Islas Galápagos

Galápagos: Naturaleza en Estado Puro

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Las Islas galápagos son uno de los destinos soñados para la mayoría de los viajeros. De esos sitios de los que siempre has oído hablar pero que piensas que jamás podrás conocer.

Pues eso pensaba yo hasta que, en 2008, decidí quedarme yo sola de vacaciones más tiempo después de pasar un mes por Chile/Perú con un par de amigas. Me puse a buscar vuelos baratos y encontré uno tirado de precio desde Santiago de Chile a Guayaquil, y lo compré casi sin pensar. Y una vez con el vuelo a Guayaquil en las manos, me dije, ¿y desde aquí que puedo conocer?…y buscando, encontré que desde esta ciudad ecuatoriana se podía llegar a uno de los paraísos que aún quedan en este mundo, nada más y nada menos que a las Galápagos. No me entró ninguna duda, y compré los vuelos para pasar diez días en esas maravillosas islas.

  • Como llegar: Hay vuelos directos desde Quito y Guayaquil (Ecuador) a los aeropuertos de Baltra (Santa Cruz) y San Cristóbal.
  • Entrada al Parque Nacional Galápagos: Se cobra una tasa de entrada de 100 USD para adultos extranjeros, nada más llegar, que se destina a la conservación.
  • Clima:
    • Temporada cálida (diciembre a mayo): clima más húmedo, ideal para hacer esnórquel.
    • Temporada seca (junio a noviembre): más fresca, excelente para el avistamiento de fauna marina.
  • Reglas del parque: No se pueden tocar ni alimentar a los animales, ni extraer nada de la naturaleza. Lleva protector solar biodegradable y sigue siempre a los guías autorizados.
  • Recomendaciones:
    • Reserva con antelación, especialmente entre junio y agosto o en diciembre.
    • Considera la posibilidad de coger un crucero o hacer tours de isla en isla para maximizar la experiencia.
    • Zapatos cerrados o sandalias deportivas, para caminar por las islas.
    • Cámara con un buen zoom para capturar las aves y animales sin molestarlos.
    • Prismáticos si se es aficionado a la observación de aves.
    • Lleva efectivo, sobre todo si visitas otras islas habitadas, ya que en alguna, no hay cajeros (Floreana).
    • Habla con los locales, sobre todo de las islas habitadas pequeñas, ya que, muchos son descendientes de los primeros colonos y sus relatos personales pueden enriquecer la experiencia.

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Si llegamos a Galápagos como fue en mi caso, a través del aeropuerto de Baltra (isla pequeña al norte de Santa Cruz), debemos de saber que, para llegar al pueblo de Puerto Ayora, hay que usar varios medios de transporte. No os preocupéis, que está todo muy bien organizado.

Hay tres sencillos pasos y te los contamos a continuación:

Autobús Lobito tiene salidas regulares hacia el Canal de Itabaca. Una vez comprado el billete (5$), solo hay que guardar el equipaje y verificar que el autobús es correcto, ya que también los hay que van hacia el muelle de Baltra. En el trayecto, de unos diez minutos, ya podremos ir viendo pinzones de Darwin o iguanas de Baltra. ¡Comienza la aventura!

Hay dos opciones:

  • Ferry grande operado por el gobierno de la ciudad (1$).
  • Barco privado más pequeño eso cuesta $ 2 por persona, y es un poco más rápido.

En ambos casos, se coloca el equipaje arriba y una vez dentro, durante la travesía, se cobra el pasaje.

El viaje dura alrededor de otros 10 minutos, durante los cuales es bastante probable que se vena lobos marinos o piqueros de patas azules.

Una vez desembarcados y sin olvidar el equipaje, aún quedan unos 42 km hasta Puerto Ayora. De nuevo, hay dos opciones:

  • Taxi Galápagos: Son camionetas blancas y están en el muelle esperando recibir a los pasajeros. Los taxis cobran una tarifa de $25 para hasta 4 pasajeros. Te pueden dejar en tu alojamiento, el puerto, o en cualquier otro destino de la ciudad. El viaje dura aproximadamente 45 minutos.
  • Autobús público, desde Itabaca hasta Puerto Ayora. La tarifa es de 5 $ por persona y le dejará cómodamente en el parque San Francisco, junto al puerto. El viaje dura aproximadamente 1 hora y ¼.

En el caso de que te vayas a un crucero, si te unes directamente en Baltra, el guía naturalista esperará en la terminal de llegadas. Si parte de otro sitio, la agencia enviará al guía turístico para hacer un traslado privado. Muy fácil todo.

Para regresar desde el pueblo al aeropuerto, el viaje es a la inversa. Los autobuses salen cada media hora desde la iglesia de Puerto Ayora en el puerto.

En el corazón del Océano Pacífico, a unos 1000 kilómetros de la costa de Ecuador, país al que pertenecen, se alza uno de los archipiélagos más fascinantes y biodiversos del planeta: las Islas Galápagos.

