Frías

Frías, ciudad medieval de poco más de 250 habitantes, es una escapada perfecta para pasar un día cerca de Logroño. A apenas 100 kms encontramos, y ya en tierras leonesas, esta preciosa villa medieval, levantada en lo alto de un cerro y cerca del río Ebro.

Sus calles estrechas son ideales para pasear y admirar la belleza singular de esta ciudad. Porque hay que destacar, que Frías tiene el título de ciudad.

Frías se encuentra en un estratégico emplazamiento para cruzar el río Ebro, uniendo la costa cantábrica con la meseta, y que se ha venido utilizando al menos desde la época romana.

Vistas desde el castillo de Frías.
Vistas desde el castillo de Frías.

La primera referencia histórica se remonta al año 867, cuando, después de la conquista de la zona a los musulmanes, empezó la repoblación. En el siglo XI, el conde Sancho García la adquiere. Tras su muerte, se integra en el reino de Pamplona Nájera, bajo el reinado de Sancho Garcés III el Mayor. En 1202, el rey Alfonso VIII le otorga el Fuero de Logroño, dándole mayor bienestar, independencia y un gran desarrollo económico, llegando a tener, incluso, una judería. Finalmente, en 1435, el rey Juan II de Castilla, otorgó a la villa el título de ciudad, con el fin de intercambiársela a Pedro Fernández de Velasco, conde de Haro, por Peñafiel. La población de Frías se negó a aceptar al conde de Haro como su señor, lo que llevó al enfrentamiento y asedio de la plaza. Al tiempo, tuvieron que rendirse y acatar las normas del nuevo señor.

En 1492 los Reyes Católicos crean el Ducado de Frías, que otorgan a los Velasco.​

Como ya hemos dicho, Frías es una población encantadora e ideal para hacer una escapada de un día o incluso, de fin de semana por los alrededores.

Las calles estrechas y desiguales, y las casas adosadas entre sí, algunas de las cuales parecen que cuelgan sobre el cerro, hacen de Frías uno de los Pueblos Bonitos de España.

El núcleo urbano medieval de la ciudad está declarado Conjunto Histórico Artístico.

» La Muela» es la gran roca sobre la que se asienta la mayor parte de la zona alta de la ciudad de Frías.

Para aprovechar el escaso espacio, había que construir hasta los mismos bordes de la roca. Las casas, se desarrollaron tanto hacia arriba, como hacía abajo, excavando en la roca de toba y superando las dos plantas de altura habituales. Tienen una estructura de madera y muros de toba en entramados de madera. La parte superior es una solana.

Casas colgadas de Frías.
Casas colgadas de Frías.

Muchas de ellas tienen bodega, debido a la actividad vinícola de la zona.

Las edificaciones forman las calles, que van ascendiendo por el risco hasta la cima de este, que coronan el castillo de los Velasco y la iglesia de San Vicente. Una muralla rodea el conjunto urbano, aunque en la actualidad solo de forma parcial. En ella se abrían tres puertas, pero ya sólo quedan dos, la puerta del Postigo y la puerta de Medina.​

Casas colgadas, en Frías.
Casas colgadas, en Frías.

Coronando el cerro de la Muela y logrando una posición estratégica privilegiada sobre el valle y el paso del Ebro, se levanta este castillo. Es uno de los más espectaculares de Castilla construidos sobre una roca.

Castillo de los Velasco, en Frías.
Castillo de los Velasco, en Frías.

La primera mención a una fortaleza en Frías es del 867, pero la edificación que vemos ahora es de finales del siglo XII, principios del XIII, durante el reinado de Alfonso VIII. Su fin era defensivo.

Al interior se accede por medio de un puente, en sus orígenes levadizo, sobre un foso excavado en la roca, y una antepuerta, que da acceso a la puerta principal protegida por una reja de acero, que ya no existe. La defensa se basa en una estratégica ubicación de una roca bajo la torre del homenaje. Todo el perímetro del castillo tiene altos muros, con numerosas saeteras, rematado por un cuerpo almenado. El conjunto de la torre del homenaje está separado del resto de la edificación, manteniendo su propio sistema de defensa. En el interior del castillo está el patio de armas, parcialmente cubierto.

En el interior del castillo de Frías.
En el interior del castillo de Frías.
Torre del homenaje desde las calles de Frías
Torre del homenaje desde las calles de Frías

Durante la Guerra de la independencia, en 1830, tuvo lugar la última «caída» de la Torre del Homenaje, bajo las tropas de Napoleón.

Situada en uno de los lados del cortado rocoso, en uno de los extremos de la ciudad y de la torre del homenaje, está esta iglesia, la más importante de todas las que ha tenido Frías.

De origen románico, tiene una mezcla de estilos interesante. Su portada principal, románica, hoy se exhibe en el Museo de los Claustros de Nueva York. Destacan sus tres retablos: el Cristo de las Tentaciones (barroco), el de la Soledad y el Mayor (neoclásicos), así como la capilla de la Visitación, donde hay un retablo del siglo XVI y dos sepulcros con ornamentación plateresca.

Iglesia de San Vicente, en Frías.
Iglesia de San Vicente, en Frías.

En el interior se pueden admirar retablos, altares, sepulcros, pinturas, así como una amplia colección de imaginería religiosa.

