Lisboa fue nuestra primera escapada de aquel fatídico 2020. Nada hacia presagiar lo que ocurriría apenas dos meses después con la pandemia Covid. Elegimos esta ciudad porque todo el mundo nos la aconsejaba y, sobre todo, porque aquel año todavía había vuelo directo desde Zaragoza.
Lisboa, a pesar de ser una capital europea, es bastante más relajada y tranquila que otras que hemos visitado, como Londres o París. También es más pequeña, pero a pesar de todo, tiene un encanto que enamora nada más que llegas a ella.
Requisitos de entrada a Portugal
Documentación: Los ciudadanos españoles (incluidos los menores) deben viajar a Portugal con DNI o Pasaporte en vigor, también cuando el viaje sea por carretera. Se recomienda viajar con los dos, de forma que, si se extravía alguno de los dos, se pueda volver a España utilizando el otro. El embarque aéreo será rechazado si se carece de documentación o si ésta está caducada o denunciada como sustraída.
Visados: No.
Vacunas:
- Obligatorias: Ninguna.
- Recomendadas: Ninguna.
Seguridad: Condiciones similares a España. Se advierte a los ciudadanos que se desplacen a Portugal que deberán tomar precauciones con sus efectos personales en zonas turísticas (Lisboa, Oporto, Estoril, Cascais, Sintra, Algarve, Figueira da Foz, Valença do Minho) ya que son frecuentes los hurtos. Esta recomendación es particularmente importante en las muy turísticas líneas 28 y 15 del tranvía de Lisboa.
Sanidad: Los ciudadanos españoles deberán viajar con la tarjeta sanitaria europea. La asistencia es gratuita mediante la presentación de la citada tarjeta. En Madeira ha habido casos de dengue, por lo que es importante protegerse contra las picaduras.
Nosotros, aunque llevemos la tarjeta sanitaria europea, también contratamos un seguro de viaje con IATI, que aparte de asistencia sanitaria cubre otros imprevistos (repatriación, pérdida de equipaje, cancelación…).
🛡️ Consejo Viajero:
Siempre que vayas a planificar un viaje, no te olvides del seguro . A veces pasan cosas, y es mejor estar cubierto. Nosotros siempre viajamos con alguna de nuestras aseguradoras favoritas y os las queremos recomendar para que viajéis con total tranquilidad.


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Divisas: Euro.
Autopistas de peaje: Todas las autopistas portuguesas son de peaje, y su uso implica un pago.
Algunas de las autopistas no permiten el pago manual, no existiendo cabinas de pago donde el usuario pueda parar y efectuar el pago en efectivo o tarjeta en el momento de su uso.
Todos los trayectos con peaje exclusivamente electrónico están debidamente identificados, antes de iniciarse, con un panel de señalización. Dan lugar a una identificación electrónica del vehículo, que es realizada automáticamente en el momento del paso por el punto de cobro, sin que exista para los vehículos con matrícula extranjera una opción de pago posterior al uso de la autovía. El usuario debe registrarse antes de utilizar estas autopistas en un sistema de pago, y éste será efectuado siempre que se detecte el paso del vehículo por el pórtico de peaje.
En el siguiente enlace encuentra en español toda la información de interés referida a los peajes, incluidos los diferentes sistemas de pago previo para los conductores de vehículos con matrícula extranjera.
¿Cuándo visitar?
Lisboa es una ciudad que se puede disfrutar todo el años, pero hay momentos en que su luz, su ambiente y su energía la hacen brillar especialmente.
PRIMAVERA (MARZO-JUNIO): El renacer de Lisboa
Sin duda, la mejor época para visitar Lisboa. Las temperaturas son suaves, los días cada vez más largos, y los jardines de la ciudad florecen con fuerza. Es el momento ideal. para recorrer los barrios empedrados sin sufrir el calor del verano, y disfrutar de las terrazas al sol con un café o una copa de vihno.
Además, en junio se celebran las Fiestas de Santo Antonio, el patrón de la ciudad. Alfama y otros barrios se llenan de banderines, música, sardinas asadas y alegría callejera hasta altas horas de la noche.:
VERANO (JULIO-SEPTIEMBRE): Lisboa en su máximo esplendor…y calor
El verano lisboeta puede ser caluroso (con máximas que rondan los 30-35º C), pero la brisa atlántica suele aliviar las tardes. Es temporada alta, así que habrá más turistas y precios algo más elevados. Eso si, si os gusta el bullicio, los festivales y los largos días de sol, es el momento perfecto.
Y si os agobia el calor del centro, siempre se puede hacer una escapada a las playas de Cascais o Estoril, a sólo media hora en tren.
OTOÑO (SEPTIEMBRE-NOVIEMBRE): Lisboa tranquila y dorada
Otra temporada ideal. Septiembre mantiene el calor del verano pero con menos multitudes, y octubre ofrece temperaturas agradables y cielos limpios. Es una época más relajada, perfecta para quién busca conocer la ciudad sin prisa.
Las puestas de sol sobre el Tajo en otoño tienen una luz dorada que parece sacada de una pintura.
INVIERNO (DICIEMBRE-FEBRERO): Lisboa serena
Lisboa no se congela en invierno : las temperaturas raramente bajan de los 8-10 º C. Es temporada baja, así que habrá menos turistas, mejores precios y una ciudad más tranquila. Ideal para viajes culturales, para disfrutar del fado en lugares íntimos y para explorar museos y cafeterías sin prisas. Puede llover algunos días, pero la ciudad sigue siendo encantadoras, incluso bajo la lluvia.
Fue la época en la que nosotros visitamos Lisboa. Fuimos en una escapada corta a finales de enero. En general nos hizo un clima bastante agradable, excepto uno de los días que salió lluvioso.
Cómo llegar a Lisboa
Lisboa, la luminosa capital de Portugal, es una de las ciudades más fascinantes de Europa. Su historia, sus encantadores barrios, su cocina deliciosa y su clima templado durante gran parte del año la convierten en una parada obligada para todo viajero. Pero antes de perderte por sus calles, necesitas saber cómo llegar. A continuación explicaremos todas las opciones disponibles, ya sea que viajes desde España, desde otros puntos de Europa o desde América Latina.
Avión: la forma más rápida y común
La mayoría de los viajeros internacionales llegan a Lisboa a través del aeropuerto Humberto Delgado, situado a 7 km del centro de la ciudad, lo que lo convierte en uno de los más céntricos de Europa.
- Vuelos desde España: Hay vuelos diarios desde casi todas las ciudades grandes españolas. Las aerolíneas que operan la ruta son Ryanair, Vueling, Iberia, Air Europa y TAP Air Portugal.
- Madrid(1h 15 m).
- Barcelona (1h 50 m).
- Sevilla, Bilbao, Valencia y Málaga también tienen conexiones frecuentes.
- Vuelos desde América Latina: TAP Air Portugal es una de las principales aerolínea que conecta América Latina con Europa vía Lisboa. A Lisboa hay vuelos directos desde ciudades como:
- São Paulo y Río de Janeiro (Brasil).
- Buenos Aires (Argentina).
- Caracas (Venezuela).
- Bogotá (Colombia).
- Ciudad de México.

COMO LLEGAR AL CENTRO DESDE EL AEROPUERTO
- Metro: Línea Roja (Estação Aeroporto) conecta con el centro en unos 20 minutos.
- Autobús: La línea Aerobus o buses públicos como el 744.
- Taxi o Uber: Un trayecto al centro cuesta entre 10 y 15 euros.
Tren: comodidad y paisajes
Viajar en tren a Lisboa es una opción muy atractiva, sobre todo si ya se está en la Península Ibérica.
Desde España:
- Tren Nocturno desde Madrid: Hasta la pandemia, existía el tren nocturno “Lusitania Express” entre Madrid y Lisboa. Actualmente tanto RENFE como CP (Comboios de Portugal), están trabajando en restablecer esta conexión.
- Alternativas actuales: Se puede tomar un tren AVE entre Madrid y Badajoz y luego cruzar a Elvas o Entroncamento en autobús o taxi, para conectar con trenes portugueses.
Desde otras ciudades de Portugal: Si ya se está viajando por Portugal, llegar a Lisboa es muy fácil. Las principales estaciones de Lisboa son la Estação de Santa Apolonia (más antigua, junto al Tajo) y la Estação do Oriente (moderna, diseñada por Calatrava, bien conectada).
- Desde Oporto: Tren Alfa Pendular o Intercidades (2h 45min aprox.).
- Desde Coímbra, Faro o Braga: Todos tienen conexiones directas.
En autobús: económico y flexible
Los autobuses son una opción económica, especialmente si se viaja desde España o dentro de Portugal.
- Desde España: Varias compañías operan rutas hacia Lisboa:
- ALSA: Desde Madrid (8 horas), Sevilla (6 horas) o Salamanca ( 5horas).
- Flixbus: Desde muchas ciudades españoles y europeas.
- Rede Expressos: Operador portugués con múltiples rutas desde ciudades fronterizas.
- Desde otras ciudades de Europa: Flixbus y Eurolines ofrecen rutas desde Paría, Burdeos, Bruselas, Frankfurt, etc., aunque los trayectos pueden ser largos (hasta 24 horas).
Coche: libertad total
Ideal si gusta conducir y disfrutar del paisaje.
Desde España: Las principales ruta hacia Lisboa son:
- Desde Madrid: Por la A-5 hasta Badajoz y luego la A6 portuguesa (620 km aprox., 6 h).
- Desde Sevilla: Vía Huelva por A-49 y después la A22 portuguesa (4 h 30 min).
Consejos para viajar en coche:
- Las autopistas portuguesas usan peajes electrónicos. Se puede alquilar un dispositivo o registrarse en línea si se lleva matrícula española.
- Aparcar el coche en el centro de Lisboa es complicado; mejor usar parkings o dejar el coche en la periferia y moverse en transporte público.
Por mar: opción poco común pero posible
Lisboa es también un puerto de escala de cruceros que recorren el Atlántico o el Mediterráneo occidental. Si se viaja en crucero, se puede llegar directamente desde otras ciudades como Barcelona, Cádiz o incluso desde América en travesías transatlánticas.

