 días. Lavaré durante el viaje e iré rotando la ropa. En esto el merino me encaja muy bien: me gusta el tacto, pesa poco y aguanta bien los olores cuando la prenda sigue limpia. Lo cuento con más detalle en el artículo sobre mi experiencia viajando con ropa de lana merino.

Un único par de zapatillas
Mi calzado principal serán las Hoka Clifton 11 en Black / Black. Quiero usarlas tanto para caminar por Hanoi como para las salidas de un día. Para esta ruta prefiero contar con un par con el que esté cómodo que llevar un segundo calzado al que apenas vaya a dar uso.
El día de salida llevaré el pantalón Columbia en Ancient Fossil, la camiseta de manga larga Unbound en Navy, la chaqueta Izas en Smoke y las zapatillas Hoka. Así dejaré dentro de la mochila la ropa que menos abulta y tendré a mano las capas que pueda necesitar durante el trayecto.
La cámara: dos objetivos y tres baterías
Llevaré la OM System OM-5 Mark II con el 12–45 mm F4 PRO y el Panasonic 9 mm F1.7. Es la parte del equipaje a la que más ganas tengo de dar uso: calles, fachadas, escenas de la vida diaria y los paisajes de Tam Coc.
El 12–45 será el objetivo que usaré para la mayoría de las fotos. Me permite cambiar de encuadre sin estar intercambiando objetivos a cada rato. El 9 mm lo llevaré para las escenas en las que quiera un ángulo más amplio y para tener esa otra opción cuando baje la luz.
Añadiré tres baterías y el cargador de baterías. Prefiero salir por la mañana con margen y no tener que estar pendiente de cuánto tiempo me queda de cámara. Todo este equipo irá conmigo en la mochila de mano.
La electrónica que me acompañará
Además de la cámara, llevaré estos dispositivos:
- iPhone 17 Pro Max de 1 TB. Para consultar mapas y reservas, estar en contacto y hacer fotos cuando no saco la cámara. Aprovecho también su capacidad para guardar una segunda copia de seguridad de las fotografías del viaje, además de la del SanDisk.
- iPad Pro de 11 pulgadas. Para revisar y editar las fotos del viaje, ver series y buscar información con más comodidad que en el teléfono.
- Kindle Paperwhite. Aunque lleve el iPad, para leer sigo prefiriendo el Kindle. La pantalla de tinta electrónica me resulta muy agradable, pesa poco y puedo llevar un montón de libros sin añadir apenas peso a la mochila. Además, la batería dura mucho y puedo leer sin las notificaciones del teléfono. Para un trayecto largo o un rato tranquilo al final del día, es de las cosas que más disfruto llevar de viaje.
- SanDisk Extreme Portable de 2 TB. Para guardar copias de seguridad de las fotografías durante el viaje. Es diminuto, resistente y con capacidad más que suficiente para miles de fotos.
- AirPods Pro. Para escuchar música durante los desplazamientos. Su cancelación de ruido me viene muy bien en los vuelos, en los viajes en tren y en ambientes muy ruidosos.
- Power Bank INIU P63-E1 de 25.000 mAh. Será un apoyo para los días largos fuera del alojamiento y se recarga por USB-C.
Que el iPhone, el iPad, el Kindle, los AirPods Pro, la cámara, el cargador de sus baterías y la batería externa compartan conexión USB-C me facilita bastante las cosas. Puedo usar los mismos cables para cargar varios dispositivos, sin llevar uno distinto para cada aparato. El SanDisk también se conecta por USB-C; para pasar las fotos llevaré su cable de datos. Son pequeños detalles que ayudan a reducir accesorios y a tener menos lío de cables en la mochila.

Un neceser que hace de comodín de viaje
El neceser será el Aer Travel Kit 2. Es bastante grande, pero lo aprovecho para guardar también los cables, los enchufes y el cargador de las baterías de la cámara. Al final me sirve como un pequeño «comodín» de viaje: llevo todo junto y sé dónde encontrar cada cosa. Para el aseo llevaré cepillo de dientes, desodorante y colonia. También reservaré un hueco para el botiquín.
En el botiquín llevaré unas pocas cosas para pequeñas heridas, rozaduras y otros imprevistos del viaje:
- Tiritas y apósitos para rozaduras y ampollas. Ocupan poco y pueden venir bien después de un día caminando.
- Unas gasas estériles y un poco de esparadrapo. Para cubrir pequeños cortes o rozaduras.
- Un antiséptico en formato pequeño. Para pequeñas heridas, siguiendo las indicaciones del producto.
- Un par de sobres de sales de rehidratación oral. Para reponer líquidos y sales si hacen falta, preparados según las instrucciones del envase.
A eso añadiré algo de paracetamol, ibuprofeno y lo que suelo llevar para las molestias de estómago.
Cómo repartiré el equipaje
En la mochila principal de 40 litros irá principalmente la ropa que no lleve puesta y el neceser. En la mochila de mano de 20 litros llevaré la cámara, los objetivos, las baterías, la electrónica y el disco. También reservaré sitio para una muda de recambio y cualquier medicación importante.
La bandolera quedará para el pasaporte, el monedero y las gafas de sol. Son las cosas que quiero poder sacar sin desmontar el resto.
Esta es la selección con la que estoy preparando el viaje. Al volver podré contar qué he usado de verdad, qué ha pasado demasiados días dentro de la mochila y qué cambiaría para la siguiente ruta. De momento, quiero salir con ropa que me guste llevar, mi cámara y espacio suficiente para no tener que pelearme con el equipaje cada mañana.