Este conjunto de islas volcánicas han sido fuente de inspiración para científicos, aventureros, amantes de la naturaleza y viajeros con espíritu curioso, desde que Charles Darwin las visitó en 1835. Hoy siguen siendo un destino imprescindible para quienes buscan sumergirse en un mundo donde la naturaleza reina en su forma más pura y salvaje. Declaradas Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco en 1978, las islas Galápagos son reconocidas mundialmente por su biodiversidad única.

Este archipiélago alberga especies que no se encuentran en ningún otro lugar del planeta: desde iguanas marinas que nadan entre corales, hasta tortugas gigantes que vagan majestuosas por los senderos volcánicos.

Aquí, la naturaleza no solo se observa: se vive, se respira, se respeta y se disfruta. Viajar a las Islas Galápagos es una experiencia educativa en el que vemos el funcionamiento real de la naturaleza, con especies únicas que han evolucionado durante siglos por el aislamiento y que nos recuerda lo maravilloso y frágil que es el planeta en el que habitamos.

Cuando se hablan de viajes que cambiaron el mundo, pocos pueden compararse con el que emprendió el joven naturalista Charles Darwin a bordo del HMS Beagle en 1831. Lo que comenzó como una experiencia de exploración alrededor del mundo se transformó en una revolución científica. Y fue durante una parada en un pequeño archipiélago en medio del pacífico– las Islas Galápagos- donde Darwin encontró las pistas clave que darían origen a una de las ideas más influyentes de todos los tiempos: la teoría de la evolución por selección natural.

Durante su viaje de cinco años en el Beagle, fue recolectando miles de muestras de plantas, animales y fósiles. Pero fue en las Galápagos donde su mente empezó a conectar puntos. Observó que ciertas especies eran parecidas a las del continente, pero con pequeñas diferencias adaptadas a cada isla. Uno de los ejemplos más conocidos de su teoría fueron los pinzones, que tenían pico diferente dependiendo del alimento disponible en cada isla. También se fijó en que el caparazón de las tortugas gigantes era diferente según la vegetación. Las iguanas marinas, únicas en el mundo, se habían adaptado para nadar y alimentarse de algas en el océano. Cada especie representaba un caso vivo de adaptación y cambio.

Todas las especies de seres vivos descienden de antepasados comunes, y las diferencias entre ellas son el resultado de un proceso gradual en el que las variaciones más favorables para la supervivencia y la reproducción se transmiten de generación en generación. Este mecanismo se llama selección natural.

Después de 20 años de investigación, Darwin publicó en 1859 su obra maestra “ El origen de las especies“. El libro proponía que la vida no es fija ni inmutable, sino que cambia, se transforma y evoluciona. Fue una idea muy revolucionaria y escandalosa para la época, ya que iba en contra de la idea tradicional de la creación. Pero con el tiempo se convirtió en la base de la biología moderna y cambió para siempre la forma en que entendemos la vida en la Tierra.

Ya hemos dicho que en las Islas Galápagos hay especies que solo se encuentran aquí, producto de la evolución. La fauna de este archipiélago es una de sus maravillas. Es extremadamente confiada y accesible, debido a la ausencia de depredadores naturales durante milenios.

Algunas de las especies que podemos encontrar son:

TORTUGAS GIGANTES: Símbolo de las islas, las cuales pueden vivir más de 100 años.

IGUANAS MARINAS: Reptiles que han aprendido a nadar y alimentarse bajo el mar.

PIQUEROS DE PATAS AZULES: Famosos por su danza de cortejo.

PINGÜINOS DE GALÁPAGOS: El único pingüino que vive en el hemisferio norte (en términos ecuatoriales).

FRAGATAS:

PELÍCANOS:

PINZONES: Cuya observación dio lugar a la Teoría de la Evolución.

LOBOS MARINOS: Juguetones y curiosos, os acompañarán en las sesiones de esnórquel.

TIBURONES MARTILLO Y RAYAS: Visibles en los puntos de buceo más famosos, como Kicker Rock o Gordon Rocks.

El archipiélago de las Islas Galápagos cuenta con 13 islas principales y más de 200 islotes, rocas o islas menores. Cada una tiene su carácter único y ofrece experiencias distintas. No todas las islas están habitadas, tan solo cuatro cuentan con población asentada: Santa Cruz, San Cristóbal, Isabela y Floreana.

El Parque Nacional Galápagos fue creado en 1959 y abarca el 97% de la superficie del archipiélago, siendo el  3 % restante la superficie habitada de las 4 islas pobladas.

La Reserva Marina de Galápagos, con una extensión 138.000 km2 protege los ecosistemas marinos del archipiélago, permitiéndose como único uso extractivo, la pesca artesanal tradicional, además de los usos turísticos en determinados sitios de visita.