El Puerto de Lisboa se encuentra cerca del centro, a unos pasos del barrio de Alfama, lo cual permite un acceso rápido a los principales atractivos turísticos.
Dónde dormir el Lisboa
Elegir donde dormir en Lisboa es tan importante como elegir qué ver. La ciudad está hecha de barrios con personalidad propia: unos bohemios, otros señoriales, algunos tranquilos y otros que no duermen nunca.
A continuación, explicamos las mejores zonas para alojarse según lo que se busque, con sus ventajas, desventajas y ambiente.
Baixa y Rossio: Corazón histórico, ideal para primerizos
Esta es la zona más céntrica y monumental de Lisboa. Aquí se está a pasos de la Plaza del Comercio, del Elevador de Santa Justa y la Rua Augusta. Perfecta para recorrer la ciudad a pie o moverse en tranvía. Ideal para quienes visitan la ciudad por primera vez y quieran estar en el centro de todo.

- Ventajas: Ubicación excelente, mucha oferta de restaurantes y tiendas.
- Desventajas: Zona muy turística, puede ser ruidosa por la noche
Recomendaciones:
- Hotel Portugal: Elegante, céntrico y bien valorado.
- Lisboa Pessoa Hotel: Con vistas al castillo y spa incluido.
Chiado y Bairro Alto
Chiado es un barrio chic, con librerías históricas, teatros y cafés con historia. Bairro Alto, justo al lado, cobra vida por las noches con bares, música y un ambiente joven y animado. Ideal para viajeros jóvenes, amantes del arte, la música y la noche.
- Ventajas: Zona viva, con encanto cultural y mucha vida nocturna.
- Desventajas: Puede ser ruidosa de noche (especialmente Bairro Alto).
Recomendaciones:
- Dear Lisbon- Charming House: Mezcla perfecta entre encanto y modernidad.
- The Lumiares Hotel & Spa: Elegante y con rooftop con vistas espectaculares.
Alfama: el alma antigua de Lisboa
Calles empedradas, miradores con vistas al Tajo, casas con ropas colgando y música de fado flotando en el aire. Alfama es un barrio lleno de alma, historia y autenticidad.
- Ventajas: Mucho carácter, vistas increíbles, ambiente tradicional.
- Desventajas: Muchas cuestas y calles empinadas ,menos transporte público directo.

Recomendaciones:
- Memmo Alfama Hotel: Boutique con vistas al río.
- Santiago de Alfama- Boutique Hotel: Una joya escondida con mucho encanto.
Avenida da Liberdade: lujo, elegancia y tranquilidad
Es la gran avenida arbolada de Lisboa, con tiendas de lujo y hoteles de alto nivel. Una zona más moderna y tranquila, pero aún céntrica. Ideal para parejas, viajeros de negocios o quienes buscan comodidad y tranquilidad.
- Ventajas: Hoteles de calidad, zona elegante, bien comunicada.
- Desventajas: Menos ambiente tradicional o nocturno.
Recomendaciones:
- Tivoli Avenida Liberdade: Un clásico de cinco estrellas.
- Sofitel Lisbon Liberdade: Sofisticación francesa en el corazón de Lisboa.
Cais do Sodré: joven, moderna y junto al río
Esta antigua zona portuaria se ha transformado en un epicentro de moda, música y gastronomía. Aquí está el famoso Time Out Market, clubs como Musicbox, y vistas preciosas al atardecer. Ideal para foodies, viajeros creativos y amantes de la vida urbana.
- Ventajas: Ambiente moderno, buena gastronomía, conexión con ferris y trenes.
- Desventajas: Zona muy animada, no ideal si se busca descanso total.
Recomendaciones:
- LX Boutique Hotel: Colorido, bien ubicado y con estilo.
- Ribeira Tajo Boutique Guesthouse: Pequeño, acogedor y con carácter.
Parque das Nações: futurismo frente a río
Al noroeste de la ciudad, esta zona moderna fue renovada para la Expo´98. Ofrece arquitectura contemporánea, espacios amplios, paseos junto al río y una experiencia más relajada. Ideal para familias, viajeros con vuelo temprano o amantes de la arquitectura moderna.

- Ventajas: Tranquilidad, espacios verdes, cercanía al aeropuerto.
- Desventajas: Alejado del centro histórico.
Recomendaciones:
- Myrial by Sana Hotels: Vistas espectaculares sobre el Tajo.
- Meliá Lisboa Oriente: Funcional y bien conectado.
Cómo moverse por Lisboa
Lisboa, con sus colinas, miradores y barrios históricos, es una ciudad que invita tanto a perderse caminando como a aprovechar su red de transportes. La capital portuguesa combina tradición y modernidad: desde los icónicos tranvías amarillos que recorren las calles empinadas, hasta un metro eficiente y económico, pasando por ferris que cruzan el río Tajo.
A continuación explicamos las opciones para moverse por Lisboa, con consejos para ahorrar, evitar contratiempos y disfrutar al máximo de la visita.
1 – CAMINAR: LA MEJOR FORMA DE DESCUBRIR LISBOA
Lisboa es una ciudad que se saborea andando. Gran parte de sus atractivos se concentran en zonas accesibles a pie: el Barrio Alto, la Baixa, Alfama, Chiado o Belém.
Eso si, hay que tener en cuenta que Lisboa es conocida como la ciudad de las siete colinas, así que hay que prepararse para cuestas, escaleras y calles adoquinadas.
Consejo: Hay que llevar calzado cómodo y si se visita en verano, agua y sombrero. A veces, caminar es más rápido que esperar un tranvía lleno.
2 – METRO DE LISBOA
El metro es el transporte más práctico y rápido para moverse largas distancias. Conecta el centro con la estación de tren, el aeropuerto y muchos barrios residenciales.
- Líneas: 4 (Azul, Amarilla, Verde y Roja).
- Horario: De 06:30 a 01:00.
- Precio: Billete sencillo desde 1,80 €.
- Tarjeta Viva Viagem: Una tarjeta recargable (0,5 €) que se usa en metro, tranvías, autobuses, ferris y algunos trenes.

Lo mejor: La línea roja conecta directamente con el aeropuerto, lo que facilita mucho la llegada.
3 – TRANVÍAS HISTÓRICOS
El símbolo por excelencia de Lisboa son su tranvías históricos amarillos, especialmente el tranvía 28, que recorre los barrios más pintorescos: Graça, Alfama, Baixa y Estrela.

- Precio: 3 € por trayecto si compras a bordo, pero mucho más barato con la tarjeta Viva Viagem.
- Tranvía 15E: Conecta el centro con Belém, ideal para visitar el Monasterio de los Jerónimos o la Torre de Belém.

Consejo viajero: Suelen ir llenos, sobre todo en temporada alta. Si se quieren evitar aglomeraciones, hay que subirse en las primeras paradas (Martim Moniz para el 28, Praça de Figueroa para el 15).
4 – ELEVADORES Y FUNICULARES
Lisboa ha sabido convertir su topografía en parte de su encanto. Para salvar las cuestas más empinadas, existen elevadores históricos, hoy considerados monumentos nacionales:
- Elevador de Gloria: Une Restauradores con el Barrio Alto. Lamentablemente el 3 septiembre del 2025 este funicular sufrió un accidente donde murieron varias personas.
- Elevador de Bica: Conecta Cais do Sodré con el Bairro Alto, famoso por sus vistas.
- Elevador de Lavra: El más antiguo, inaugurado en 1884.
- Elevador de Santa Justa: Ascensor vertical de estilo neogótico que conecta la Baixa con el Chiado.
Todos forman parte del sistema Carris, por lo que funcionan con la misma tarjeta Viva Viagem.
5 – AUTOBUSES URBANOS
Los autobuses de Carris cubren las zonas donde no llega el metro o el tranvía. Son especialmente útiles para moverse de noche, ya que existen líneas nocturnas cuando el metro ya está cerrado.

- Precio: 2€ aprox. si se compra al conductor, más barato con la Viva viagem.
- Consejo: Para distancias largas, suelen ser más rápidos y cómodos que el tranvía.
6 – TRENES SUBURBANOS
Desde Lisboa es posible hacer excursiones a sitios cercanos usando la red de trenes:
- Cascais: Desde Cascais do Sodré, ideal para playa y paseo marítimo.
- Sintra: Desde Rossio, imprescindible para visitar esta preciosa villa con palacios y castillos.
- Estoril: En la misma línea que Cascais, famosa por su casino.
Todos estos trenes aceptan la tarjeta Viva Viagem.
7 – FERRIS POR EL TAJO
Otra experiencia única es cruzar el río Tajo en ferry. Es una manera barata y diferente de disfrutar de las vistas de Lisboa desde el agua.

Principales rutas:
- Cais do Sodré hacía Cacilhas: Ideal para cenar pescado con vistas a Lisboa.
- Terreiro do Paço a Barreiro.
Es una forma encantadora de terminar el día viendo el atardecer sobre la ciudad.
8 – TAXIS, APLICACIONES DE TRANSPORTE Y TUK-TUKS
Taxis: Son más baratos que en otras capitales europeas. La bajada de bandera ronda los 3,5 €.
Apps: Uber, Bolt y Free Now funcionan muy bien y suelen ser más cómodas que parar un taxi en la calle.
Tuk-tuks: No son un medio de transporte tradicional de Lisboa, pero se están poniendo de moda para hacer tours por la ciudad. Desde abril de 2025, están prohibidos en 337 calles del casco antiguo. Son ideales para sortear colinas sin agotarse caminando. Además, permiten accedes a rincones difíciles donde otros vehículos no pueden llegar. Eco Tuk Tours, Tuk On Me, Buendía Tours, son algunas de las empresas que ofrecen este servicio.