La iglesia actual es el resultado de un conjunto de reformas. De su primitiva construcción románica solo quedan algunos restos, ya que tras la caída de su torre en 1.906 se levantó una nueva.

Está situada en la plaza del Cardenal Benlloch.

Sobre la puerta de la casa-cuartel, a la entrada del castillo, destaca un hermoso escudo con las trece estrellas de los Salazar. Está recorrido en su exterior por el cordón de San Francisco. Se encuentra en la plaza de Alfonso VIII. En este palacio se encuentra la Oficina de Turismo de la Ciudad de Frías.

Por Frías pasa una importante calzada romana, vía de comunicación entre la meseta castellana y el norte de la península ibérica, que atravesaba el río Ebro por un vado existente unos 500 metros río abajo del puente románico de Frías, para continuar hacia el norte a través del desfiladero del río Purón y el puerto de Orduña.

Desde Frías también partía la calzada romana que conducía a La Rioja. Su recorrido es: calle La Canaleja, calle de Rueda, calle de Ronda, calle Rincón de Soto y calle Calzada.

Situada en las calles El Convenio, La Judería y Candonga, la judería apenas era conocida hasta finales del siglo pasado.

Debió tener cierta importancia en su momento. Hay conocimiento de la existencia de judíos a finales del siglo XIII y en el cartulario de Santa María de Vadillo se mencionan judíos desde 1336 hasta fines de siglo.

Incluso se sabe que un recaudador de los Velasco, en la segunda mitad del siglo XV, Juan Sanz de la Ussa, fue un judío converso que fue el fundador de la capilla de la Visitación.

El puente medieval de Frías es de origen románico, aunque a lo largo de la historia, ha tenido transformaciones. En el siglo XIV se le dotó de una torre defensiva en la parte central, con saeteras, almenas y matacanes. Para pasar, había que realizar un pago, el pontazgo.

Se construyó aprovechando una roca que afloraba del río, convirtiéndose en obligado de la vía comercial que unía la meseta y la costa cantábrica.

Tiene 143 metros de largo, 4 de ancho y consta de 9 arcos, siendo los centrales apuntados y el resto rebajados.

Conecta la Avenida del Salero y la Avenida de Santa María del Puente.

  • Convento de San Francisco: No se sabe con exactitud ni cuándo ni quién fundó el convento, aunque hay escritos de 1228 en los que se menciona. Eran una comunidad con 20 franciscanos, aunque tras la desamortización de Mendizábal, se quedaron en 10, por lo que fue abandonado, enajenado y usado como viviendas y almacenes. Después de un incendio que lo destruyó por completo, solo quedaron los muros verticales.
  • Convento de Santa María de Vadillo: fundado en el año 1219 por Diego Faro lo ocupó una comunidad de Canónigos Regulares de San Agustín. Hizo las funciones de Hospital. Tiene partes constructivas de estilo gótico y renacentista, como la iglesia, bien conservada. Fue abandonado tras la Desamortización de Mendizábal en el siglo XIX. En los últimos años ha sido parcialmente restaurado y destinado a viviendas, negocios de hospedaje y la capilla ha sido reconvertida en sala museística de temática musical.
  • Iglesia de San Vítores: Es de estilo gótico, realizada entre los siglos XIII y XIV. A lo largo de su historia ha sido ermita, almacén de grano y, tras una remodelación, de nuevo lugar de culto. La portada gótica al sur es lo más notable del edifico. Horarios de misas: jueves 10:30, sábados 8:30 y domingos 9:30.
  • Lavadero medieval: Conservado en buenas condiciones, se encuentra junto al río Molinar, al comienzo de la carretera que va a Tobera. Allí nacen unas fuentes de aguas claras, «Las Fuentecillas», donde se construyó el lavadero. De paredes de piedra hasta la mitad y a partir de ahí, columnas, simulando ventanas, servía como lugar donde los antepasados del pueblo, iban a lavar sus ropas.

Como aún sobraba un poco de tiempo, decidimos acercarnos hasta el pequeño pueblo de Tobera, a muy poca distancia de Frías, apenas a 4 km.

Aquí el río Molinar ha dejado a su paso varias bellas cascadas. Pero lo que esta vez nos interesaba era ver y fotografiar la ermita de Santa María de la Oz. Se encuentra muy cerca de la entrada del pueblo, enclavada en la roca y con el río a sus pies. Para poder pasar el río, se construyó un precioso puente romano.

La primera ermita que nos encontramos después de cruzar el puente es el Humilladero del Cristo de los Remedios, del siglo XVII. En su interior, y visible a través de una reja, podemos ver una talla de Cristo Auxiliador.

A continuación, y de mayor tamaño, la ermita de Santa María de la Oz, del siglo XIII y de estilo románico tardío. Probablemente fue construida sobre un templo anterior. Antiguamente se usaba como hospedería de los peregrinos del Camino de Santiago.

Por aquí pasaba la calzada romana que unía Briviesca con Orduña.

Aquí arranca una pequeña ruta «Paseo del Molinar» que lleva, desde la Ermita, a varios miradores y cascadas del pueblo de Molinar. Varias de las cascadas pasan por el medio del pueblo, integrándose perfectamente con las casas.

Sin ninguna duda, un bonito sitio donde poner broche final a esta escapada desde Logroño.