Como por desgracia, no tenía tiempo ni, sobre todo, dinero para conocer todas y cada una de las islas, me limité a estar algún día suelto en Santa Cruz, y después, hacer un recorrido en un barco por varias de las islas. Era un barco muy sencillo, pero con las comodidades suficientes para esos días. Lo contraté el día anterior a llegar a las Galápagos a través de una agencia de viajes que vi en Guayaquil. La verdad es que tuve suerte, el precio me lo podía permitir y, además, me tocó camarote para mi sola. Éramos unas 10 personas en total, y excepto un matrimonio y yo, el resto eran jóvenes europeos recién graduados del instituto, que yo creo, ni sabían en el paraíso en el que estábamos. Yo era la única turista que hablaba castellano, así que el guía estaba pendiente de mi todo el tiempo, porque, además, estaba encantado de ver como disfrutaba de todo lo que íbamos viendo.

Durante mi estancia en las Galápagos, visité las cinco primeras islas de las que voy a hablar.

Situada en el centro del archipiélago ecuatoriano, la isla de Santa Cruz es el verdadero núcleo de las Islas Galápagos: mezcla perfecta de vida salvaje, belleza natural y comodidades modernas. Es una parada imprescindible para cualquier viajero que quiera experimentar lo mejor que este paraíso volcánico tiene que ofrecer.

Islas Galápagos.
Islas Galápagos.

Se llega hasta aquí a través del aeropuerto de Baltra y luego un pequeño ferry y un viaje en vehículo nos llevará hasta la “ciudad”.

La ciudad principal de Santa Cruz es Puerto Ayora, el centro urbano más desarrollado de todas las islas. Aquí encontramos hoteles, restaurantes, tiendas, agencias de tours y un ambiente animado que combina viajeros, científicos y residentes locales. Desde aquí salen muchas excursiones hacia otras islas o sitios de interés cercano. Yo cogí mi barco en su puerto. Simplemente paseando, me encontré con muchísima fauna.

Puerto Ayora. Islas Galápagos.
Puerto Ayora. Islas Galápagos.
Puerto Ayora. Islas Galápagos.
Puerto Ayora. Islas Galápagos.
Puerto Ayora. Islas Galápagos.
Puerto Ayora. Islas Galápagos.

Otro punto emblemático y muy visitado de la isla es la Estación Científica Charles Darwin, que se dedica a la conservación y estudio de las especies endémicas, como las tortugas gigantes. Se puede conocer de cerca el trabajo científico que se hace para proteger el ecosistema único de las Galápagos, y ver de cerca a estos animales icónicos.

Estación Científica Charles Darwin, Islas Galápagos.
Estación Científica Charles Darwin, Islas Galápagos.
Estación Científica Charles Darwin, Islas Galápagos.
Estación Científica Charles Darwin, Islas Galápagos.

Esta tortuga se llama George y era el último de su especie. Los intentos de reproducción fracasaron y, lamentablemente con su muerte en 2012, se dio por extinta su especie.

Aparte de las tortugas gigantes, había otros animales en la estación Charles Darwin, como, por ejemplo, iguanas terrestres como ésta.

Estación Científica Charles Darwin, Islas Galápagos.
Estación Científica Charles Darwin, Islas Galápagos.

Una de las mañanas, me fui caminando hasta una de las playas más bonitas que he visto jamás: Tortuga Bay. Está a unos 45 minutos caminando de Puerto Ayora. De arena blanca, aguas turquesas y con la posibilidad de ver iguanas marinas, pelícanos, tiburones pequeños y tortugas, mientras se práctica kayak o simplemente te relajas en la arena o dándote un chapuzón. Ahora no sé, pero al menos cuando yo fui, no había ningún sitio donde poder comprar algo para comer/beber, así que recordad llevar. ¡Y protección solar!

Bahía tortuga. Islas Galápagos.
Bahía tortuga. Islas Galápagos.
Bahía tortuga. Islas Galápagos.
Bahía tortuga. Islas Galápagos.

Una vez que se llega a este extremo de la playa y se camina hacia la derecha, nos presentamos en otra playa pequeña, Playa Mansa, donde hay algunos árboles y mucha vida alrededor.

Bahía tortuga. Islas Galápagos.
Bahía tortuga. Islas Galápagos.
Pinzón hembra. Islas Galápagos.
Pinzón hembra. Islas Galápagos.
Garza azul. Islas Galápagos.
Garza azul. Islas Galápagos.
Bahía tortuga. Islas Galápagos.
Bahía tortuga. Islas Galápagos.

Si se quiere nadar, un sitio estupendo son Las Grietas, a poca distancia de la ciudad. Tres piscinas de aguas cristalinas, de color verde esmeralda, que se encuentran en un entorno pintoresco, intercaladas en una grieta entre altas paredes volcánicas. El sitio es frecuentado tanto por turistas como por lugareños. Este lugar se encuentra al otro lado de Academy Bay, desde Puerto Ayora, frente a los muelles principales. Para llegar hasta allí, hay que ir hasta el muelle municipal de Puerto Ayora y coger un taxi acuático que lleve al otro lado de la Bahía, hasta Finch Bay. Después, hay que seguir hasta Finch Bay Hotel, donde veremos las señales que indican el camino. Pasaremos por diferentes hábitats, desde playa, bosque de cactus a campos de lava. Antes se podía ir solo, pero desde 2021 es obligatorio una tasa de 10$ en la entrada para un guía local. Hay que acordarse de llevar agua, protector solar…

Las Grietas. Islas Galápagos.
Las Grietas. Islas Galápagos.