9 – BICICLETAS Y PATINETES
Lisboa está mejorando su red de carriles bici, sobre todo a lo largo del Tajo. Existen servicios de alquiler de bicicletas y patinetes eléctricos con apps como Lime, Bird o Gira.
Lo más recomendable es usarlos en zonas planas como Belém o el Parque de las Naciones. En Alfama o Bairro Alto..¡ prepárate para sudar!.
10 – LISBOA CARD: LA OPCIÓN TURÍSTICA MÁS BARATA
La Lisboa Card incluye transporte ilimitado en metro, autobuses, tranvías y trenes a Sintra y Cascais, además de entrada gratuita a muchos monumentos.
- Precios: Desde 22 € (24 horas) hasta 46 € (72 horas).
- Ideal: Si se planea moverse mucho en transporte público y visitar monumentos o museos.
Qué ver en Lisboa: guía completa por barrios
Lisboa es una ciudad llena de historia, color y alma. Construida sobre siete colinas y bañada por la luz de río Tajo, Lisboa enamora a cada paso con sus calles empedradas, tranvías antiguos, miradores de postal y barrios con carácter propio.
Para disfrutarla a fondo, nada mejor que explorarla por zonas. A continuación explicamos qué ver en Lisboa, barrio por barrio, para organizar la visita con calma y no perderse nada.
Alfama
Alfama es el barrio más antiguo y uno de los más auténticos de Lisboa. Es un laberinto de calles estrechas, casas de colores y ropa tendida. Aquí nación el fado, y aún se respira el espíritu de otros tiempos.
Son varios los sitios interesantes para visitar.
Castillo de San Jorge
Impresionante fortaleza con vistas panorámicas sobre Lisboa y el Tajo. Domina la ciudad desde los alto de la colina más alta del centro histórico, siendo uno de los lugares más icónicos de Lisboa. Su origen se remonta al siglo XI, cuando fue construido por los moros como fortaleza defensiva. Tras la conquista cristiana en 1147, el castillo pasó a ser residencia real durante varios siglos.

Hoy en día es un lugar fascinante para recorrer sus murallas, torres y patios con árboles centenarios. En el interior hay un pequeño museo arqueológico y restos de antiguas construcciones islámicas.
Precio:
- Adultos: 15 € – Jóvenes entre 13 y 15 años: 7,5 € – Mayores de 65 años: 12.5 € – Menores de 12 años: gratis. Precios especiales para determinados colectivos.
- Visitas guiadas: El precio no está incluido en la entrada. Preguntar disponibilidad en la taquilla.
Horario:
- Horario de verano (Marzo – Octubre): Abierto todos los días de 09:00 a 21:00 horas, con la última entrada media hora antes del cierro.
- Horario de invierno (Nov – Feb): Abierto todos los días de 09:00 a 18:00 horas,con la última entrada hasta las 17:30 horas.

Mirador de Santa Luzía
Uno de los más románticos, ideal para fotos, con vistas espectaculares del Tajo y de los tejados rojizos del casco antiguo. Su terraza decorada con azulejos tradicionales y enredaderas lo convierten en un lugar perfecto para descansar, tomar fotos y disfrutar un poco del ambiente lisboeta.

Sé de Lisboa (Catedral de Lisboa)
La catedral de la ciudad, austera y medieval. Es la más antigua y emblemática de la ciudad. Fue construida en el siglos XII, poco después de la conquiste de Lisboa por los cristianos en 1147, sobre las ruinas de una antigua mezquita. Su aspecto sobrio y fortificado refleja el estilo románico, aunque a lo largo de los siglos ha incorporado elementos góticos y barrocos debido a las sucesivas restauraciones tras varios terremotos.

En su interior destaca el claustro, donde se pueden ver restos arqueológicos romanos y musulmanes, así como su capilla mayor y las reliquias de San Vicente, patrón de Lisboa.





Horario turístico:
- Octubre a marzo: Lunes a sábado: 10 a 18 h.
- Abril a Septiembre: Lunes a Sábado: 9:30 a 19:00 horas
- Domingos y días festivos: Cerrado. (Navidad y Año Nuevo: Cerrado).
Precio de la entrada:
- Entrada para adultos: 7 euros.
- Entrada para niños de 7 a 12 años: 5 euros.
- Entrada para niños hasta 6 años: gratis.
- Visitas en grupo: Envíe un correo electrónico a info@sedelisboa.pt
Panteón Nacional de Lisboa
Otra de las visitas que hicimos en Alfama fue la de conocer el Panteón Nacional. No solo es un monumento arquitectónico precioso, sino también un santuario de memoria colectiva. Aquí reposan alguna de las figuras más destacadas de la historia y cultura portuguesa, lo que lo convierte en un lugar imprescindible para quienes quieren conocer el alma de Portugal.
El Panteón ocupa el edificio de la antigua Iglesia de Santa Engracia, cuya construcción comenzó en 1681. Las obras fueron interminables, ya que concluyeron en 1966, cuando se completó el edificio y se le dio la función actual como panteón. La lentitud de la construcción se debió a varios motivos: cambios en los planos, problemas de financiación, el terremoto de 1755 y las vicisitudes políticas de Portugal alargaron el proceso.

El edificio impresiona por su planta en cruz griega, coronada por una cúpula blanca que se ha convertido en uno de los puntos reconocibles del horizonte lisboeta.
En su interior, destacan los suelos de mármol policromado que forman intrincados mosaicos, y la amplitud del espacio central, que invita a levantar la vista hacia la cúpula. Esta cúpula es accesible y ofrece una de las mejores vistas panorámicas de Lisboa, abarcando el estuario del Tajo, los tejados rojizos de Alfama y, a veces, hasta la otra orilla del río.

El Panteón Nacional alberga las tumbas y cenotafios de personalidades que marcaron la historia de Portugal. Entre ellas destacan: Amalía Rodriguez (mítica cantante de fado), Humberto Delgado (general opositor a la dictadura de Salazar), Manuel de Arriaga (primer presidente de la República portuguesa), Sofía de Mello Breyner Andresen (poetisa), o Eusébio da Silva Ferreira (futbolista).
Además, hay cenotafios dedicaos a héroes de la navegación como Vasco de Gama, Henrique el Navegante y Pedro Álvarez Cabral, aunque sus restos reposen en otros lugares.


- Ubicación: Campo de Santa Clara. Alfama.
- Cómo llegar:
- Metro: Santa Apolónia (linha azul).
- Tren: Línea Azambuja (Estación Santa Apolónia).
- Tranvía: 28 (San Vicente).
- Autobuses urbanos: 712, 728, 734, 735, 704, 745, 759, 781, 782.
- Horario:
- Horario de verano (abril a septiembre): De martes a domingo de 10:00 a 18:00 horas.
- Horario de invierno (octubre a marzo): De martes a domingo, de 10:00 a 17:00 horas.
- Precio:
- Adultos: 10 €.
- Estudiantes y mayores de 65 años: 5€.
- Niños de 0-12 años y otras exenciones (consultar en página web): GRATIS.
- Tarjeta Lisboa Card: GRATIS.
Museo del Fado
Este museo no podía estar en otro lugar mejor que en este tradicional barrio. El Museo del Fado está dedicado al alma musical de Lisboa: el fado. Este género melancólico y profundamente emocional, reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es una parte fundamental de la identidad portuguesa.
El museo ofrece un recorrido interactivo por la historia del fado, desde sus orígenes en las tabernas del siglo XIX hasta su proyección internacional. Entre sus colecciones, encontramos instrumentos, fotografías, trajes, grabaciones y testimonios de grandes figuras como Amália Rodrigues. También tiene una sala de escucha y proyecciones que permiten vivir el fado con todos los sentidos.

- Horario: De martes a domingo, de 10:00 a 18:00 horas.
- Precio:
- Adultos: 5 €.
- Mayores de 65 años: 4,30 €.
- Jóvenes de 13 a 25 años: 2,50 €.
- Tarjeta Lisboa Card: 2 €.
- Niños 0 a 12 años: GRATIS.
- Dirección: Largo do Chafariz de Dentro 1, 1100-139, Lisboa.
- Cómo llegar:
- Autobús: nº 728, 735, 759 y 794.
- Metro: linha Azul (Santa Apolónia).
- Tren: estación de Santa Apolónia.
Calles y escaleras
Es el barrio perfecto para perderse por sus callejones y dejarse sorprender.



Baixa y Rossio
El barrio de Baixa, junto con la plaza de Rossio, forma el auténtico centro de Lisboa: ordenado, luminoso y lleno de vida. Es la zona más planificada de la ciudad, reconstruida tras el devastador terremoto de 1755 por el marqués de Pomba, quién diseñó una retícula de calles rectas con elegantes edificios neoclásicos, ideales para pasear.
Este barrio es ideal para empezar a descubrir Lisboa, ya que desde aquí se puede llegar fácilmente a otras zonas como Alfama, Chiado o Bairro Alto. Además, es una de las áreas con mejor oferta de transporte, alojamiento y transporte.
Praça do Comércio
La Praça do Comércio es una de las plazas más impresionantes de Lisboa y un verdadero símbolo de la ciudad. Abierta directamente al río Tajo, fue durante siglos la gran puerta de entrada marítima de la capital portuguesa. Aquí desembarcaron comerciantes, embajadores y viajeros, recibiendo la primera imagen majestuosa de Lisboa.