El mismo pescador que me llevó a conocer las Grietas, me llevó a hacer snorkel cerca del islote Caamaño, en el extremo de Academy Bay. Conocido como la lobería de Santa Cruz, hay una gran cantidad de leones (o lobos) marinos reposando en sus rocas o en la playa. Fue muy divertido nadar rodeada de lobos marinos que se acercaban curiosos.

Islote Caamaño. Islas Galápagos.
Islote Caamaño. Islas Galápagos.

En ese mismo tour, pasamos por el Canal de los Tiburones.

Canal de los Tiburones. Islas Galápagos.
Canal de los Tiburones. Islas Galápagos.

En el Canal del Amor es posible ver pequeños tiburones y tortugas marinas.

Canal del Amor. Islas Galápagos.
Canal del Amor. Islas Galápagos.

Reserva el Chato y los túneles de lava, a una media hora en coche desde Puerto Ayora, los vi ya cuando estaba con el tour del barco. La reserva El Chato es un lugar perfecto para ver tortugas gigantes en su hábitat natural. Los túneles de lava son formaciones rocosas subterráneas creadas por la actividad volcánica que dio origen a las islas.

Túneles de lava. Santa Cruz. Islas Galápagos.
Túneles de lava. Santa Cruz. Islas Galápagos.
Reserva El Chato. Islas Galápagos.
Reserva El Chato. Islas Galápagos.
Reserva El Chato. Islas Galápagos.
Reserva El Chato. Islas Galápagos.
Reserva El Chato. Islas Galápagos.
Reserva El Chato. Islas Galápagos.

En esa misma excursión, aprovechamos para ver Los Gemelos, que son dos cráteres que están ubicados en lados opuestos de la carretera principal de Santa Cruz. El exuberante paisaje verde de las tierras altas contrasta con las costas más áridas de las tierras bajas, proporcionando una experiencia muy diferente de Galápagos. Los miradores sobre los sumideros del cráter muestran el impresionante paisaje.

Aparte de Tortuga Bay, también visité alguna que otra playa, pero ninguna tan bonita.

Playa El Garrapatero o playa de los ingleses. Islas Galápagos.
Playa El Garrapatero o playa de los ingleses. Islas Galápagos.
Playa de la Estación. Islas Galápagos.
Playa de la Estación. Islas Galápagos.

Podemos decir que Santa Cruz es hogar de una rica biodiversidad: pinzones de Darwin, iguanas terrestres y marinas, garzas, pelícanos y muchos más. Además, su geografía permite pasar de zonas áridas a bosques húmedos en pocos kilómetros.

Santa Cruz combina aventura natural con la comodidad, lo científico con lo salvaje. Es ideal tanto para quienes buscan relax en playas paradisíacas como para los que desean descubrir el ecosistema único de las Galápagos. En esta isla, cada paso es una lección de naturaleza viva.

La primera isla que visité una vez que cogí el barco, fue Plazas Sur. Es una isla diminuta, pero que guarda paisajes preciosos y fauna única.

Se sitúa frente a la costa oriental de Santa Cruz y con solo 0,13 km2 es una de las islas más pequeñas del archipiélago, pero también de las más biodiversas. Se formó por un levantamiento geológico, lo que le dio un relieve plano y acantilado, ideal para observar fauna marina desde lo alto.

La isla no tiene población humana ni construcciones: es un auténtico santuario natural al que solo se pude acceder con guías autorizados y en excursiones de un día desde Santa Cruz.

Lo primero que me llamó la atención es su paisaje multicolor. La vegetación está dominada por los arbustos de sesuvim, que cambian de color con las estaciones: verdes en la temporada húmeda y rojos intensos en la seca. Combinando con los cactus Opuntia gigantes y el fondo azul del mar, el escenario se torna magnífico.

A pesar de ser tan pequeña, la isla alberga una concentración espectacular de vida salvaje:

Iguanas terrestres: de color amarillo brillante, descansando bajo los cactus esperando que caigan frutas para comerlas.

Iguanas híbridas: cruces raros entre iguanas terrestres y marinas, solo visibles en esta isla. Ha habido muy pocos avistamientos, tan solo unos 20, así que como era de esperar, no vimos ninguna

Iguanas marinas: tomando el sol sobre las rocas costeras.

Leones marinos: descansando en las laderas o nadando entre las olas. ¡Lo de dormir se les da muy bien!

Piqueros de patas azules y fragatas: sobrevolando los acantilados.

Gaviotas de cola bifurcada: anidando en las grietas de la roca.

Cangrejo rojo de Galápagos: caminando sobre las rocas.

Además, los acantilados ofrecen vistas espectaculares del océano, donde es común ver rayas, tiburones de arrecife y grandes bancos de peces desde lo alto.

La isla solo se puede visitar en excursiones guiadas desde Santa Cruz, generalmente como parte de un tour de día completo que también incluye actividades como esnórquel en zonas cercanas. El viaje en lancha dura alrededor de una hora. Desconozco si actualmente los cruceros o tours de varios días en barco también tienen permiso para visitar Plazas Sur.

Nuestro siguiente destino con el barco, fue la isla de Santa Fe. Situada al sureste de Santa Cruz, es una de las más antiguas de Galápagos. Formada por la actividad volcánica hace unos 4 millones de años, esta isla es un santuario de vida salvaje, con paisajes áridos, vegetación endémica y especies que no hay en ningún otro lugar.

Santa Fe se distingue por su aspecto seco y rocoso, con una gran abundancia del mismo cactus giganta de Plazas Sur. Estos cactus, que crecen en el suelo volcánico árido, forman el hábitat perfecto para varias especies endémicas.

La isla está deshabitada y solo se puede acceder con guías naturalistas autorizados.

Santa Fe es famosa por ser el hogar de la iguana terrestre de Santa Fe, una especie endémica exclusiva de esta isla. De color amarillento y más robusta que otras iguanas terrestres del archipiélago, esta criatura es otro claro ejemplo de la evolución aislada.

Otras especies que encontramos aquí son:

Leones marinos, descansando en playas de arena blanca.

Pinzones de Darwin, que no tenían reparo en acercarse.

Gavilán de Galápagos, uno de los principales depredadores de las Galápagos.

Lagartijas de lava.

Palomas de Galápagos.

Por Benjamint444.

Gaviotas de cola bifurcada.

Aquí aprovechamos e hicimos snorkel. Recuerdo que el agua estaba un poco fresca. Las aguas son claras y ricas en vida marina: tortugas, rayas y lobos marinos juguetones son compañeros habituales de los baños.

La isla no tiene aeropuerto ni muelles, y solo se pude acceder a través de excursiones en barco desde Santa Cruz, normalmente de medio día o día completo. El trayecto en lancha tarde entre una hora y hora y media. La visita suele incluir caminatas guiadas por senderos costeros, observación de fauna y tiempo libre para hacer esnórquel.

Conocida también como Hood Island, está en el extremo sureste del archipiélago. Es un lugar remoto donde la naturaleza florece en formas únicas, endémicas e impresionantes. De origen volcánico, se formó hace 4 millones de años, siendo de las más antiguas de todas. Esta longevidad ha permitido el desarrollo de una rica diversidad biológica y paisajes erosionados, con acantilados, playas blancas y una costa rocosa batida por el oleaje del Pacífico.

El nombre de “Española” se le dio en honor a España, mientras que el alternativo de “Hood” proviene del almirante Samuel Hood, un marino británico del siglo XVIII. Tampoco está habitada ni tiene instalaciones turísticas permanentes.

Uno de los principales atractivos de esta isla es su extraordinaria biodiversidad. Aquí, al igual que en las otras islas, muchas especies han evolucionado de forma aislada, y no se encuentran en ningún otro lugar del mundo. Esta isla es un auténtico paraíso para los amantes de la naturaleza y de la fotografía. A mí, me pareció una auténtica preciosidad y un privilegio poder estar ahí disfrutando de todo lo que se podía delante de mis ojos. Hice muchas, muchas, muchas fotos…

Entre los animales que podemos ver aquí, están:

Albatros de Galápagos: La isla Española es el único lugar del mundo donde anida el albatros de Galápagos, una majestuosa ave marina con una envergadura que supera los dos metros. De abril a diciembre, se puede observar su cortejo.

Cria de Albatros de Galápagos.
Cría de Albatros de Galápagos.

Iguanas marinas de Española: Las iguanas marinas de esta isla son especiales por su coloración. Durante la época de apareamiento, los machos desarrollan un brillante color rojo y verde que les ha valido el apodo de “iguanas de navidad”.

Zayapas (cangrejos rojos fantasma), por decenas en las rocas.

Lagartijas de lava (Lava Lizard), tomando el sol en cualquier lado.

Lava Lizard. Islas Galápagos.
Lava Lizard. Islas Galápagos.

Pinzones, que se acercaban curiosos.

Gavilán de Galápagos, vigilando posibles presas.

Piqueros de patas azules: Esta isla alberga grandes colonias de piqueros de patas azules, que realizan danzas de apareamiento y anidan sin ningún miedo en senderos transitados. Vimos bastantes crías.

Piquero de patas azules. Islas Galápagos.
Piquero de patas azules. Islas Galápagos.
Cria de piquero de patas azules. Islas Galápagos.
Cría de piquero de patas azules. Islas Galápagos.

Piqueros de Nazca, sobre las rocas.

Piquero de Nazca. Islas Galápagos.
Piquero de Nazca. Islas Galápagos.

Gaviotas de cola bifurcada: Igual de bonitas que en el resto de las islas.

Lobos marinos: como casi siempre que no están nadando, descansando sobre las playas o rocas marinas.