Tras el terremoto de 1755, la plaza fue reconstruida como parte de un ambicioso plan. Su diseño, elegante y simétrico, rodeado por edificios de fachadas amarillas con soportales y coronada por el imponente Arco da Rua Augusta, refleja la reconstrucción y el renacer de la ciudad.
En el centro de la plaza se alza la estatua ecuestre de José I, el rey bajo cuyo reinado se llevó a cabo la reconstrucció. Hoy, la Plaça do Comércio es un lugar vibrante, perfecto para pasear junto al río, sentarse en una terraza o simplemente disfrutar de su atmósfera abierta y luminosa.

Desde aquí, se puede iniciar un recorrido por el barrio de Baixa o cruzar el arco para adentrarse en la animada Rua Augusta. También es el lugar perfecto para ver el atardecer sobre el Tajo o para tomar un barco desde el cercano muelle fluvial.

Nosotros nos alojamos a escasos metros de esta plaza, así que paseamos por ella en varias ocasiones.
Rua Augusta
Esta calle es la más emblemática de la Baixa y uno de los lugares más animados y fotografiados de Lisboa. Peatonal, elegante y llena de vida, conecta la majestuosa Praça do Comércio con la Praça do Rossio, atravesando el corazón del centro histórico de la ciudad.
Flanqueada por edificios de arquitectura neoclásica, esta calle está repleta de tiendas, cafeterías con terrazas, artistas callejeros, músicos y vendedores ambulantes. Es perfecta para pasear de manera relajada, hacer compras o simplemente sentarse a observar el ir y venir de lisboetas y turistas.

Al comienzo de la calle se alza el imponente Arco da Rua Augusta, que marca la entrada triunfal de la Praça do Comércio. A lo largo de la calle, encontramos suelos de calçada portuguesa ( mosaico blanco y negro típico), cafeterías históricas, boutiques modernas y conexiones con otras calles comerciales como Rua da Prata y Rua do Ouro.


Como anécdota, por las noches, a pesar de la presencia policial, nos ofrecieron droga todas las veces que pasamos por allí.
Elevador de Santa Justa
Una de nuestras primeras visitas fue al Elevador de Santa Justa. Inaugurado en 1902, es una de las estructuras más singulares y fotogénicas de Lisboa. Esta ascensor de hierro forjado con decoración neogótica conecta la rua de santa justa en el distrito de Baixa con la plaza do Carmo, en el distrito de Bairro Alto, salvando un desnivel de 45 metros.

Su interior conserva el encanto de principios del siglo XX, con cabinas de madera pulida y detalles de latón. El viaje, aunque breve, es una experiencia que combina historia y vistas espectaculares.

En la cima del elevador está una pasarela de hierro que te comunica a la calle y en la misma funciona un café y vistas de 360 grados sobre la ciudad. Si se va sin prisas es recomendable acceder a la terraza-mirador, desde donde se obtiene una panorámica privilegiada de la Baixa, el Castillo de San Jorge, el río Tajo y los tejados lisboetas.


Más que un medio de transporte, el Elevador de Santa Justa es un icono arquitectónico y turístico, perfecto para quieren disfrutar de Lisboa desde las alturas.
- Horario:
- Horario de invierno (noviembre a abril): De 07:30 a 21:00 horas.
- Horario de verano (mayo a octubre): de 07:30 a 23 horas.
- Mirador de Santa Justa: Todos los días de 09:00 a 21:00 horas.
- Precio:
- El elevador es parte del sistema de transporte público de Carris (RUTA 54E), que es la empresa de transportes de Lisboa. Si se tiene la Lisboa Card, es gratis.
- Billete ida/vuelta: 5.3 euros.
- Información: A la terraza-mirador actualmente no se puede acceder, debido a que está cerrado por obras de restauración.
Praça de Rossio
La Plaza de Rossio, oficialmente llamada Praça Dom Pedro IV, es uno de los lugares más animados de la ciudad. Durante siglos ha sido punto de encuentro para lisboetas y escenario de mercados, celebraciones y actos públicos.


En el centro se alza la estatua de Dom Pedro IV, primer emperador de Brasil y rey de Portugal, rodeado por dos fuentes de bronce con figuras mitológicas.
Su pavimento ondulado en blanco y negro, realizado con la típica calçada portuguesa, crea un efecto visual único que se ha convertido en seña de identidad de la plaza.
En uno de los extremos está el Teatro Nacional Dona María II, de fachada neoclásica, mientras que alrededor abundan cafeterías históricas como el Café Nicola, perfecto para disfrutar del ambiente.


Rossio es también un importante nudo de transporte, con la cercana estación de Rossio, desde donde salen los trenes hacia Sintra, y calles comerciales que conectan con otras partes del centro.
Estación de Rossio
Una joya arquitectónica del siglo XIX, con una preciosa fachada neomanuelina. Desde aquí salen trenes a Sintra, así que aprovechamos el día que fuimos para verla.

Chiado y Bairro Alto: arte, literatura y vida nocturna
Chiado es el barrio de los poeta y cafés históricos; Bairro Alto, el barrio bohemio y de fiesta.
Iglesia de San Roque
Esta iglesia es uno de los templos más sorprendentes de Lisboa. Construida en el siglo XVI por la Compañía de Jesús, fue una de las primeras iglesias jesuitas del mundo y destaca por su sobria fachada, que contrasta con el lujo y la riqueza decorativa de su interior.
En el interior, cada capilla es una obra maestra, especialmente la Capilla de San Juan Bautista, considerada una de las más caras jamás construida. Fue realizada en Roma con mármoles, piedras preciosas y mosaicos, desmontada y enviada a Lisboa en el siglo XVIII. También llaman la atención los techos pintados, el altar mayor y los retablos dorados de estilo barroco.

Junto a la iglesia está el Museo de San Roque, que conserva arte sacro, vestimentas litúrgicas y reliquias históricas.
Mirador de São Pedro de Alcántara
Este mirador es otro de los más populares y fotogénicos de la ciudad. Se encuentra frente a la estación superior del Elevador de Glória, y ofrece una vista espectacular del centro histórico, con el Castillo de San Jorge dominado la colina opuesta y el río Tajo al fondo.

Este mirador se organiza en dos niveles ajardinados, adornados con fuentes, estatuas y bancos, que invitan a sentarse y contemplar el paisaje. Es un lugar perfecto, tanto de día como de noche, para apreciar los detalles arquitectónicos de Lisboa, como al atardecer, cuando la luz dorada tiñe los tejados de la ciudad.
En los alrededores hay varios cafés, bares y terrazas que lo convierten en un punto de encuentro perfecto para terminar o empezar a recorrer el Bairro Alto.
Café A Brasileira
Este café del barrio de Chiado, es uno de los cafés más icónicos y con más historia de Lisboa. Se fundó en 1905 como una tienda para vender café de Brasil, pero pronto se convirtió en un elegante punto de encuentro para intelectuales, artistas y escritores de la época.
Entre sus clientes más célebres estuvo el poeta Fernando Pessoa, cuya estatua de bronce, sentada en una de las mesas de la terraza, es uno de los lugares más fotografiados de Lisboa. Su interior conserva el encanto de principios del siglo XX, con techos altos, lámparas de arña, espejos y decoración de estilo art nouveau.
Vida nocturna en Bairro Alto
Para los que busquen vida nocturna en Lisboa, este barrio es sin duda, el mejor sitio. De día, sus calles empedradas y tranquilas esconden tiendas alternativas, cafés con encanto y pequeños restaurantes; pero al caer la noche, el barrio se transforma en un hervidero de música, risas y gente de todas partes del mundo.
Aquí hay desde bares de fado donde escuchar el alma musical de Portugal, hasta pubs modernos, coctelerías y locales con música en vivo. Lo habitual es que la gente re reuna en la calle, con la copa en la mano, charlando y disfrutando del ambiente, ya que los bares suelen ser pequeños pero muy animados. Me imagino que los vecinos no estarán muy contentos con estas “reuniones” nocturnas, sobre todo los fines de semana, cuando el bullicio se extiende hasta altas horas de la madrugada.
Es posible disfrutar de música para todos los gustos: rock, jazz, electrónica, reggae o pop comercial.
Belém: historia de los descubrimientos
Situado en la ribera occidental del Tajo, es uno de los barrios más visitados de Lisboa. A nosotros nos gustó mucho. Su nombre está inevitablemente ligado a la Era de los Descubrimientos, el periodo de esplendor marítimo portugués entre los siglos XV y XVI, cuando exploradores como Vasco de Gama, Bartolomeu Dias o Magallanes partieron desde sus muelles hacia rutas desconocidas.
Visitar Belém es como abrir un libro de historia a orillas del río, pero también es una experiencia cultural y gastronómica que combina monumentos Patrimonio de la Humanidad, museos de primer nivel y sabores que forman parte de la identidad lisboeta.
Belém también es sinónimo de sabor, gracias a los famosos Pastéis de Belém, elaborados desde 1837 siguiendo una receta secreta. Además, para los que dispongan de más tiempo, el barrio alberga el MAAT (Museo de Arte, Arquitectura y Tecnología) y el Museo Nacional de los Coches.
Hay varios monumentos imprescindibles en Belém.
Monasterio de los Jerónimos
Sin ninguna duda, este fue el lugar que más nos gustó de toda Lisboa. Es uno de los monumentos más impresionantes de todo Portugal y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.


Fue mandado construir por el rey Manuel I a comienzos del siglo XVI para conmemorar el viaje de Vasco de Gama a la India y agradecer a la Virgen de Belém la protección de los navegantes portugueses.
Su arquitectura es un espectacular ejemplo de estilo manuelino, caracterizado por una exuberante decoración esculpida en piedra con motivos náuticos, vegetales y símbolos reales. La fachada es majestuosa, pero para muchos, la gran obra maestra en el claustro, que es impresionante, de los más bonitos que hemos visto jamás. Elegante, armonioso y lleno de detalles que parecen encajar como en un encaje de piedra.