Lobos marinos en isla Española. Islas Galápagos.
Lobos marinos en isla Española. Islas Galápagos.
Lobos marinos en isla Española. Islas Galápagos.
Lobos marinos en isla Española. Islas Galápagos.
Lobos marinos en isla Española. Islas Galápagos.
Lobos marinos en isla Española. Islas Galápagos.

Pelícanos, jugueteando.

Casi todas las excursiones paran en dos sitios:

1-Punta Suárez: Uno de los puntos de visita más espectaculares de todas las Galápagos. Hay un sendero natural que atraviesa colonias de iguanas marinas, nidos de piqueros nazca o de patas azules, zayapas….y llega hasta un géiser natural, donde el mar se filtra por una fisura rocosa y lanza un chorro de agua de hasta 25 metros. La caminata ofrece la posibilidad de ver a los majestuosos albatros.

Colonias de iguanas. Islas Galápagos.
Colonias de iguanas. Islas Galápagos.
Piqueros de Nazca. Galápagos.
Piqueros de Nazca. Galápagos.
Punta Suárez en la Española. Islas Galápagos.
Punta Suárez en la Española. Islas Galápagos.

2-Bahía Gardner: En contraste con la costa rocosa de Punta Suárez, Bahía Gardner ofrece una idílica playa de arena blanca coralina, perfecta para descansar y disfrutar de uno de los paisajes más bonitos de todo el archipiélago. Las aguas turquesas son ideales para hacer esnórquel, donde doy fe, que se puede uno bañar acompañado de juguetones lobos marinos, tortugas y multitud de peces de colores. También es posible ver rayas águila, pero no tuve suerte. Frente a la bahía hay varios islotes rocosos donde anidan aves marinas y descansas lobos marinos. Es un sitio precioso para hacer fotos, de hecho, yo me volví loca haciendo o, simplemente, para disfrutar de la belleza del paisaje.

Bahía Gardner en la Española. Islas Galápagos.
Bahía Gardner en la Española. Islas Galápagos.
Bahía Gardner en la Española. Islas Galápagos.
Bahía Gardner en la Española. Islas Galápagos.
Bahía Gardner en la Española. Islas Galápagos.
Bahía Gardner en la Española. Islas Galápagos.
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Al igual que en otras islas, las visitas están estrictamente reguladas y solo se pude acceder con un guía naturalista autorizado y como parte de un tour aprobado. Todo ello para intentar minimizar el impacto humano y proteger el hábitat de estas especies únicas. La mayoría de los visitantes llegan como parte de un crucero de varios días, que parten desde Puerto Ayora o San Cristóbal.

Su belleza, aislamiento y su gran biodiversidad convierten a esta isla en una de las más emblemáticas de las Galápagos. A mí, fue la que más me gustó y la disfruté como un niño.

Esta isla, también conocida como isla Santa María, es una de las más cautivadoras de todas. Pequeña y remota, está llena de historia, misterio, belleza natural y una tranquilidad muy difícil de encontrar en oros destinos. No es tan visitada como Santa Cruz o Isabela, pero tiene una magia especial que cautiva.

Floreana fue una de las primeras islas habitadas del archipiélago. Cuando Ecuador anexionó las Galápagos en 1832, el primer gobernador, José de Villamil, se estableció aquí. La única población humana de la isla vive en Puerto Velasco Ibarra, un pueblito de 200 habitantes. No hay duda de que se puede experimentar la auténtica vida isleña, lejos del bullicio turístico, que, por otra parte, no existe en Galápagos. Hay alojamientos sencillos, restaurantes familiares y una atmósfera muy relajada que recuerda al pasado.

Es un paraíso para los amantes de la naturaleza. Sus paisajes, que van desde playas de arena negra y verde, hasta altiplanos cubiertos de neblina donde florecen especies endémicas. La isla es el hogar de especies únicas y ofrece experiencias inolvidables.

Ya hemos dicho que es menos visitada que otras islas, lo que permite avistar fauna en un entorno más virgen. Alguno de los animales que podemos encontrar son: leones marinos, tortugas gigantes de Floreana, pájaros pinzones de Darwin, Pingüinos de Galápagos, fragatas y piqueros de patas azules, rayas moteadas y tiburones de punta blanca en las aguas costeras.

Cuando llegamos, lo hicimos a Punta Cormorant, uno de los sitios más visitados de esta isla. Aquí se puede caminar entre dos playas muy diferentes: una de arena verde olivina, rica en cristales de olivino y otra de arena blanca de coral pulverizado, donde las tortugas marinas anidan. Además, la laguna cercana es hogar de flamencos rosados, zarapitos trinadores, garzas y patos de pico rojo.

Uno de los puntos más visitados es Post Office Bay (Bahía del cartero), un lugar muy curioso y entrañable. Aquí, desde el siglo XVIII, los balleneros dejaban cartas en un barril de madera esperando que otros marineros las recogieran y las llevaran a su destino. Esta tradición sigue viva hoy: los visitantes pueden dejar una postal sin sello y llevarse una destinada a su país. ¡ Una forma de enviar una carta al estilo pirata!. Yo dejé unas fotos plastificadas de mis sobrinos con su dirección, que llegaron meses después a sus casas.