En su interior se encuentran las tumbas de figuras clave de la historia y cultura portuguesa, como Vasco de Gama y Luís de Camões.



Aparte de ser un monumento, el Monasterio de los Jerónimos es un símbolo del espíritu explorador y de la riqueza cultural que Portugal alcanzó en su época dorada.
- Ubicación: Praça do Imperio 1400- 206 Lisboa.
- Cómo llegar:
- Tranvía: línea 15.
- Autobús: Mosteiro Jerónimos, líneas 727, 28, 729, 714 y 751.
- Tren: Belem, línea de Cascáis.
- Barco: Estación Fluvial de Belém.
- Horario: De martes a domingo, de 9:30 a 17:30 (última entrada a las 17:00). Domingos y fiestas religiosas de 14:00 a 17:00 horas.
- Precio:
- Adultos: 18 euros.
- Jóvenes entre 13-24 años y mayores de 65 años: 9 euros.
- Menores de 12 años y otras exenciones (consultar): Gratis.
Torre de Belém
La Torre de Belém, también situada en la ribera del barrio del mismo nombre, es creo yo, el símbolo más reconocible de Lisboa. Patrimonio de la Humanidad pro la UNCESO, fue construida entre 1514 y 1520 bajo el reinado de Manuel I.

Su función inicial fue la de fortaleza defensiva para proteger la entrada del puerto de Lisboa y como punto de partida para las expediciones de la Era de los Descubrimientos.
Al igual que los Jerónimos, la Torre de Belém es de estilo manuelino, con detalles ornamentales inspirados en la navegación: cuerdas talladas en piedra, esferas armilares, escudos y cruces de la Orden de Cristo.
La torre cuenta con una base en forma de baluarte, que se adentra en el Tajo, y una parte superior más estilizada desde sonde se vigilaba la desembocadura del río.

Hoy en día, la Torre de Belém es un mirador privilegiado y un lugar perfecto para imaginar la Lisboa de los navegantes. Subir a lo alto permite disfrutar de vistas al río, al Monumento a los Descubrimientos y al barrio de Belém. Además, su ubicación junto al paseo fluvial la convierte en una parada imprescindible para quienes recorremos la ciudad.
- Ubicación: Jardín de la Torre de Belém.
- Cómo llegar:
- Tranvía: línea 15.
- Autobús: líneas 27, 28, 29, 43, 49, 51 y 112.
- Tren: Belem, línea de Cascáis.
- Horario: De martes a domingos de 9:30 a 17:30 horas.
- Precio:
- Adultos: 15 €.
- Mayores de 65 años y jóvenes de 13 a 24 años: 50% de descuento.
- Menores de 12 años: entrada gratuita.
- Entrada gratuita con Lisboa Card.
Monumento a los Descubrimientos
Este es otro de los emblemas de Lisboa. El monolito de piedra, con forma de carabela, se levantó en 1960 para conmemorar el 500 aniversario de la muerte del infante Enrique el Navegante y rinde homenaje a los exploradores, navegantes, cartógrafos, artistas y reyes que protagonizaron la Era de los Descubrimientos.
Con forma de carabela estilizada que se adentra en el río Tajo, la escultura mide 52 metros de altura y muestra en sus laterales a más de 30 figuras históricas, encabezadas por Enrique el Navegante sosteniendo una carabela. Entre ellas se encuentran Vasco de Gama, Fernando de Magallanes y Luís de Camões.

En su base, el suelo está decorado con una enorme rosa de los vientos y un mapamundi de mármol, regalo de Sudáfrica, que representa las rutas marítimas de Portugal en los siglos XV y XVI.

Subir al mirador es una experiencia recomendable, ya que hay unas vistas preciosas del río, la Torre de Belém y el Monasterio de los Jerónimos.
Este monumento no es solo una obra imponente, sino también un recordatorio del papel que Lisboa y Portugal jugaron en la exploración y el contacto entre continentes.
- Ubicación: Avenida Brasilia 1400-038 Lisboa.
- Cómo llegar:
- Estación de tren de Belém.
- Línea de tranvía: 15.
- Autobús: 714 – 727 – 728 – 729 – 751.
- Pasaje subterráneo: junto al CCB.
- Horario:
- Octubre a febrero: Todos los días de 10:00 a 18:00 horas (última entrada 17:30 horas)
- De marzo a septiembre : Todos los días de 10:00 a 19:00 horas (última entrada 18:30 horas).
- Precio entrada completa exposición + mirador:
- Adultos: 10 €.
- Jóvenes de 13-24 años: 5€.
- Mayores de 65 años y personas con movilidad reducida: 8,5 €.
- Lisboa Card: 8,3 €.
- Menores de 12 años: Gratis.
Graça y Mouraria: miradores, arte urbano y multiculturalidad
Graça y Mouraria están junto a Alfama, pero tienen su propia identidad. En Graça predominan los miradores y en Mouraria la mezcla de cultura y arte urbano.
Mirador da Senhora do Monte
Este mirador es uno de los puntos más espectaculares para ver Lisboa desde las alturas. Está menos concurrido que otros miradores de la ciudad, conservando un ambiente tranquilo y romántico, ideal para los que buscan disfrutar de la capital portuguesa sin prisas.
Desde aquí hay una de las vistas más completas de Lisboa : el Castillo de San Jorge en primer plano, los tejados rojizos de Alfama, la Baixa perfectamente trazada y, al fondo, el río Tajo con el puente 25 de abril. Es especialmente popular al atardecer, cuando la luz dorada convierte la ciudad en una postal preciosa.
El mirador está junto a la pequeña ermita de Nossa Senhora do Monte, lugar de devoción local, y rodeado de bancos y zonas ajardinadas que invitan a descansar tras la subida.
MIrador de Graça
Oficialmente se llama Sophia de Mello Breyner Andresen, en honor a la poetisa, y es otro de los miradores de Lisboa. Situado en la colina de Graça, muy cerca del Castillo de San Jorge, ofrece vistas privilegiadas de la ciudad, con la Baixa, el barrio de Alfama, el río Tajo y el puente 25 Abril en el horizonte.
Combina a la perfección panorámicas impresionantes con un ambiente auténtico y relajado. Su gran terraza arbolada, presidida por una iglesia y un pequeño kiosco con terraza, es un lugar perfecto para sentarse a tomar un café o una cerveza mientras se contempla como la ciudad cambia de colores con la luz del día.

El atardecer es uno de los mejores momentos para visitarlo ya que la silueta de Lisboa se tiñe de tonos dorados y rosados, y tanto locales como viajeros se reúnen para disfrutar del espectáculo.
Escaleras de la Rua dos Remédios y arte urbano
Este rincón está cargado de vida y autenticidad. Esta calle escalonada, que conecta diferentes niveles del barrio, conserva el aire popular y la esencia de la Lisboa más tradicional.
Caminar por sus escalones es adentrarse en un ambiente bohemio: fachadas coloridas, ropa tendida en los balcones, murales artísticos y el murmullo de guitarras de fado que a menudo escapa de bares y casa de música. Nos dijeron que durante las fiestas de junio, las escaleras se transforman en un hervidero de alegría, con puestos de comida, luces y vecinos celebrando hasta la madrugada.

También es una zona de encuentro cultural, donde convive la Lisboa antigua con propuestas modernas de bares y cefés alternativos. Subir y bajas sus escaleras es vivir el pulso real del barrio más antiguo de la ciudad.
Iglesia y convento de Graça
En lo alto de la colina de Graça, muy cerca del famoso mirador, se alza la Iglesia y Convento de Graça, uno de los conjuntos religiosos más antiguos e importantes de Lisboa. Fundado en el siglo XIII por la Orden de San Agustín, fue reconstruido tras el terremoto de 1755, combinando elementos góticos, manieristas y barrocos.

La Iglesia destaca por su interior elegante, donde se conservan retablos dorados, azulejos tradicionales y el impresionante túmulo de Dom Alfonso de Albuquerque, uno de los grandes navegantes de Portugal. El convento, hoy convertido en espacio cultural y sede de exposiciones, mantiene su atmósfera histórica y su claustro invita a un paseo tranquilo.
Uno de sus mayores atractivos es el entorno: desde la explanada del convento se accede al Mirador de Graça, uno de los más populares, por lo que se puede aprovechar la visita para ver los dos sitios.
Mouraria
Este barrio, situado a los pies del Castillo de San Jorge, es uno de los más auténticos y con más historia de Lisboa. Su nombre proviene de la comunidad musulmana que permaneció aquí tras la reconquista cristiana en el siglo XII, y desde entonces se ha mantenido como un espacio de convivencia cultural.
Con calles estrechas, fachadas coloridas y ambiente popular, Mouraria es considerado la cuna del fado, ya que aquí vivió María Severa, la primera gran fadista de Portugal. Hoy, el barrio sigue impregnado de música: tabernas y casas de fado tradicional se mezclan con murales que homenajean a cantantes y guitarristas.

Además de su legado cultural, Mouraria destaca por ser un barrio multicultural, donde conviven comunidades de todo el mundo. Sus tiendas, restaurantes y pequeños mercados reflejan esta diversidad, convirtiéndolo en un lugar vibrante y lleno de vida.
Ideal para quienes quieren conocer una Lisboa alejada de los circuitos turísticos, y donde la historia y la modernidad conviven en armonía.
Parque de las Naciones : la Lisboa moderna
Esta es la zona nueva de Lisboa, construida para la Expo 98. Aquí cambia el paisaje: arquitectura contemporánea, amplios espacios abiertos y vistas al río.
Oceanário de Lisboa
Para los que dispongan de mucho tiempo o viajen con niños, visitar el Oceanográfico es una buena opción. Se inauguró en 1998 con motivo de la Expo, siendo uno de los más grandes de Europa.
Su arquitectura parece flotar sobre el agua y tiene un impresionante tanque central de 5 millones de litros, donde tiburones, rayas, atunes y bancos de peces conviven en armonía.
A su alrededor se recrean cuatro ecosistemas: el Atlántico Norte con frailecillos, la Antártida con pingüinos, el Pacífico templado con simpáticas nutrias y el Índico tropical con arrecifes llenos de color.

Más que un acuario, el Oceanário es un centro de educación y conservación marina que fascina tanto a niños como a adultos.
- Información sobre cómo llegar, precios y horarios, en su página web.
- Precios billete conjunto Telecabina + Oceanário de Lisboa (ida/vuelta):
- Niños hasta 2 años: Gratis.
- Niños de 3 a 12 años: 21,50.
- Adulto: 33,90€.
- Mayores de 65 años: 25,30€.
Teleférico
Ideal para disfrutar la ciudad desde otra perspectiva. El recorrido, de poco más de un kilómetro, conecta la Torre Vasco de Gama con el Oceanário, ofrece vistas espectaculares del río, el puente y la arquitectura contemporánea de la zona.
Esta instalación está dotada de 40 cabinas con una capacidad de 8 personas cada una.

El viaje dura apenas unos minutos (entre 8 y 12) , pero es suficiente para admirar Lisboa desde las alturas y tomar fotografías inolvidables. Una atracción sencilla, tranquila y muy recomendable para combinar con la visita al Oceanário un paseo por el paseo fluvial.
- Ubicación: Passeio das Tágides, Parque das Nações, 1990-280, Lisboa.
- Precio:
- Adultos: Billete de ida: 7,5 € – Billete de ida/vuelta: 9,5 €.
- Niños (entre 3-12 años): Billete de ida : 5,5 € – Billete ida/vuelta: 6,5 €.
- Precios billete conjunto Telecabina + Oceanário de Lisboa (ida/vuelta):
- Niños hasta 2 años: Gratis.
- Niños de 3 a 12 años: 21,50.
- Adulto: 33,90€.
- Mayores de 65 años: 25,30€.
- Horario: Consultar página oficial, ya que cambia según época del año.
Puente Vasco de Gama
Este puente es una de las obras de ingeniería más impresionantes de Portugal y un símbolo de la Lisboa moderna. También inaugurado en 1998, atraviesa el estuario del Tajo con una longitud de 17,2 km, lo que le convierte en el puente más largo de Europa.

Su elegante diseño combina funcionalidad y estética: parece flotar sobre el río y se integra con el paisaje natural de los alrededores. Desde sus accesos hay vistas espectaculares del Tajo, sobre todo al amanecer o anochecer.
Pabellón del Conocimiento
El Pabellón del Conocimiento es uno de los espacios más dinámicos y divertidos del Parque de las Naciones. Inaugurado durante la Expo del 98, hoy funciona como un moderno museo de la ciencia y la tecnología, pensado para todas las edades.
Aquí la ciencia se vive de forma interactiva: experimentos, simuladores, exposiciones temporales y actividades que permiten aprender jugando. Los peques de la casa pueden descubrir como funciona el cuerpo humano, las energías renovables o la robótica, mientras los adultos disfrutan de un recorrido didáctico y sorprendente.
Un plan perfecto para familias, pero también para cualquier viajero curioso que quiera conocer la faceta más innovadora de Lisboa.
Centro Comercial Vasco de Gama
Frente al Oceanário y junto al teleférico, se encuentra este centro comercial, uno de los más modernos y visitados de Lisboa.
Con su diseño luminosos y contemporáneo, alberga más de un centenar de tiendas de moda, electrónica y complementos, además de un gran supermercado, cines y un variado espacio de restauración con terrazas que ofrecen vistas al río.

Lugar ideal para combinar compras, ocio y gastronomía después de recorrer la zona. Cuenta con un acceso directo al metro, lo que lo hace muy práctico para los visitantes.
Lince Ibérico
Sí, hay un lince ibérico hecho con basura en el Parque d elas Naciones de Lisboa, creado pro el artista Bordalo II.
Esta obra forma parte de una serie de esculturas urbanas que utilizan materiales reciclados para representar animales en peligro de extinción, y en este caso, un lince ibérico. La pieza busca generar conciencia sobre el consumo y la sostenibilidad. Además, hay otras esculturas de Bordalo II en Lisboa, como un chimpancé, una rana, pelícanos, una abeja, peces y un mapache.

Príncipe Real y Avenida da Liberdades: elegancia y compras
Príncipe Real es un barrio de moda, con tiendas de diseño y jardines tranquilos. La Avenida da Liberdades es el paseo más chic de la ciudad.
Jardín do Príncipe Real
Este lugar es uno de los más encantadores de toda Lisboa. Este romántico jardín del siglo XIX, invita a pasear bajo la sombra de su famoso cedro gigante de más de un siglo de vida, cuyas ramas formas una especie de cúpula natural.
El parque combina estanques, estatuas y parterres floridos con un ambiente tranquilo y bohemio. Los fines de semana suele acoger mercados de productos orgánicos y artesanía, lo que le añade un aire aún más especial.

Lugar perfecto para descansar después de recorrer la calles del barrio, disfrutar de un picnic o simplemente observar la vida local en un entorno verde y relajado.
Mercado de productos orgánicos
Cada sábado por la mañana, en el jardín que acabamos de mencionar, se organiza esta mercado. Agricultores y pequeños productores de la región ofrecen frutas, verduras, panes, quesos, miel, vinos y otros productos locales cultivados de manera sostenible.
El ambiente es relajado y cercano, perfecto para pasear entre los puestos, descubrir sabores auténticos y mezclarse con los lisboetas que hacen aquí sus compras semanales.
Más que un mercado es una experiencia que refleja la Lisboa más saludable, ecológica y comunitaria, ideal para quienes buscan conocer la ciudad desde su faceta más local.
Tiendas de diseño portugués
Lisboa se ha convertido en un escaparate del diseño portugués contemporáneo y dos de los mejores sitios para descubrirlo son el barrio de Príncipe Real y la elegante Avenida da Liberades.

En Príncipe Real, las calles están llenas de concept stores y boutiques independientes, donde predominan la moda de autor, la cerámica moderna, los objetos de decoración y piezas exclusivas creadas por diseñadores locales. Es una zona bohemia, joven y creativa, perfecta para quienes buscan artículos originales con un toque alternativo.
En Avenida da Liberdade, por su parte, combina las grandes maras internacionales con tiendas de lujo portuguesas que muestran lo mejor del diseño nacional en joyería, moda y calzado. El ambiente es más sofisticado y elegante, ideal para un paseo de compras con estilo.
Avenida da Liberdade
Esta avenida es la arteria más elegante de Lisboa, famosa por sus edificios señoriales, boutiques de lujo y hoteles de cinco estrellas. Inspirada en los grandes bulevares europeos, esta amplia avenida arbolada conecta la Plaza de los Restauradores con la Plaza Marqués de Pombal, y es ideal para pasear y admirar la arquitectura de finales del siglo XIX y principios del XX.
Como ya hemos dicho, aquí encontramos marcas internacionales y tiendas de diseño portugués, así como cafés y restaurantes sofisticados donde detenerse y disfrutar del ambiente cosmopolita. Por esta avenida también desfilan turistas y lisboetas que buscan compras exclusivas o simplemente pasear entre acacias, esculturas y monumentos, como fue en nuestro caso.
Parque Eduardo VII
Es el mayor parque del centro de Lisboa. Fue bautizado en honor al rey Eduardo VII del Reino Unido que visitó Lisboa en 1902 para reafirmar la alianza entre los dos países.
La gran vertiente empinada se extiende por 25 hectáreas. Fue abierto al principio del siglo XX como prolongación de Avenida da Liberdade. En el lado noroeste del parque se encuentra la Estufa Fria un jardín botánico con plantas exóticas, riachuelos, cascadas, palmeras, arbustos con flores y bananeras, la Estufa Quente, tiene plantas y animales de clima tropical.

Cerca de las estufas se encuentra un lago con carpas grandes y un parque infantil, con forma de galeón. En el lado este se encuentra el Pabellón de Carlos López, que recibió el nombre del vencedor de la Maratón Olímpica de 1984.
En el extremo norte se encuentra el monumento 25 de abril. A continuación, el Jardín Amalia Rodrigues, que rinde homenaje la reina portuguesa del fado.
Alcántara
Alcántara es uno de los barrios más auténticos y sorprendentes de Lisboa, ideal para los que buscan una experiencia más local y menos turística. Situado entre el río Tajo y el Parque Florestal de Monsanto, este distrito combina historia industrial, arte contemporáneo y una vibrante vida nocturna.
El nombre “Alcântara” proviene del árabe “al- qantara”, que significa “puente”, en referencia a un antigua estructura que cruzaba la ribeira en este lugar. Durante siglos, fue un área industrial clave, albergando almacenes y fábricas que hoy han sido transformados en espacios culturales y comerciales. A pesar de su modernización, Alcântara conserva su carácter auténtico y su ambiente portugués.
LX Factory
Situado bajo el puente 25 de Abril, es uno de los espacios más vibrantes y alternativos de toda la ciudad. Este complejo cultural y creativo ha transformado una antigua fábrica textil de 1846 en un hervidero de arte, gastronomía, diseño y cultura urbana.

Hoy en día, LX Factory alberga más de 50 tiendas, restaurantes, bares, estudios de arte y espacios de coworking. Cada rincón está impregnado de creatividad, desde las fachadas decoradas con arte urbano hasta los talleres de diseñadores emergentes. Es un lugar perfecto para pasear, descubrir piezas únicas, disfrutar de una deliciosa comida o simplemente empaparse del ambiente bohemio que caracteriza Lisboa.