Post Office Bay. Florena. Islas Galápagos.
Post Office Bay. Floreana. Islas Galápagos.
Post Office Bay. Florena. Islas Galápagos.
Post Office Bay. Floreana. Islas Galápagos.

Otro sitio para visitar, mejor dicho para hacer esnórquel, es la Corona del Diablo (Devil´s Crown), que es de los mejores sitios de las Galápagos. Es un cráter volcánico semisumergido donde habitan gran variedad de peces tropicales, mantarrayas, tiburones de arrecife, así como leones marinos juguetones. Nadar aquí es como sumergirse en un acuario natural.

Por último, Asilo de la Paz, al que no fuimos, es un sitio histórico relacionado con los primeros colonos. Se puede visitar la cueva de los piratas, donde se cree que los antiguos bucaneros se refugiaban. Desde aquí se puede caminar hacia una fuente de agua dulce, vital para los primeros colonos. En la cima, hay una vista panorámica que debe ser impresionante por lo que dicen.

Llegar hasta Floreana no es tan sencillo como a otras islas, pero eso la hace más especial. Generalmente se llega desde Isla Santa Cruz, ya sea en barco (2-3 horas dependiendo del clima) o como parte de una excursión de crucero por Galápagos. También hay pequeñas embarcaciones turísticas que hacen tours diarios.

Es la isla ideal para los que buscan desconectar del mundo moderno y quieren reencontrarse con la esencia de la naturaleza.

Esta isla, con forma de caballito de mar, es la más grande y una de las más espectaculares de todo el archipiélago. Formada por la unión de seis volcanes activos, es una tierra de contrates volcánicos, playas infinitas y una vida silvestre que parece salida de otro mundo.

Es una de las cuatro islas habitadas, donde el pequeño pueblo de Puerto Villamil es el corazón habitado. Cuenta con alojamientos sencillos, cafés con vistas al mar y gente que vive en armonía con su entorno. Su playa es de las más larga y hermosas de Galápagos.

En términos geológicos es relativamente joven. Su territorio fue moldeado pro los flujos de lava de volcanes como Sierra Negra, Alcedo, Darwin o Wolf, algunos aún activos. Caminar por estos paisajes te da la oportunidad de estar ante cráteres gigantescos, campos de lava solidificada, fumarolas y vistas panorámicas de ensueño. Uno de los sitios más populares en el Volcán Sierra Negra, con una caldera de 10 km de diámetro, una de las más grandes del mundo.

Otros lugares para visitar son:

  • Concha de Perla: Una laguna cercana al muelle donde se puede hacer esnórquel entre peces tropicales, leones y tortugas marinas.
  • Los Túneles: Un paraíso subacuático con túneles de lava y aguas cristalinas donde se nada junto a tiburones, tortugas, rayas y caballitos de mar.
  • Las Tintoreras: Islotes cercanos a Puerto Villamil donde se puedan ver tiburones de arrecife (tintoreras) descansando en canales de lava, además de iguanas marinas y pingüinos.
  • Volcán Chico: Parte del complejo del Sierra Negra, con paisajes lunares y vistas preciosas.

Si hablamos de la vida silvestre de Isabela, es tan abundante como diversa. Es fácil encontrarse con tortugas gigantes, iguanas marinas, pingüinos, leones marinos, piqueros de patas azules, cormoranes no voladores, tiburones de punta blanca, mantarrayas, caballitos de mar y una variedad única de aves. El muro de las lágrimas, una estructura construida por prisioneros en los años 40 y 50, se encuentra en una ruta de senderismo donde se pueden ver tortugas caminando libremente.

Tortuga gigante. Islas Galápagos.
Tortuga gigante. Islas Galápagos.

La isla Fernandina, la más joven y occidental del archipiélago de Galápagos, es también una de las más prístinas y volcánicamente activas. Su volcán, La Cumbre, la tenido erupciones recientes, moldeando constantemente el paisaje con campos de lava recientes. Gracias a su aislamiento y la ausencia de especies introducidas, Fernandina conserva un ecosistema prácticamente intacto.

El principal sitio de visita es Punta Espinosa, donde se puede caminar por lava solidificada y observar grandes concentraciones de iguanas marinas, cormoranes no voladores, pingüinos de Galápagos, lobos marinos y pelícanos. También se pueden ver halcones de Galápagos y coloridos cangrejos zayapas. Las aguas costeras con perfectas para el esnórquel, donde, como en otras islas, es posible nadar con tortugas marinas y rayas.

San Cristóbal es una de las dos puertas de entrada a las Galápagos gracias a su aeropuerto, que recibe vuelos diarios de Quito y Guayaquil. Esta isla es la capital administrativa de la provincia y un destino que mezcla historia, naturaleza y una de las mejores combinaciones entre comodidad moderna y vida salvaje.