El lugar que más ganas teníamos de ver de LX Factory era la librería Ler Devagar, una de las más bellas del mundo. Situada en una antigua imprenta, esta librería ofrece una experiencia única: estanterías que llegan hasta el techo, una bicicleta suspendida en el aire y un ambiente tranquilo donde se puede disfrutar de un buen libro y un café.

Además, el LX Factory tiene una agenda cultural dinámica, con exposiciones, conciertos, mercados y eventos que se celebran durante todo el año. Los domingos, por ejemplo, se organiza un mercado al aire libre donde podemos encontrar desde artesanía local hasta productos vintage.
- Ubicación: Rua Rodrigues de Faria 103, 1300-501 Lisboa.
- Cómo llegar: Tranvía 15 desde el centro de Lisboa o el autobús 714 o 732.
Museo de Oriente
Este museo es relativamente nuevo, ya que se inauguró en 2008, en un edificio de los años 40. Ofrece una visión profunda de las relaciones históricas entre Portugal y Asia.
Su colección permanente, se divide en dos grandes secciones:
- Presencia portuguesa en Asia: Incluye arte namban, biombos chinos y japoneses del siglo XVII, porcelanas de la Compañía de las Indias y objetos de las culturas de Timor.
- Colección Kwok On: Compuesta por más de 15000 piezas que reflejan las artes performativas y las tradiciones narrativas, religiosas y rituales de diversos países asiáticos.

Aparte de la colección permanente, este museo organiza actividades culturales como conciertos, talleres y ciclos de cine. En el quinto piso hay un restaurante con vistas al río y con oferta gastronómica asiática.
Docas de Santo Amaro
Las Docas de Santo Amaro son una de las zonas más animadas y cosmopolitas de Lisboa. Situadas debajo del imponente Puente 25 de Abril, estas antiguas instalaciones portuarias han sido transformadas en un moderno puerto deportivo y un centro vibrante de ocio.
La marina cuenta con capacidad para 178 embarcaciones. A lo largo del muelle, una fila de antiguos almacenes restaurados alberga una amplia variedad de restaurantes, bares y cafeterías con terrazas al aire libre, con preciosas vistas al Tajo y del puente. Lugar perfecto para disfrutar de una buena comida, tomar una copa o pasear mientras se contempla el anochecer.

Son un excelente punto de partida para explorar zonas cercanas como el MAAT (Museo de Arte, Arquitectura y Tecnología), y el Museo de Oriente, los dos a poca distancia a pie. Tamabién es posible realizar paseos en barco por el Tajo o alquilar bicicletas para recorrer el paseo marítimo que conecta las docas con el barrio de Belém.
Puente 25 de Abril
Este puente es otro de los grandes símbolos de Lisboa. Inaugurado en 1966, una la ciudad con Almada y, por su color rojo y diseño, recuerda al Golden Gate de San Francisco. Con más de 2 km de longitud, combina tráfico rodado y ferroviario, ofreciendo una silueta espectacular, sobre todo al atardecer.
Su nombre conmemora la Revolución de los Claveles de 1974, que devolvió la democracia a Portugal.

Capilla de Santo Amaro
En el barrio de Alcántara, también es posible visitar la capilla de Santa Amaro. Construida en el siglo XVI, destaca por su planta circular y por los azulejos de su interior, representando escenas bíblicas y la vida del santo.

Desde su explanada, hay bonitas vistas del Puente 25 de Abril y del río Tajo, lo que la convierte en una rincón especial donde historia, arte y paisaje se encuentran.
Arte urbano en Lisboa
En la ciudad de las Siete Colinas los muros nos cuentan historias, nos conmueven, incluso nos provocan. Sí, en Lisboa las paredes hablan. La capital portuguesa posee una de las escenas más vibrantes de Street Art del mundo, con artistas locales e internacionales de primer orden atraídos por una ciudad puesta al servicio de la creatividad urbana en cualquiera de sus expresiones.
Lisboa se ha transformado en un lienzo gigante para artistas urbanos, con numerosos grafitis y murales que adornan sus calles y barrios. El ayuntamiento ha impulsado proyectos de legalización que permiten a artistas nacionales e internacionales crear obras en espacios designados, lo que ha contribuido a que el arte callejero sea visto como una forma legítima de expresión artística y un atractivo turístico.
Las obras de arte se desgastan y se pintan encima. Nunca se garantiza ver en persona una obra que hayas visto en línea. ¡Pero sí que verás hermosos grafitis y murales lisboetas ! Estos son solo algunos de los que pudimos ver durante nuestra corta estancia en la capital portuguesa, repartidos por toda la ciudad. ¡Hay muchísimos más!. Algunos ya los hemos mostrado cuando hemos hablado de LX Factory.





Dicen que la tradición de esta forma de expresión artística en la calle nace como consecuencia de la Revolución de los Claveles de 1974, que acabó con casi 50 años de dictadura en Portugal, y provocó una nueva forma de expresión artística con trasfondo político.





Es tal el interés por los grafitis y murales, que incluso existen rutas para ver los mejores.
No se “salvan” ni los medios de transporte.

Otro lugar para no perderse cerca de Lisboa: Sintra
Uno de los días de nuestra estancia en Lisboa, aprovechamos para acercarnos a Sintra. Esta villa portuguesa, a apenas 30 km de Lisboa, parece sacado de un cuento de hadas.
Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, este lugar ha enamorado a poetas, artistas y viajeros de todas las épocas. Aún conserva un halo romántico y misterioso que la hace única.
Visitar Sintra es un viajes a un mundo donde la naturaleza exuberante, la arquitectura de fantasía y la historia real conviven en plena armonía. Es ideal para visitar durante un día desde la cercana capital, aunque se podría estar más tiempo para descubrir todos sus tesoros.
Hay que decir que no tuvimos mucha suerte con el tiempo.
Palacio da Pena
En lo alto de la sierra de Sintra, rodeado de frondosos bosques y muchas veces de la niebla, se alza este palacio, uno de los monumentos más espectaculares de Portugal y un icono inconfundible del romanticismo europeo. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y considerado una de las Siete Maravillas de Portugal, este castillo de fantasía es el símbolo indiscutible de Sintra.

Lo primero que nos llamó la atención, supongo que como al resto de los visitantes, es su aspecto tan “diferente”: una mezcla de estilos arquitectónicos y colores vibrantes que lo convierten en uno de los palacios más fotografiados del mundo. Amarillo, rojo y azul se combinan con torres cilíndricas, cúpulas moriscas, almenas medievales y detalles manuelinos, creando un conjunto que parece sacado de una película de animación.

Desde la terraza hay vistas preciosas de la Serra de Sintra, la costa atlántica e incluso Lisboa en días despejados. Nosotros no tuvimos esa suerte, ya que la habitual niebla hizo que la visita no fuese como esperábamos.
Enel siglo XVI existía en el lugar un monasterio dedicado a la Virgen de la Peña, habitado por monjes, pero un terremoto en 1755 lo dejó en ruinas. En el siglo XIX, el rey Fernando II de Portugal, enamorado del romanticismo y del arte, decidió transformar las ruinas en un palacio de verano para la familia real. Se inspiró en castillos bávaros, la arquitectura islámica y el estilo manuelino portugués. En 1910, tras la proclamación de la República, pasó a ser un monumento nacional y abrió sus puertas al público. Desde entonces, el Palacio de Pena ha fascinado a viajeros de todo el mundo y se ha consolidado como la gran joya de Sintra.
Varias son las cosas que llaman la atención cuando se visita el Palacio.
En primer lugar, como no, su fachada multicolor. Es la imagen más famosa del palacio. Su combinación de colores amarillos, rojos y azules, junto a las almenas medievales y torres neogóticas, crea un efecto visual único.

El Arco del Tritón es un pasaje decorado con una figura mitológica que representa la unión entre el mundo terrestre y marino. Es uno de los rincones más fotografiados.

En el interior, se conserva gran parte del mobiliario original del siglo XIX: comedores con vajillas refinadas, habitaciones privadas, la capilla, el salón árabe con su decoración oriental y la sala de música, donde se organizaban veladas para la realeza.

La Terraza de la Reina es un espectacular mirador desde el que se contempla tanto el Castelo dos Mouros como la inmensidad del paisaje atlántico. Perfecto para entender porque Sintra enamoró a poetas y artistas románticos. No podemos dar fe de ello porque había demasiada niebla, una pena.


Más allá del palacio, se extiende un parque de más de 200 hectáreas diseñado como un jardín romántico, con especies botánicas traídas de todo el mundo. Es una experiencia que complementa la visita al castillo.

- Precio: Consultar la página oficial, ya que hay varias combinaciones con otras visitas. Recomendable comprar las entradas con antelación, ya que la afluencia es muy alta, especialmente en verano.
- Horarios: De 09:30 a 17:30 horas (horario de la última entrada). Abierto todos los días menos el 1 enero y 25 diciembre.
- Cómo llegar: Lo habitual es llegar a Sintra en tren desde Lisboa. Desde la estación de tren hay autobuses (línea 434) y tuk-tuks que suben hasta la entrada. Es posible subir caminando, pero se necesita cierta condición física y más tiempo.
- Mejor momento: Madrugar, si se puede, es claves para disfrutarlo con menos gente y aprovechar la luz dorada de la mañana para las fotos.
- Duración de la visita: Entre 2 y 3 horas para recorrer el palacio y sus jardines.
Quinta da Regaleira
Otro de los sitios que más nos gustó de Sintra fue este. También declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO dentro del “Pasaje Cultural de Sintra”, no solo impresiona por su belleza, sino también por los enigmas que esconde. Sus jardines, túneles y pozos iniciáticos nos invitan a adentrarnos en un recorrido que parece sacado de una novela de misterio o una leyenda medieval.