Situada en el extremo sur del archipiélago, es una joya que merece ser explorada. Como curiosidad, fue la primera isla en ser visitada por Charles Darwin en 1835, y una de las primera colonizadas permanentemente por los ecuatorianos. Su capital, Puerto Baquerizo Moreno, es la ciudad más antigua de las Galápagos. Cuenta con una buena oferta de alojamientos, restaurantes y tiendas, pero aún conserva el aire relajado que distingue a las islas.

Algunos de los lugares destacados para ver son los siguientes:

Playa Mann: A uno minutos andando desde el centro de Puerto Baquerizo, esta playa de arena blanca es el lugar perfecto para nadar junto a leones marinos y observar el atardecer. Tiene sombre natural, servicios básicos y un ambiente relajado.

Cerro Tijeretas: Es un mirador espectacular al que se llega caminando desde la ciudad. Desde la cima se pueden ver fragatas (tijeretas) volando sobre el océano y también practicar esnórquel en la tranquila bahía que hay al pie del cerro.

La Lobería: Una de las mejores playas para hacer esnórquel cerca del pueblo. Aquí se pueden ver leones marinos, iguanas marinas, tortugas, rayas y una variedad de peces tropicales. El paisaje volcánico y la flora costera lo convierten en un sitio muy fotogénico.

El Junco: Es una laguna de agua dulce en la zona alta de la isla, dentro del un antiguo cráter volcánico. Es un lugar clave para observar aves endémicas como los pinzones de Darwin, piqueros de patas azules o las fragatas.

Centro de Interpretación: Un museo gratuito que explica la geología, historia y conservación de las Galápagos.

Punta Pitt: Ubicada en el extremo de la isla, es uno de los pocos lugares donde se pueden observar las tres especies de piqueros (patas azules, de Nazca y patas rojas) en un solo sitios. Es acceso es por barco.

León Dormido (Kicker Rock): Impresionante islote rocosa frente a la costa, que es uno de los mejores sitios para el buceo o esnórquel de todo el archipiélago. Se pueden ver tiburones martillo, tiburones de Galápagos, mantarrayas, tortugas y una infinidad de peces de colores.

Esta isla, también conocida como San Salvador, es una de las más grandes y geológicamente activas. Su paisaje está dominado por flujos de lava solidificada, cráteres y playas de arena negra que le dan un carácter un tanto dramático y único.

Excelente lugar para observar fauna silvestre como lobos marinos, iguanas marinas, cangrejos zayapas, pelícanos y halcones de Galápagos.

Lugares como Puerto Egas permiten caminatas escénicas entre formaciones rocosas y pozas naturales, mientras que las costas son ideales para el esnórquel, pudiéndose ver tortugas marinas, tiburones de arrecife y rayas. Su riqueza natural y belleza salvaje hacen de Santiago un destino fascinante.

Bartolomé es una pequeña isla volcánica situada al este de la isla de Santiago. Es de las más pequeñas de Galápagos. Su paisaje volcánico, casi lunar, está formado por conos y flujos de lava solidificada que crean un entorno único. El punto más famoso es el Pináculo de Roca, una formación rocosa afilada que se eleva junto al mar y es uno de los lugares más fotografiados del archipiélago. Desde la cima de la isla, a la que se accede por una escalinata, hay vistas espectaculares del entorno. Además, sus aguas cristalinas son ideales para el esnórquel, siendo posible nadar junto a pingüinos, tortugas marinas y tiburones de arrecife.

Estas son tres pequeñas islas situadas al norte de las Galápagos. Cada una es famosa por una cosa:

  • Genovesa: Conocida como la “Isla de los Pájaros”, es un paraíso para los amantes de las aves. Su forma de herradura y su gran cráter sumergido crean una bahía natural. Alberga enormes colonias de piqueros de patas rojas, piqueros de Nazca, fragatas, gaviotas de cola bifurcada y búhos de orejas cortas. Los sitios más visitados son el Barranco del Príncipe Felipe y la Bahía Darwin. Ideal también para el esnórquel y kayak.
  • Marchena: De acceso restringido para turistas, es una de las menos visitadas, lo que ha permitido conservar su ecosistema casi intacto. Su costa rocosa y sus flujos de lava ofrecen paisajes salvajes, y en sus alrededores marinos habitan tiburones, mantarrayas, delfines y lobos marinos. No tiene visitas terrestres autorizadas, pero los sitios de buceo cercanos son de interés para los científicos y buzos experimentados.
  • Pinta: Montañosa y volcánica, es famosa por haber sido el hogar del emblemático Solitario George el último de su especie de tortuga gigante. También está cerrada al turismo convencional. Ha sido escenario de importantes esfuerzos de restauración ecológica tras la introducción de especies invasoras.

Después de varios días en el barco, casi acababa mi aventura por las Galápagos. Tras desembarcar de nuevo en Puerto Ayora y pasar un par de días allí, tocaba volver a casa. Había sido un viaje increíble y he de decir, que fue, de los mejores de mi vida.