La Quinta da Regaleira fue adquirida a finales del siglo XIX por Antonio Augusto Carvalho Monteiro, un millonario portugués con gran interés por el ocultismo, la alquimia y las órdenes esotéricas.
Para dar vida a su suelo, encargó la construcción de un palacio y jardines que reflejaran sus pasiones. El resultado fue un lugar lleno de símbolos relacionados con la masonería, los templarios, la mitología clásica, la alquimia y el esoterismo. La Quinta fue terminada en 1910, justo antes de la proclamación de la República portuguesa, y a día de hoy se conserva como uno de los espacios más singulares de Sintra.
Varios son los lugares a visitar dentro de la Quinta:
El Palácio da Regaleira, de estilo manuelino, parece un castillo gótico en miniatura, con torres, pináculos y esculturas que representan criaturas fantásticas. Su interior conserva algunas estancias decoradas con pinturas y mobiliario de época, aunque lo más llamativo está en el exterior.
La joya más conocida de la Quinta es el Pozo Iniciático. Es una torre invertida que desciende 27 metros bajo tierra a través de una escalera en espiral. Sus nueve niveles simbolizan el recorrido espiritual del alma, inspirado en la Divina Comedia de Dante. Al final del pozo, túneles secretos conectan con diferentes puntos del jardín, lo que convierte la visita en una experiencia casi mágica.


Hay otro pozo menos profundo que el anterior, el Pozo Inacabado, que nunca fue terminado. Conserva un halo de misterio que lo hace interesante.
Si se quiere pasear, hay una serie de jardines laberínticos que combinan grutas, lagos artificiales, estatuas, fuentes y capillas ocultas.


Interesante también es la Capilla de la Santísima Trinidad, una pequeña iglesia neomanuelina, ricamente decorada con frescos y símbolos esotéricos. Representa la unión entre lo religioso y lo místico que caracteriza a toda la Quinta.

Hay un sistema subterráneo de pasadizos que atraviesa la Quinta. Conectan el pozo iniciático con lagos, torres y otros rincones. Explorar estos túneles es una de las experiencias más divertidas para los que visitamos el lugar.

- Horarios:
- Enero – marzo: De 10:00 a 18:30. Última entrada a las 17:30 horas.
- Abril – septiembre: De 10:00 a 19:30 horas. Última entrada a las 17:30 horas.
- Octubre – diciembre: De 10:00 a 18:30. Última entrada a las 17:30 horas.
- Durante todo el año, el Palacio, la Capilla y los eventuales espacios de exposición cierran 30 minutos antes que el jardín.
Cerrado los días 1 de Enero, 24, 25 y 31 de Diciembre.
- Precio: Hay distintos tipos de entrada. Compra online, en la página oficial.
- Entradas: Conviene comprarlas online para no perder tiempo, sobre todo en temporada alta.
- Mejor momento: Temprano por la mañana o al final de la tarde, cuando hay menos visitantes y la luz es la mejor para la fotografía.
- Duración: Al menos dos horas, para poder disfrutar sin prisa de los jardines y túneles.
- Acceso: Está a unos 10-15 minutos andando desde el centro de Sintra, muy accesible sin necesidad de transporte público.
Castelo dos Mouros
Otro lugar interesante en Sintra es eL Castelo dos Mouros, que serpentea entre las colinas. Su silueta se recorta contra el cielo y si hay niebla, se forma una de las imágenes más icónicas de la región.
A día de hoy las ruinas están parcialmente restauradas, pero sigue ofreciendo una de las mejores vistas panorámicas de Sintra.
El Castillo fue construido en los siglos VIII-IX por los musulmanes durante la ocupación islámica de la península ibérica, como enclave defensivo que controlaba tanto la costa atlántica como las rutas hacía el interior. Tras la conquista cristiana de Lisboa (1147) y Sintra por Alfonso I de Portugal, pasó a manos portuguesas, se reforzaron las murallas y se levantó una capilla románica. Durante el siglo XV, fue perdiendo importancia militar y fue abandonado. En el siglo XIX, el rey Fernando II se encargó de restaurar parte del castillo, integrándolo en el “paisaje de ensueño” de Sintra junto al Palacio da Pena.
El gran atractivo del Castelo dos Mouros son sus murallas, que se extienden a lo largo de la cresta de la montaña, recordando a una mini versión de la muralla china.

Las torres de vigilancia permiten subir para contemplar un paisaje único: desde allí se domina el pueblo de Sintra, el Palacio da Pena, el océano Atlántico y, en días despejados, hasta Lisboa.
Hay incluso una pequeña iglesia románica en ruinas, uno de los vestigios románicos tras la conquista del castillo. En el interior del castillo pueden verse restos de antiguas viviendas, silos y cisternas que abastecían de agua a los habitantes del recinto. Excavaciones arqueológicas han descubierto vestigios musulmanes, cristianos y medievales.

El Castelo dos Mouros está rodeado de bosques de robles, pinos y helechos, lo que le da un aire precioso. La vegetación cubre en parte las murallas, mezclando piedra y naturaleza en plena armonía. Además, la caminata hacía el castillo (desde el centro de Sintra o desde el Palacio da Pena) atraviesa preciosos senderos, ideales para disfrutar tanto de la naturaleza como de la historia.


- Horario: De 09:00 a 18:00 horas, con la última admisión una hora antes del cierre.
- Entradas: Es posible comprar las entradas con antelación vía online.
- Precio:
- General: 12 €.
- Infantil (0-5 años): Gratis.
- Entrada reducida para niños entre 6-18 años y mayores de 65: Disponibles in situ.
- Visita guiada: 17 €. Duración de una hora.
- Cómo llegar: Desde el centro de Sintra se puede subir en autobús ( línea 434), en tuk-tuk o caminado (aprox. 45 minutos de subida, bastante empinada).
- Duración de la visita: Entre 1 y 2 horas, dependiendo del tiempo que se dedique a recorrer sus murallas y a tomar fotos.
- Mejor momento: Al amanecer o al final del día, cuando la luz es mejor.
- Recomendación: Llevar calzado cómodo, ya que hay cuestas empinadas y tramos irregulares.
Palacio Nacional de Sintra
En pleno corazón del casco histórico se levanta este elegante palacio medieval, reconocible por sus dos grandes chimeneas cónicas blancas.
Fue residencia de reyes durante siglos y conserva magníficos azulejos mudéjares, salones góticos y estancias renacentistas.
Perfecto para entender la evolución del arte portugués a lo largo de la Edad Media y el Renacimiento.

- Horario: De 09:30 a 18:30. Última admisión una hora antes del cierre.
- Entradas: Es posible reservarlas online.
- Precio:
- General (mayores de 6 años): 13 €.
- Niños de 0-5 años: Gratis.
- Las entradas reducidas para los niños de 6 a 18 años y los mayores de 65 años están disponibles in situ.
- Visita guiada (inglés/portugués): 18 €. Duración de una hora.
- Cómo llegar: Si se viaja desde Lisboa, hay que coger la línea Sintra desde Estação do Oriente, Estação do Rossio o Estação de Entrecampos. Hay buses regulares desde la estación de tren de Sintra hasta el Palacio Nacional.
- Información adicional: No todas las zonas son accesibles para sillas de ruedas. Asegúrate de llamar con antelación para garantizar que se instalan las rampas necesarias para la visita.
Palacio de Monserrate
Esta palacio es menos visitado que los anteriores, pero no por ellos es menos impresionante. Combina influencias árabes, góticas e indias en un conjunto lleno de exotismo.
Sus jardines botánicos son una joya: albergan especies de todo el mundo y están organizados por áreas temáticas, creando un auténtico viaje botánico.

- Horario: De 09:30 a 18:30 horas, con la última admisión una hora antes del cierre.
- Entradas: Es posible conseguir las entradas online.
- Precio:
- General: 12 €.
- Infantil (0-5 años): Gratis.
- Las entradas reducidas para los niños de 6 a 18 años y los mayores de 65 años están disponibles in situ.
- Visita guiada: 17 €. Duración 1h 30 min.
- Información adicional: Accesible en silla de ruedas.
- Cómo llegar: Hay que coger el tren a Sintra desde las estaciones de Oriente, Rossio o Entrecampos de Lisboa. Cuando estés en Sintra, coge el autobús de Scotturb nº 435 hasta Monserrate.
Covento dos Capuchos
Para una contraste absoluto con la opulencia de los palacios, nada mejor que este convento franciscano del siglo XVI, asentado entre los densos bosques y gigantescas rocas de granito de las colinas de la Serra de Sintra.
Se trata de uno de los edificios religiosos más fascinantes de Portugal, debido a su emplazamiento armonioso en plena naturaleza. Aquí, los monjes vivían aquí en un ambiente de extrema sencillez y espiritualidad.

A pesar de ello, este convento sigue siendo uno de los lugares menos visitados de Sintra, lo que le proporciona un ambiente muy relajado y tranquilo. El entorno incluye frondosos bosques y rutas de senderismo con bellos paisajes que rodean al convento.
- Horario: De 09:00 a 18:00 con la última entrada una hora antes del cierre.
- Entradas: No es necesario reservar con antelación, ya que no suele haber nunca demasiada gente.
- Precio:
- Adultos: 7€.
- Niños menores de cinco años: Gratis.
- Niños de 6-17 años y mayores de 65 años: 5.5 €.
- Cómo llegar: Ubicado a 4,5 km al oeste de Sintra, GPS 38.78432, -9.43706.
De lo que no hay duda, es de que Sintra es una preciosa escapada para hacer desde Lisboa. Nos encantó, y eso que no nos acompañó del todo el clima.


